Por Vicente Toledo Rohena
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
Una audiencia entusiasta por escuchar buena música abarrotó el Teatro Ernesto Ramos Antonini de Barceloneta. Los protagonistas, Edwin Colón Zayas (cuatro puertorriqueño) y Nelson Saavedra Barreto (guitarra de siete cuerdas) que recibieron vítores por la magnífica presentación de los temas de su nuevo proyecto discográfico ‘Saudade’.
Desde el inicio del concierto, hasta el final; el público estuvo conectado mágicamente con el dúo. Entre conversaciones, anécdotas e historias, Colón Zayas y Saavedra Barreto interactuaron y tocaron magistralmente. La amistad y colaboración de más de cuarenta años son responsables de una química excelente al momento de entregarse a la música. El dúo se conoció en 1983, cuando estudiaban ingeniería en el Colegio de Mayagüez.

El concierto ‘Saudade’ celebró varios propósitos. Primeramente, aplaudir esa amistad de más de 40 años; y a la misma vez traer una música diferente. Algo nuevo y distinto con el protagonismo del cuatro puertorriqueño. Para este fin, Colón Zayas se encargó de trabajar -arreglos majestuosos- piezas del género del choro, fusionadas con bolero. El choro fue la primera expresión musical genuinamente brasileña, con influencias de Europa y África.
De los diez temas presentados -plasmados también en el nuevo álbum ‘Saudade’- ochos piezas son composiciones de Jacob do Bandolim; y dos de ‘Pixinguinha’. Un rico manjar, donde brilló el cuatro puertorriqueño y la guitarra brasileña de siete cuerdas. La producción de Eduardo Villanueva y Yezenia Cruz para EY Inc., resultó en un recital exquisito; para una tarde dominical-musical.
‘Caricias’, ‘Magoas’ y ‘Vibraciones’ -todas composisciones de Jacob do Bandolim- mostraron el virtuosismo del cuatrista; y la excelencia de respaldo del guitarrista. La buena combinación expuso un sonido fino y sublime, bien recibido por el público. Desde 2017, el dúo trabajaba con todo lo relacionado a ‘Saudade’. Tanto, Colón Zayas como Saavedra Barreto, se mostraban contentos y emocionados por un teatro lleno; donde recibieron el respaldo de sus esposas, hijos, familiares, amistades, colegas; y una receptiva audiencia.
‘Cariñoso’ y ‘Naquele Tempo’, ambas de Pixinguinha; continuaron con el embrujo musical. ‘Dulce de coco’, ‘Migajas de amor’, ‘Perolas’, ‘Falta me Voce’ y ‘Noches cariocas’ completaron la velada. El público no se conformó con las diez canciones presentadas. Ambos artistas regresaron a escena para tocar tres temas adicionales, entre ellos la danza de Manuel G. Tavárez, ‘Margarita.
Tras finalizar el concierto, se pudo compartir -un piscolabis- con los músicos y todos los que dijeron presente a la exquisita convocatoria.