Mimi Ibarra y su don de componer desde el alma

La cantautora colombiana habla sobre su universo musical y el arte de convertir emociones en canciones.
Aunque Mimi Ibarra tenía la certeza de que llegaría a pertenecer en algún momento al ambiente de la música, nunca imaginó que su entrada se diera primeramente como compositora. (Foto suministrada).

Por Vicente Toledo Rohena
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

La compositora colombiana Mimi Ibarra no solo escribe canciones, escribe historias. Un estilo que mezcla honestidad, pasión, melodía y una mirada íntima de la vida. Mimi es una traductora de emociones, donde cada letra nace de lo cotidiano, del amor, desamor y otras vivencias. La también intérprete dedicó un tiempo para conversar con la Fundación Nacional para la Cultura Popular (FNCP) y brindar un recorrido por su trayectoria y la maravillosa conexión musical con personas de diversos rincones del mundo.

“Nací en Colombia, pero siendo menor de edad, mi familia se radicó en Nueva York. Y en Nueva York comencé a desarrollar mi carrera. Después viajé a Colombia y estuve en contacto con casas disqueras en Bogotá, pero donde realmente mi carrera despegó con fuerza fue en Puerto Rico… Donde tuve la oportunidad de escribir para grandes artistas de la salsa como Tito Rojas, Anthony Cruz, Roberto Roena y otros cantantes que pertenecían al sello disquero MP. Agradecida de Puerto Rico, por tener la oportunidad de exponer mis composiciones en estas grandes voces”, dijo Mimi Ibarra, vía telefónica desde Nueva York.

Como compositora busca con certeza que cada canción encuentra su voz, y la voz encuentre su canción. (Foto suministrada).

Aunque Mimi tenía la certeza de que llegaría a pertenecer en algún momento al ambiente de la música -como cantante- nunca imaginó que su entrada se diera primeramente como compositora.

“Desde niña, sabía que iba a estar en la música, pero jamás pasó por mi mente que comenzaría como compositora. Siempre sentí que iba a interpretar, cantar. Pero nunca imaginé que iba a componer. Como siempre digo, esto de escribir es un regalo de Dios. Un día me acosté siendo un ser humano común y corriente; y al otro día me levanté siendo compositora. Porque no existió un proceso ni planificación. Todo surgió muy natural”, destacó la cantautora.

“Esta parte de compositora abrió la puerta para ser intérprete… Pero, de regreso a cómo se inició esa fase de compositora, resulta que un día estaba con un grupo de amigos. Uno de ellos tenía una guitarra y otro un violín. Nos reuníamos y simplemente hacíamos música para nosotros. Una noche, me acuesto y yo compartía la habitación con mi hermana. Ella dormía escuchando música… De repente comencé a sentir que había una cantidad impresionante de melodías y sonidos en mi mente y no sabía cómo poner todo eso en orden. Se me ocurrió tomar la casetera de mi hermana y grabar encima de una de sus cintas y plasmar lo que había en mi mente. En mi caso, yo no solamente escribo letras, también escribo la melodía, y comencé a ponerlo todo ahí”, recordó.

A partir de ese momento comenzó a desarrollar su carrera como compositora y vio como fue en ascenso.

Al momento de interpretar, su voz imprime romanticismo con una sutileza que envuelve, llena de bravo sentimiento. (Foto suministrada).

Una de las grandes virtudes de Mimi Ibarra está en su oído. No escribe canciones pensando en ella, sino en quién puede habitarlas mejor. Tiene un ojo certero para detectar que historia le queda a cada voz; qué emoción va con cada timbre, y qué letra puede convertirse en himno en la garganta de cada artista. Por eso, busca con certeza que cada canción encuentra su voz, y la voz encuentre su canción.

“Me considero como un sastre que hace un traje a la medida. Me gusta escribir para una persona en particular. Pensando en su estilo, voz y destaque en tarima; de acuerdo a su personalidad y timbre de voz. Lo que hago es un traje a la medida. Una canción puede ser muy hermosa, pero si la entregas al artista equivocado -no porque sea malo, sino porque su estilo no va con la canción- el tema no funcionará. Por ejemplo, Tito Rojas era un artista que proyectaba mucha pasión al cantar… era un artista que cuando subía a tarima le ponía ese drama con una entrega total. Conocía qué canciones le iba a entregar a Tito. Era fantástico… Yo siempre me imagino al artista cantando en tarima”, expresó con seguridad.

Ibarra admitió que no era salsera. Lo que disfrutaba era la balada. La salsa y ella no tenían nada en común. Cuando entró a trabajar en la salsa, tenía un espíritu baladista.

“Lo que hice fue adaptar la forma elegante de escribir balada y lo llevé a la salsa. Incursioné en la salsa trayendo ese estilo. Canciones con letras un poco más poética. Y con el propósito principal de enviar un mensaje”, explicó la autora de temas como ‘Déjala’ (dúo Tito Rojas y Tito Gómez), ‘Te necesito mi amor’ (Maelo Ruiz), ‘Señora’ (Tito Rojas) y ‘Juguete de nadie’ (Puerto Rican Power), por mencionar algunos.

Además de su excelencia como compositora, es una cantante excepcional. Su voz imprime romanticismo con una sutileza que envuelve, llena de un bravo sentimiento. No interpreta las canciones, las habita.

Como intérprete cuenta con éxitos como ‘No puede ser’, ‘Duele’ (dúo con Tito Rojas), ‘Que nadie se entere’, ‘Qué tiene ella’ y ‘Paso a paso’ entre otras.

“Doy gracias a Dios, porque he recibido muy buenas sorpresas… el que sea compositora a veces no me lo puedo creer. Es algo maravilloso ver personas cantar mis canciones. Y a haber llegado a Puerto Rico en ese momento que era la meca de la salsa y llegar al lado de esos grandes, fue algo maravilloso. Poder destacarme en un mercado dominado por los hombres. Que tuviera la oportunidad de ganarme el respeto de grandes artistas es un regalo tremendo de Dios, quien es el dador del talento”.

Redes: Youtube: Mimi Ibarra      Spotify: Mimi Ibarra

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