Por Javier Valentín Feliciano
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
Cuando Evangelina ‘Vangie’ Moragón obtuvo el título de Miss Puerto Rico 1950 jamás imaginó que su reinado duraría casi tres años y que coronaría a la primera boricua en representar al país en el certamen Miss Universe.
Al estrenar su cetro, que no estuvo exento de controversias, representó a su patria en la ciudad de Atlantic City en Miss América, certamen en el que había que demostrar algún talento y como obsequio podía recibir una generosa beca para estudiar una carrera en Medicina, una meta que tenía desde joven. Aunque tuvo que colocar a un lado su genuino deseo de convertirse en científica, más adelante en la vida, logró convertir en realidad lo que tanto anhelaba.
No solo fue embajadora de su país en esa plataforma, sino que tuvo que continuar su reinado hasta el 1951, pues la candidata que ganó ese año y repitió la representación en ese certamen internacional, Josefina Otilia Jiménez Méndez, denunció ante los medios de comunicación que no había recibido respaldo por parte de la organización, que en aquel entonces se llamaba ‘Miss Puerto Rico Institution’, por lo que fue destituida por los tenedores de la franquicia. Entonces, a Vangie se le asignó continuar con los compromisos que no pudo concluir su antecesora, como representante por el pueblo de Arecibo.
El reinado duró hasta el año 1952, cuando Vangie tuvo la encomienda de coronar a Marilia Levy Bernal, quien representó a Puerto Rico por primera vez en el recién creado certamen de Miss Universe, que tuvo lugar en California. Además, también coronó a Helga Edmee Monroig para el certamen de Miss América del mismo año.
Para aquel entonces, en Miss América se competía en representación de los estados de Estados Unidos y Puerto Rico fue en calidad de territorio. La situación colonial todavía se extiende al año actual que se escribe esta nota periodística.

Como dato curioso, en ese certamen, otra puertorriqueña que compitió en 1948 por primera vez, fue Irma Nydia Vázquez, compañera de vida del inmortal Bobby Capó, madre de la artista Jackeline Capó y su nieto es el cantante Pedro Capó.
Los padres de Vangie fueron el ingeniero Pablo R. Moragón y Eva Soto de Moragón, residentes de Santurce. Su progenitor era coronel de la Reserva de Estados Unidos y aficionado a la fotografía, por lo que gran parte del grupo de las fotos son tomadas por su papá, quien tenía un estudio personal en su hogar, donde procesaba e imprimía las imágenes, que se publicaron en los periódicos y las revistas.
Desde temprana edad, tomó clases de baile flamenco con la maestra María Teresa Miranda, quien tenía un grupo de jóvenes que bailaba en compañías zarzuelas, y dentro de sus giras se presentaban en el Teatro Tapia, en San Juan. Vangie tocaba la guitarra, cantaba de manera ocasional, era amante de la música y aficionada a las letras, en especial sobre temas científicos. Cantaba en el coro de su colegio e hizo presentaciones en diferentes eventos.
Cursó sus grados primarios en la Academia del Perpetuo Socorro en Miramar y en Premédica del Colegio Our Lady of Good Counsel, en White Plains, Nueva York, donde obtuvo la Medalla del Cardinal Patrick Hayes, como mejor estudiante del año y que fue entregada por el cardenal Francis Spellman. En ambas instituciones fue becada por su desempeño académico.
Deseaba convertirse en doctora en Medicina y la vida la conduce por otros rumbos
Su deseo era estudiar Medicina, por lo que fue una de las primeras mujeres admitidas a la Escuela de Medicina Tropical y también recibió beca, pero no pudo continuar por sus compromisos con el certamen internacional. Fue más un sueño de su progenitora que ella se convirtiera en embajadora de Puerto Rico a nivel internacional, pero nunca renunció a convertirse en una respetada científica.

Muchos años después casada y con hijos, obtuvo un bachillerato en Tecnología Médica del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico, graduándose con la nota más alta. Diseñó y fundó los laboratorios clínicos de los hospitales Pavía y Matilde Brenes, en Bayamón, poco antes de su jubilación.
