Por Vicente Toledo Rohena
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
Por todo lo alto. La cuatrista Fabiola Muñoz ofreció el recital de graduación de su bachillerato en Jazz y Música Caribeña –concentración en el cuatro puertorriqueño- del Conservatorio de Música de Puerto Rico ante familiares, amigos, profesores y colegas.
La Sala José ‘Pepito’ Figueroa –llena a máxima capacidad- fue el escenario de la extraordinaria velada donde la joven músico nacida en Santurce, deleitó y brilló de principio a fin. Una acertada selección de siete temas, fue la carta de presentación con la que Fabiola conquistó al público.

Con gran emotividad y la espontaneidad que la caracteriza, agradeció a toda la audiencia, en especial a su progenitora Melva L. Ortiz y a su padre Orlando Muñoz.
Entre recuerdos y comentarios, Fabiola reiteró las gracias a todos sus maestros y maestras por aportar su ‘granito de arena’ en lo que es hoy día. En su etapa temprana, Muñoz entró a la Fundación Dr. Francisco López Cruz, y comenzó a desarrollarse en el cuatro puertorriqueño, solfeo y tiple. Más tarde, estudió en la Escuela Libre de Música Ernesto Ramos Antonini, donde participó en los grupos de conjunto criollo a cargo de su maestra, la cuatrista Maribel Delgado. Posteriormente, hizo su entrada al Conservatorio de Música de Puerto Rico, en donde cerró este capítulo de su bachillerato con el gran recital.
Muñoz, posee experiencia musical con colaboraciones y trabajos junto a Elmera Jazz Ensemble, Grupo Retablo, Adlan Cruz, Gilberto Santa Rosa, Orquesta Sinfónica de Puerto Rico y Oscar Hernández y su Spanish Harlem Orchestra, entre otros.
Para el recital, fue excelentemente acompañada por compañeros-músicos como Harell Williams Martínez (flauta), Antoine Gratzer (trompeta), Emanuel Rivera Gámbaro (piano), Andrés Almodóvar (contrabajo-bajo eléctrico), Braulio Salvá (guitarra), Sebastián Jiménez (trombón), Jaimaris Vélez (saxofón alto y tenor), Carlos Guillén (batería, timbal y cajón) y Ayani Ortiz (tumbadoras, cajón y güiro). Además, contó con las voces de Hugo Sánchez y Miley Burgos.
En cada una de las piezas, Muñoz lució brillante con gran sentido de seguridad, rapidez y dominio del cuatro. Una líder que seleccionó siete piezas muy atinadas, y con sabrosos y acertados arreglos. Manjar exquisito de un talento que va por excelente ruta.

‘Nothing Personal (Don Grolnick) se fue en un viaje de jazz, donde el cuatro se lució desde el saque. Por cierto, la cuatrista entregó magníficas improvisaciones en cada uno de los siete temas. ‘Boranda’ (Edu Lobo) -que nos recordó a la Sonora Ponceña de Papo Lucca y la voz de Luigi Texidor- combinó el jazz con pizcas brasileñas. Continuó con ‘De repente’ (Aldemaro Romero); y ‘Pasijazzeando’ (Javier Alicea) donde brindó destellos de música típica y folclórica.
La recta final del recital tomó un camino interesante con ‘Angélica’ interpretado por Hugo Sánchez, en una remembranza a Ismael Rivera y el tresista Mario Hernández. ‘Sin tu cariño’ -su tema favorito de Rubén Blades- recibió un arreglo encantador que puso a ‘tararear’ y en un viaje en el tiempo a muchos de los presentes. En este tema, su velocidad y sentido de ritmo, sabor y precisión, la llevó a gozárselo por completo.
Finalmente, ‘Un seis distinto’ del bravo Héctor Coco Barez, transitó por los senderos de la bomba y el folclor. En esta ocasión, los metales aportaron grandemente al sonido principal del cuatro puertorriqueño.
El cuatrista y profesor Orlando Laureano y los cantantes salseros Andy Montañez y Gilberto Santa Rosa, entre otras personalidades llegaron hasta el Conservatorio de Música, en señal de apoyo y cariño hacia la protagonista de la noche.
