Latente su legado

Los compañeros no olvidan su trabajo y se expresan sobre las experiencias con el periodista, gestor cultural y artífice de la Fundación Nacional para la Cultura Popular, Javier Santiago.
Desde la izquierda sentados: Javier Santiago, Ezequiel Díaz, Vicente Toledo; José ‘Nolin’ Ortiz (en pie a la derecha, y Myrta Fourquet (en primer plano). Al fondo: Anilyn Díaz, José Artemio Torres -en paz descanse- y Wilma Colón. (Foto suministrada).

A un año de la partida terrenal de Javier Santiago González, creador de la Fundación Nacional para la Cultura Popular (FNCP) sus compañeros de labor en lo que fue su “proyecto de vida” lo recuerdan con mucho cariño. Existe el compromiso de seguir ese legado inmenso que ‘el quijote de la cultura’ comenzó en 1996.

Además, del equipo de trabajo y de voluntarios de la FNCP, la junta de directores y la familia; este recinto cultural cuenta con un grupo de amigos y personas leales, dispuestos de aportar de alguna manera.

A continuación algunas expresiones de cariño, respeto y admiración por una persona maravillosa, llena de entrega y pasión por su País y su gente.

Myrta Fourquet

Javier fue para mí mucho más que un amigo: fue mi hermano, mi maestro y una de las personas más importantes de mi vida. Me enseñó a comprender el amor por la cultura, a reconocer su valor histórico y a entender la enorme responsabilidad que implica documentarla, preservarla y compartirla con las futuras generaciones.

Javier Santiago y Adriana Pantoja. (Foto suministrada).

Cuando conocí su proyecto de vida, hace veintitrés años, le dije: “Tienes un proyecto hermoso y quiero ser parte de él”. Desde aquel momento hice mía esa promesa y permanecí a su lado hasta su último respiro. Javier sabía que le fui fiel en vida y que continúo siéndolo después de su partida.

Fue un hombre grande, en todo el sentido de la palabra. Amó profundamente a Puerto Rico y defendió nuestra cultura con una entrega difícil de igualar. Muchas veces lo vi llorar de impotencia ante los obstáculos y la falta de apoyo; pero también lo vi levantarse, seguir adelante y dar pasos enormes, sostenido únicamente por su voluntad, su pasión y su inquebrantable compromiso.

Hoy, me corresponde velar por su legado. Lo protejo y lo continúo con el mismo amor y la misma entrega que él me enseñó, tratando de cuidar cada detalle como lo habría hecho Javier. Esa es mi manera de honrar su vida, agradecer todo lo que sembró en mí y mantener viva la obra a la que dedicó su existencia.

Adriana Pantoja

Javier, por 26 años, estuve mano a mano, codo a codo, cerebro a cerebro, suspiro a suspiro, trabajando a tu lado en tu sueño dorado. Además de mi jefe, fuiste padre, amigo, hermano, consejero, confidente, protector, mecenas, archivero, documentalista y mi ejemplo a seguir en muchos aspectos de trabajo, corazón y vida.

Gracias, Javier, por ser… Y por enseñarme que el perdón, la compasión, la solidaridad, la lealtad, la fidelidad y la verdad son siempre nuestros perfectos aliados para ser mejores cada día, siempre y cuando sean sentimientos genuinos nacidos del alma.

Gracias por todo lo que le diste al mundo y a la cultura… Millones de gracias por todo lo que, sin pedirlo, me diste; por cómo siempre me orientaste, guiaste, cuidaste, amonestaste y protegiste… Ten por seguro que continúo siguiendo todos tus consejos.

Haces una falta tremenda, mucho más de lo imaginable; pero tus ejemplos, enseñanzas, chistes, historias, sensibilidad, cariño, gestos inesperados… todo sigue aquí vivo, todo aun resuena en mi memoria y en mi corazón. El hueco de tu partida es enorme, para mí y para Puerto Rico, pero tu integridad, tu pasión, tu abnegada labor y tu inmenso legado seguirán siendo modelo y norte…

Y, como te dije siempre, fuesen cumpleaños o días regulares: quiero ser como tú cuando sea grande (frase que te decía y tú siempre torcías los ojos); te quiero desde aquí hasta Plutón… y un poquito más… Y, además, que me haces mucha, mucha falta… ¡Gracias Javier Santiago, ayer, hoy y siempre!

Francisco ‘Paquito’ Marrero

Santiago comparte en la radio, en uno de los programas radiales de Judith Felicié. (Foto suministrada).

Javier Santiago, el amigo, vecino y colega obrero cultural dedicó la mitad de su vida a engrandecer y resaltar las expresiones del quehacer de la cultura popular de los puertorriqueños, isleños y no isleños. Su proyecto de vida, como él lo definía, llenó la necesidad de documentar el trabajo que realiza como expresión cultural nuestros artistas de todos los ámbitos.

Su sencillez, humildad, carisma, liderazgo, emprendimiento y desprendimiento fueron todo lo necesario para que muchos nos convirtiéramos en discípulos de la Fundación Nacional para la Cultura Popular. A este apasionado quijote le debemos el mayor agradecimiento por su ejemplo e inspiración.

Judith Felicié

Todavía me cuesta asimilar que te fuiste un día como hoy a la dimensión del infinito.

Mi condición humana cuestionó por qué te fuiste “a destiempo”. Cuando profundizo en lo que es la vida y la muerte, sin miedo a nombrarla porque entiendo que es una realidad ineludible, reflexiono sobre tu existencia y sobre todo lo que nos dejaste con tu ejemplo.