El concurso en el que se coronó en 1950, se realizó el sábado, 12 de agosto en los salones del Escambrón Beach Club. Previo a a la competencia de belleza, se celebró una categoría especial en traje de baño que tuvo lugar en el Hotel Caribe Hilton. Compitió con otras nueve candidatas. Uno de los miembros del jurado fue Vicente Geigel Polanco, presidente de ese cuerpo y estuvo presente Josefina Rincón, en representación de Felisa Rincón de Gautier, alcaldesa de la ciudad capital.
Las nueve candidatas de ese año fueron: América González (San Juan); Irene de Mauret (Condado); Thelma Pagán (Mayagüez); Aidita Sánchez (Arecibo); Wanda Irizarry Antonmattei (Río Piedras y luego se convirtió en Miss Puerto Rico 1953 para el concurso Miss Universe); Nelly Berdeguez (Ponce); Aida M. Chávez (La Sierra Country Club): Jossie Guerrero (Jack’s Club), quien quedó primera finalista; y Evangelina Moragón (Bird’s Restaurant), cuyo propietario era su abuelo y el negocio estaba ubicado en la calle Hoare.
Estuvieron presentes esa noche Letty Gil Guillemetty, reina del Carnaval Ponce de León del 1950, junto a Avelina Medraño, Miss Puerto Rico 1949, quien compitió el año anterior en Miss América. Evangelina, quien ganó luciendo un traje de tul azul, con tres flores rojas en su cabellera negra y ondulada, fue coronada por Medraño y recibió de sus manos un trofeo y un bouquet de rosas.
Esa velada la amenizó la orquesta del profesor Armando de Castro, finalizando con la interpretación de “La Borinqueña” y continuó con un baile que se extendió hasta altas horas de la madrugada. “Estoy muy contenta y agradecida por el honor que se me ha conferido”, fueron sus primeras expresiones para el periódico El Mundo.
Parte rumbo a Atlantic City
El certamen Miss América tuvo lugar en ese mismo año, del 4 al 11 de septiembre en Atlantic City. La modista Rafaela Santos, quien le confeccionaba vestuarios a doña Felisa Rincón y a Ruth Fernández, se encargó de su ajuar. Lució para la noche final un traje valorado en $700, que trabajaron cinco costureras del atelier de la modista, según informes de prensa. Recibió varios obsequios para realizar su representación internacional, entre ellos de la tienda por departamentos González Padín, y formó parte de una sesión de fotos.

“Yo estuve una semana allí y fuera del Board Walk donde tuvo lugar el paseo de carrozas, el hotel donde me hospedé y el Convention Hall donde llevaron a cabo las competencias. No conozco nada más de la ciudad, pues no tuve tiempo ni de dar un paseíto para verla. El mismo día que llegamos -cansadas del viaje y preocupadas por todo lo que del equipaje había que sacar y planchar- tuvimos que hacer filas y más filas para recibir los trajes del baño, las cintas de identificación, y luego posar horas enteras para los periódicos”, reveló a su regreso para el diario El Imparcial, cuando apenas pisó el lugar donde se realizaría la competencia.
En uno de los eventos del Miss América, Vangie estuvo en el desfile de las carrozas emblemáticas, donde lució un traje que evocaba a la cultura española que tuvo mucha cobertura por parte de los medios de comunicación y del que se conservan muchas imágenes que fueron tomadas por su progenitor. De paso, ejecutó una rutina de pasos de baile flamenco, que aprendió cuando era estudiante en Puerto Rico.
El vestido confeccionado por Rafaela Santos que luciría en la noche final, fue muy elogiado por su diseño con finos bordados en perlas, mostacillas bordado en hilos de oro y plata.
