Conversación con Papo Vázquez

El trombonista, compositor y director de orquesta habla de su primer disco ‘Breakout’ (a 35 años de su grabación), de su carrera prolífera; y su orgullo boricua.
Ángel ‘Papo’ Vázquez goza de una extraordinaria trayectoria musical. (Foto suministrada).

Por Vicente Toledo Rohena
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

Tener la oportunidad de conversar con el trombonista, compositor, arreglista y director de orquesta, Ángel ‘Papo’ Vázquez, siempre es un manjar. Su alegre sentido de humor, anécdotas e historias, brindan oportunidad para viajar en el tiempo y entre épocas. Solo necesito textear o enviar un mensaje por ‘WhatsApp’ para conseguir una reacción con el músico desde Nueva York e iniciar la conexión.

En estos días, su enfoque era la preparación para las actividades del Desfile Nacional Puertorriqueño de Nueva York (el número 69, hoy, domingo 14 de junio de 2026) y su labor como director musical por décimo año. En esta ocasión, la orquesta brindará loas a Willie Colón y Eddie Palmieri.

“Este año, además de volver a dirigir la orquesta por décimo año, recibí una llamada donde me informaron que sería también embajador en la parada. Les dije que encantado de la vida y muchas gracias, pero no iba a poder desfilar como embajador, porque tengo que dirigir la orquesta”, expresó entre risas Ángel ‘Papo’ Vázquez, desde Nueva York.

Vázquez tocó junto a grandes de la música como Tito Puente, Ray Barretto, Hilton Ruiz y Dave Valentín. (Foto suministrada).

La tradicional parada se le dedica a Vega Baja, pueblo donde Vázquez corrió y estudió, después de nacer en Filadelfia, Pensilvania y regresar a su Puerto Rico querido.

“Hablar de esos tiempos, me da una nostalgia tremenda”, comentó con gran sentimiento.

“Tras nacer en Filadelfia, regresé a Puerto Rico, a la calle Las Flores, en Vega Baja… Esa experiencia fue clave e importante para dejarme claro todo sobre mis raíces y que soy puertorriqueño. Como olvidar que escuchaba todos los días por allí a Rafael Ithier y El Gran Combo, ver el ‘Show de las 12’ y ‘Sube nene sube’… Vivíamos en casa de mi bisabuela, en una calle donde no pasaban carros; con casas en ambos lados… Escuchando música jíbara, corriendo en la plaza de Vega Baja y la nostalgia de la escuela”, recordó.

De igual manera, Papo Vázquez recibió gran dosis de puertorriqueñidad con las parrandas junto a su abuelo y su papá; y todas las influencia por el lado paterno, en el barrio Palo Incao de Barranquitas. Experiencias que lo marcaron por siempre y le enseñaron a ser boricua aunque estuviera en la luna.

La carrera musical de Ángel ‘Papo’ Vázquez es una extraordinaria. Un artista creativo, virtuoso y de excelencia que desde muy temprano desarrolló su propio lenguaje y estilo. Características que permitieron que aportara grandemente al lado de figuras legendarias como Tito Puente, Ray Barretto, Eddie Palmieri, Willie Colón, Larry Harlow, Rubén Blades, las Estrellas de Fania, ‘Fort Apache Band’ de Jerry González, Conjunto Libre de Manny Oquendo; y Batacumbele.

También grabó con grandes maestros del jazz como Dizzy Gillespie, Slide Hampton, Wayne Shorter, Wynton Marsalis, Hilton Ruiz y Dave Valentín, por mencionar algunos.

En un viaje retrospectivo obligado para llegar hasta esas primeras andanzas, se detuvo por varios segundos y buscó en lo más adentro de su memoria.

El trombonista ha grabado discos de excelencia con sus ‘Mighty Pirates Troubadours’ como ‘Aislado’, ‘Spirit Warrior’, ‘Chapter 10: Breaking Cover’ y ‘Songs del Yucayeke’, entre otros. (Foto suministrada).

“Mis primeros guisos y oportunidades se dieron en grupos locales en Filadelfia como en 1973-74. Pero profesionalmente comencé a tocar cuando llegué a Nueva York en 1975. Grabé con Larry Harlow el disco ‘El Judío Maravilloso’… Tenía 17 años y estaba tocando con Eddie ‘Guagua’ Rivera (bajista), Pablo Rosario (bongosero) y Lewis Khan (trombonista y violinista) entre otros. Guao, tremenda experiencia”, destacó con gran entusiasmo.

