Por Vicente Toledo Rohena
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
Las canciones del cantautor-poeta Joan Manuel Serrat tomaron nueva voz, en esta ocasión de la mano del pianista José Negroni y la interprete Ana del Rocío. El salón de actividades de la Fundación Nacional para la Cultura Popular fue el escenario -viernes 8 de mayo- para tan emotivo, bello e íntimo encuentro musical.
Un público entusiasta comenzó a llegar desde las 6:00 de la tarde en busca de su espacio para el recital ‘Serrat… en voz de mujer’, producido por A+ Research-Creation, LLC. El decorado, ambiente y luces preparó la velada de manera maravillosa. La totalidad de las mesas se ocuparon de adornar la sala, para un viaje inolvidable por las canciones -tan vigentes como siempre- de Serrat.

Negroni admitió ser admirador de Serrat, desde sus años universitarios, en que dormía escuchando la música de Serrat. Eran tiempos de grandes cantautores.
Entre historias, comentarios, anécdotas y excelente música Negroni y del Rocío ofrendaron una noche mágica donde el público cantó, recordó y se deleitó de temas que forman parte de una época importante de la música.
La velada inició con ‘Señora’ en una encantadora versión a piano y voz que creó una ambientación maravillosa para lo que sería el concierto. ‘No hago otra cosa que pensar en ti’ dio paso a la inolvidable ‘Penélope’.
Con la sutileza y susurro de las teclas y la poderosa voz de la intérprete lograron que la audiencia viajara por el fascinante mundo de los recuerdos.
‘Cantares’ -con la colaboración de Anilyn Díaz en faceta de declamadora- dio paso a otros temas grandiosos como ‘Aquellas pequeñas cosas’ y ‘Tu nombre sabe a hierba’.
‘Lucía’ fue una de las piezas en que Ana del Rocío se entregó apasionadamente con su voz flotando entre las blancas y negras majestuosas del maestro Negroni.
El oasis musical continuó su curso con ‘Algo personal’, ‘La mujer que yo quiero’, ‘De vez en cuando la vida’, ‘Mediterráneo’, ‘Que va a ser de ti’ y ‘Fiesta’.

Ante un público alegre y sin prisa por marcharse -como un extra- se expuso la copla ‘Pena penita pena’ que siempre Serrat dedicaba a Lola Flores.
Ante la audiencia que recibió con gran cariño el recital, se encontraba integrantes del cuarteto de voces Las Caribelles, fieles amigas y colaboradoras de la Fundación Nacional para la Cultura Popular.
En fin, un maravilloso encuentro que vistió de gala la Fundación Nacional para la Cultura Popular, ante un recinto lleno, alegre y receptivo para disfrutar de una gran noche.
El pianista y la intérprete brindaron honores y loas al cantautor de manera natural. Como si llevara largo tiempo haciendo esta música. Una extraordinaria combinación de un pianista virtuoso, experimentado y creativo; junto a una versátil cantante con una gama maravillosa de posibilidades.
Merecido homenaje a la música de Serrat, que ha levantado pasiones por tanto tiempo, en esta ocasión desde los adoquines de Viejo San Juan. Aplauso para Negroni y del Rocío. Viva las canciones de Serrat.