Una vez salió la competencia internacional, era recibida con mucha algarabía a todos los eventos, al punto que Inés Muñoz Mendoza, primera dama del país, realizó un agasajo en La Fortaleza. En cada lugar que acudía, la gente la detenía para saludarla y desde que ganó el certamen local, el teléfono de su hogar no paraba de sonar.
Designada por la organización como Miss Puerto Rico 1951
Miss Puerto Rico 1950 entrega su título a su sucesora, sin embargo, ante un asunto relacionado con desacuerdos con la entidad organizadora del certamen, al año siguiente se destituyó a Otilia Jiménez Méndez y Vangie fue designada para ocupar su posición. Se enteró en su hogar cuando escuchó a un porteador de periódicos que leyó en voz alta el titular de que ella sería designada como Miss Puerto Rico 1951.
La agenda de Moragón continuó en ascenso y pese a sus contratiempos, cumplió de manera responsable con una intensa jornada de compromisos durante su año, por lo que sus tenedores de franquicia la volvieron a contactar. Su presencia garantizaba que la actividad fuera una muy concurrida.

Vangie inauguró el primer viaje de la aerolínea ‘Eastern Airlines’ en la ruta de San Juan a Nueva York, y también participó en los bailes españoles en la revista musical “A todo color” que se realizó en el Teatro Tapia, junto a un grupo de jóvenes bailarinas puertorriqueñas.
Algunos datos curiosos incluyen cuando a los 13 años se retrató con el actor Jorge Negrete en su visita a la isla en 1944, ya que su papá estuvo a cargo del comité que coordinó la bienvenida. Además, fue columnista huésped del periódico El Imparcial, en la edición del sábado, 27 de septiembre, cuando aclaró la situación de convertirse en Miss Puerto Rico del año 1951 y su impacto tras la participación en Miss América.
A su regreso, visitó diferentes pueblos para convocar a las jóvenes a participar en el concurso y recaudar fondos para las causas sociales que promovía el certamen. La soberana fue convocada a una diversidad de eventos sociales hasta inaugurar una lechonera en Bayamón, donde asistió mucho público, según reseñó la prensa de esa época.
Fue invitada especial a participar un sinnúmero de eventos que incluyeron: los Diez encuentros de peleas de boxeo, fiestas patronales de Yauco, inauguraciones de juegos de beisbol y coronaciones. Fue invitada del programa radial “Charlas de artistas” en la emisora WKAQ, estuvo en la verbena del Colegio Robinson, la Asamblea General de Ingenieros, y fue madrina del equipo de pelota Variety durante los partidos que se celebraron en el estadio Sixto Escobar, entre otros.
El artista Manuel Morán, caricaturista de El Imparcial, quien también popularizó el personaje de Cheo en el periódico El Vocero, elaboró un dibujo recreando la doble victoria de Vangie en 1950 y 1951, que luego se le entregó a la beldad para que lo conservara como recuerdo.
Incursionó en el cine mexicano en la película ‘La isla de las mujeres’ (1953) filmada en los estudios Churubusco con el actor Germán Valdés, conocido como Tin Tan, junto a las actrices Sylvia Pinal y Lilia del Valle, dirigida por Rafael Baledón. Su mamá la acompañó en las filmaciones que se realizaron en la capital mexicana por la empresa Filmex y hasta recibió una oferta para filmar más películas. Sin embargo, aunque las ofertas fueron tentadoras, se decidió por regresar a su terruño.
Corona a la primera boricua que compitió en Miss Universe
En el año 1952, inicia el concurso Miss Universe con sede en California, donde Puerto Rico asistiría en calidad de país. Para ese certamen se escogió a Marilia Levy Bernal, representante de Lares, conocida como La Ciudad de Grito, evento organizado por el periódico El Imparcial, que tuvo a su cargo seleccionar a la primera puertorriqueña que competía en Miss Universe. Esa noche, Evangelina acude a la gala final que se celebró en el Condado Beach Hotel a cumplir con la misión que le fue encomendada, y a partir de ese momento, deja a un lado los concursos de belleza.
Evangelina falleció en enero de 1999.