Por Edgar Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
El talentoso actor Herman O’Neill se sintió afortunado de vivir la época de gloria de las telenovelas y miniseries en Puerto Rico, más las colaboraciones internacionales.
En esta ocasión, como parte de los reportajes Retro, hablamos con O’Neill sobre su elogiada interpretación de “Iván Godoy” en el melodrama “Diana Carolina”, grabado en Puerto Rico y Venezuela.

“Él era un impostor. Un muchacho que se apodera de un pasaporte, lo falsifica y entra a Venezuela en busca de una recompensa para que apareciera el hijo de “Roberta” (Flor D’ Loto). ‘Iván Godoy’ se hace pasar por el hijo de ‘Roberta’. Toda la historia es como él logra engañarla. Pero, a la misma vez, fue un personaje adorable y se ganó el cariño de todo el mundo, hasta que lo descubren tratando de robar la caja fuerte”.
Explicó que “mi personaje entró a mitad de la novela hasta el final. ‘Diana Carolina’ (original de Enrique Jarnes) empezó a grabarse con unos exteriores en Puerto Rico y luego se trasladó a Venezuela”.
Herman O’Neill compartía en la telenovela, además, con los protagonistas Ivonne Goderich y Guillermo Dávila, Martín Lantigua, Adamari López, Junior Álvarez, Millie Avilés, Rafael José, Corina Azopardo, Henry Salvat, Lucía Sanoja, y René Farrait en una aparición especial, entre otros.

El actor tiene gratos recuerdos de la coproducción entre Puerto Rico y Venezuela. “¡Maravillosa! Nos trataron como grandes estrellas a todos los que fuimos. Venevisión nos hospedaba en las residencias Anauco Hilton, acabadas de inaugurar. Teníamos acceso, además, a todas las facilidades del Hotel Caracas Hilton… Trabajamos con uno de los grandes directores de toda Latinoamérica, Grazzio D’Angelo. Un gran director y quien me llevó de la mano”, afirmó Herman, en entrevista con la Fundación Nacional para la Cultura Popular.
Destacó, también, “yo tuve mucha suerte. Trabajé con grandes directores. Martín Clutet me enseñó realmente a hacer televisión en ‘Viernes Social’ (Telemundo Puerto Rico). Una vez terminé ahí, Wapa TV me llevó y envió a Argentina y a Venezuela. Trabajé con Albert Carn, de Puerto Rico; con Grazzio D’Angelo…Tener un buen director es una gran ventaja”.
A Herman lo complacían esas coproducciones, porque se enriquecían mutuamente los actores. “Nuestro trabajo era muy admirado allá. Yo me sentía muy cómodo y mi trabajo fue bien recibido… Al igual en Argentina, donde hice ‘Cuando es culpable el amor’ y ‘La Cruz de Papel’”, culminó diciendo el histrión.