¿Cuándo piensas en esa época y las oportunidades que tuviste, de compartir con grandes estrellas de la salsa durante los tiempos bravos del género, qué puedes contar?

“Algo que nunca olvido, además de haber visto a Eddie Palmieri y Larry Harlow en Filadelfia; fue una experiencia en un club en Nueva York. En ese tiempo había mucha actividad musical los jueves, viernes, sábado y domingo en el Corso; y los martes y miércoles en otro lugar en la misma cuadra. Recuerdo que durante mi estadía en la Orquesta Harlow, en uno de mis primeros guisos con él, alternamos con la Orquesta de Ray Barretto. Para ese momento estaba pegado ‘Guararé’. Yo tendría como 18 años e imagínate, un lugar empaquetao (mucha gente), bien vestida; y yo caminando con mi trombón entre la gente que bailaba. Y en la tarima estaba Ray Barretto… Eso me impactó. Mirabas y escuchabas ese sonido de las trompetas de Roberto Rodríguez y Manny Durán; y la flauta de Arthur Webb… y naturalmente, Ray Barretto dándole pela a las congas. Era un sonido cortante, que todavía lo tengo en mi memoria”, destacó entre risas.

Y, tras ese recorrido musical maravilloso, cuándo piensas en lo andado hasta aquí, ¿Qué es lo primero que llega a la mente?

“Que he realizado una lucha noble. He escogido un camino de luchar por algo noble; aunque han existido grandes bajas… pero también mucha satisfacción. Ha sido una lucha honesta… Pensándolo bien, ese junte con ‘Libre’ -Manny Oquendo, Jerry y Andy González- fue maravilloso. Porque sí, fue bueno los tiempos con Harlow y Héctor Lavoe, pero en ese caso el enfoque recaía principalmente en los cantantes. Pero, esta otra oportunidad junto a ‘Conjunto Libre’ me brindó espacio en el arte de la improvisación. Me dio mucho espacio para la improvisación. De ahí nació el Jerry González ‘Fort Apache Band’. Porque todos veníamos de la salsa, pero nos gustaba y aspirábamos a trabajar el jazz. Fue tremendo tener esa oportunidad a esa edad”, señaló el trombonista.

De igual manera, resultó otro acierto el junte en Puerto Rico con Cachete Maldonado, Eric Figueroa, Giovanni Hidalgo, Eddie Guagua Rivera y Jerry Medina, entre otros, para formar Batacumbele. Un destaque que dio nuevos bríos y senderos al trombonista.

Después de todas estas ricas experiencias, Vázquez decidió emprender su propio camino.

“Me di cuenta que estaba tocando música cubana, y no hay nada malo con eso, al contrario, agradecido porque había tenido grandes experiencias. Pero al recordar y activar mis influencias y de ver y escuchar muchos grupos folclóricos en vivo en las plazas y fiestas patronales, como los Ayala, los Cepedas y otros, me dije por aquí es que nos tenemos que ir. Y ahí es que comienzo a trabajar con el bomba jazz”, señaló el músico, quien fue el precursor del bomba jazz como experiencia natural que lo acompaña siempre.

Era prohibido olvidar, su primer trabajo como líder-solista ‘Breakout’ que publicó en 1992, pero fue grabado en 1991, lo que significa que está cumpliendo 35 años. Una extraordinaria producción discográfica que cuenta con dos temas bravísimos de su autoría que transitan y son ejemplo de su bomba jazz, como ‘Bomba Voulez’ y ‘Fiesta Cika’.

“Fue un milagro conseguir a los grandes músicos que me acompañaron en la grabación. Todos me querían mucho. Yo era el menor del grupo… imagínate, y yo darles indicaciones a estos grandes músicos… Buenísimos amigos como Andy y Jerry González, Steve Berríos, Mario Rivera, Edgardo Miranda y Milton Cardona, por mencionar algunos”, dijo Vázquez, quien ha grabado discos de excelencia con sus ‘Mighty Pirates Troubadours’ como  ‘Aislado’, ‘Spirit Warrior’, ‘Chapter 10: Breaking Cover’ y ‘Songs del Yucayeke’, entre otros.

Total
0
Shares
Noticias relacionadas
Leer más

Dueños absolutos de la escena

Jorge Castro dijo sobre René Monclova, “es un actor que está comprometido con la verdad, no importa si hace drama o comedia”, a lo que éste último compartió de su compañero, "es un actor inteligente, con muchos recursos y muy disciplinado”.
Total
0
Share