Por Vicente Toledo Rohena
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
A mediados de 1950, el trompetista Miles Davis y el saxofonista tenor Sonny Rollins se juntaron para grabar ‘Miles Davis with Sonny Rollins’; este año (2026) vuelven a conectarse de alguna manera. El 26 de mayo de 2026 se cumplió el centenario de Miles Davis (26 de mayo de 1926-Santa Mónica, California, 28 de septiembre de 1991); y el pasado 25 de mayo de 2026 partió físicamente a los 95 años, Sonny Rollins (7 de septiembre de 1930 en Nueva York / 25 de mayo en Nueva York).
Ambos músicos están considerados genios y visionarios en sus respectivos instrumentos. La aportación de Miles y Rollins es valorada por diferentes generaciones de músicos que recibieron oportunidades y grandes retos de parte de estas dos leyendas del jazz.
Conversar sobre Miles y Rollins requiere una atención especial -mucho tiempo y dedicación- porque son músicos innovadores que cambiaron y aportaron grandemente el género del jazz. Mirar con profundidad las distintas etapas de su carrera, los diversos caminos y la gran influencia e impacto en muchos músicos de diversa partes del mundo.
Garantizo que en algún momento, antes que finalice el año, abordaremos con un artículo más amplio la aportación de estos dos grandes maestros del jazz. Ahora, indagamos e investigamos un poco de su inicios y aportaciones, con el fin de brindar honor a quien honor merece por su inmenso legado.
-Miles Davis
Miles es un gigante. Transformó el género con su genialidad. Era poseedor de una creatividad única para anticipar el futuro. No existe duda, que buscó y encontró nuevos horizontes sonoros y a plantearse retos.
Se convirtió en el referente para diversas generaciones de músicos; y marcó el rumbo de la música de improvisación moderna en bastantes ocasiones.

Desde su infancia, se interesó por la música y comenzó a recibir clases de trompeta. Mientras estudiaba tocaba en establecimientos y bares. Y a los 16 años ya tocaba fuera de la ciudad en los fines de semana.
A los 17 se unió a ‘Eddie Randle’s Blue Devils -una banda regional de San Luis- y llegó a convertirse en su director musical. Su primera incursión en la primera línea del jazz se produjo en 1944 cuando la banda de Billy Eckstine estaba de gira por la ciudad. Davis fue invitado a sumarse durante dos semanas; y la orquesta contaba con músicos como Charlie Parker y Dizzy Guilespie -figuras también importantes del ‘bebop’ – que se caracterizaba por la rapidez en la interpretación, creativos solos y variaciones rítmicas muy dinámicas. Un joven Davis, venía de un estilo diferente, y tuvo que ‘subirse al tren’. Entonces Miles decidió trasladares a Nueva York para entrar a la prestigiosa ‘Juilliard School’. Lo demás es historia.
Davis deja una extraordinaria discografía que de por sí, es materia didáctico. Manjares sonoros, muchos adelantado a la época. Algunos proyectos que respaldan lo antes dicho son ‘Miles Davis with Sonny Rollins’, ‘Cookin’, ‘Miles Ahead’, ‘Milestones’, ‘Porgy and Bess’, ‘Kind of Blue’, ‘Sketches of Spain’, ‘Seven Steps to Heaven’, ‘E.S.P.’, ‘Miles Smiles’, ‘Nefertiti’, ‘Miles In the Sky’, ‘Filles De Kilimanjaro’, ‘Bitches Brew’ y ‘Tutu’ por mencionar algunos.
En sus diversas etapas Miles Davis (líder-trompeta) contó con una confección de quintetos fuera de liga. Nombres como John Coltrane (saxofón tenor), Red Garland (piano), Paul Chambers (contrabajo), Philly Joe Jones (batería), Cannonball Adderley (saxofón alto), Bill Evans (piano), Wynton Kelly (piano), Jimmy Cobb (batería), Wayne Shorter (saxofón tenor y soprano), Herbie Hancock (piano), Ron Carter (contrabajo), Tony Williams (batería), Chick Corea (piano), Dave Holland (contrabajo) y Jack DeJohnette (batería) entre otros.
-Sonny Rollins
Sonny Rollins nació en Nueva York y creció en Harlem, muy cerca de la casa de Coleman Hawkins a quien admiró grandemente. Desde muy joven descubrió y escuchó la música del pianista Fats Waller y el trompetista Louis Armstrong.
A los 17 cambió al saxofón tenor -había comenzado tocando el saxofón alto siguiendo a Louis Jordan- e inició a dar pasos en la dirección de Coleman Hawkins. Prestó gran atención a la cautivante revolución musical marcada por el ‘bebop’.
No solo Rollins pasará a la historia como el saxofonista tenor más perdurable de la era del ‘bebop’ y el ‘hard bop’, sino como uno de los saxofonista de jazz contemporáneo más extraordinario de todos los tiempos.
Plasmaba ideas fluidas y armónicamente innovadoras, con un estilo natural y su sonido fácilmente identificable.
A los nueve años comenzó a tomar clases de piano, pero las abandonó, para ir tras el saxofón alto. En 1948 grabó con la vocalista Babs Gonzales, luego con Bud Powell y Fats Navarro, y su primera composición, ‘Audubon’, fue grabada por J.J. Johnson.
Poco después, Rollins comenzó a colaborar con Art Blakey, Tadd Dameron, el baterista de Chicago Ike Day y Miles Davis; seguido de sus propias grabaciones con Kenny Drew, Kenny Dorham y Thelonious Monk.
Estuvo activo durante siete décadas y grabó más de 60 discos como líder, entre los que se encuentran: ‘Saxophone Colossus’, ‘The Bridge’, ‘A Night at the Village Vanguard’, ‘Work Time’, ‘On Impulse’ y ‘Horn Culture’ por mencionar algunos.