Tu amor por los tuyos y por tantos a quienes decidiste acoger en tu gran corazón, unos por lazos de sangre y otros por elección. Hoy se te extraña. Tu mano silenciosa se devela ante tantas situaciones que surgen en tu “proyecto de vida”, como categorizabas a la Fundación Nacional para la Cultura Popular.

Eras tan desprendido. Tu humildad nos desarmaba. Brillante, lúcido en tus análisis, siempre sabías lo que había que hacer y por qué. Todo tenía una razón de ser.

El trabajo es inmenso y resultó ser demasiado para ti solo, por tu propia naturaleza. No te fuiste a destiempo. Habías cumplido tu misión, el cansancio se apoderó de ti y la lucha corresponde ahora a otros.

Los que hoy estamos tenemos la misión de dejar una institución sólida y mejor que la que nos legaste, para las próximas generaciones.

Fuiste el impulso y motor, nos retas cada día a hacerlo mejor, en tu memoria. Gracias por dejarte abrazar con mi cariño.

Edgar Torres

“¡Agradecimiento eterno! Se cumple un año de la partida de Javier Santiago. El tiempo pasa. ¡Los recuerdos quedan para siempre! Conocí, primero, de Javier Santiago su nombre, como un periodista de gran nivel. De esos que sus escritos son garantía de credibilidad. Luego, lo vi en la Sala de Redacción de un periódico… Más adelante, cuando yo laboraba en la revista Teve Guía, él se ofreció para organizar los archivos fotográficos, dejando su huella. Más bien, fue parte del equipo en una función trascendental para todo medio de comunicación.

Francisco ‘Paquito’ Marrero y Javier Santiago. (Foto suministrada).

Un día Javier me hizo el acercamiento para su proyecto de vida: la Fundación Nacional para la Cultura Popular y, realmente, ha sido un privilegio. Con Javier aprendí a valorar más nuestra cultura, a perfeccionar la redacción… Periodista e historiador respetado y consultado por todos. Auténtico Quijote del patrimonio cultural. Pero, ante todo, gran amigo y ciudadano ejemplar.

El edificio erguido de la Fundación Nacional para la Cultura Popular luce imponente y ha sido testigo de grandes acontecimientos en la calle Fortaleza del Viejo San Juan. Me hace recordar la gran gesta de Javier… Sin embargo, cuando disfruto de una canción de Lucecita Benítez, Chucho Avellanet, Danny Rivera, Nydia Caro, Yolandita Monge, Ednita Nazario, Lourdes Robles, Tony Croatto, Glenn Monroig y Gilberto Santa Rosa, como también de muchísimos otros exponentes de diferentes estilos, me parece escuchar la voz de Javier con un elogio hacia ellos; orgulloso de nuestros artistas. Gracias, MAESTRO”.

Anilyn Díaz

Conocí a Javier en 2006, cuando produje el disco ‘Sentido tropical’ para el cantautor Rique Colón. Rique conocía a Javier, me habló de la Fundación y Javier abrió las puertas de la Fundación. Desde ese momento, pude ver la calidad humana de Javier… De ahí nació una amistad que se convirtió en hermandad e inició una colaboración que duró hasta su partida. Después de concluir con mis estudios fuera de Puerto Rico y regreso a mi País, Javier me invitó a formar parte de la junta de directores de la FNCP y estoy ahí desde 2012.

Javier fue tan sólido en idear proyectos para la FNCP, algo que nos ha ayudado a dar continuidad a su trabajo. Fue una persona solidaria… solidario con sus colegas periodistas, porque nunca dejó de ser periodista; y con los artistas. Un gestor cultural de excelencia, defensor incansable de lo que creía; y un ser humano grandísimo que lo vamos a seguir extrañando en todo momento.

Vicente Toledo Rohena

Tuve la oportunidad de conversar con Javier, luego de concluir una conferencia de prensa -hace como tres décadas- y naturalmente, conocía de su trabajo porque sus escritos eran referentes para los que estábamos comenzando en el periodismo. Luego, coincidimos en periódicos y revistas. En aquellos tiempos, ya hablaba de su “proyecto de vida”. Y en 2020 -en medio de la pandemia- y yo laborando como periodista independiente, me invitó a trabajar con él, en un libreto para un documental. Aunque escribimos el libreto la producción nunca se concretó; y de forma jocosa me dijo: “De alguna manera tenía que traerte a trabajar conmigo”. Ahí comenzó el inquebrantable compromiso con la FNCP y la amistad creció cada día más.

Pero más allá de su gran desempeño como periodista o gestor cultural, la grandeza de Javier queda plasmada por su calidad humana. Su bondad, humildad y honestidad eran intachable. Gracias Javier por tener tu confianza y amistad; y estamos agradecido de Dios, por ser parte de tu vida y legado.

Alina Marrero

 Un año… El tiempo no ocurre en el recuerdo donde se prohíbe interrumpir la conversación de respuestas precisas, comentarios certeros, instrucciones, ironías, planes y risas. Pero es un engaño el recuerdo. Nos faltaron tantos momentos. Y aquí estoy extrañándote, amigo eterno. Gracias por haber sido y ser INMENSO JAVIER.

Total
0
Shares
Noticias relacionadas
Leer más

Aplauso infinito para Gary

Familiares, amigos y colegas llegaron hasta la Funeraria Ehret para ser parte del acto de recordación y homenaje al líder de Moliendo Vidrio y Plena Libre.
Total
0
Share