Por Edgar Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
Luego de haber ganado la más reciente temporada de “Super Chef Celebrities”, el actor Erik “Chicho” Rodríguez tiene las metas muy bien trazadas.
El artista, nacido en Nueva York (Estados Unidos), pero su crianza fue en Ponce y en el área oeste de Puerto Rico, comenzó hablando con la Fundación Nacional para la Cultura Popular sobre todo el proceso de la competencia televisiva de Wapa TV, en la que obtuvo el premio de 40 mil dólares y el pilón dorado.
“Hubo una cierta agitación que tiene que ver con sostener la incertidumbre; qué va a pasar, ¿me sostendrá mi cuerpo? ¿Cómo será esto?… Yo vengo de la improvisación y aquí no podía improvisar mucho. La improvisación sí me ayudó a ganar presencia, escucha, la cuestión de poder fluir con lo que hay y convertir un error en oportunidad. Darme cuenta o aceptar que al final todo suma”, señaló.

Erik usó como ejemplo la canción “El Wanabi” -de Fiel a la Vega- con el estribillo, “dame un momento pa’ probar de que estoy hecho”, para describir su paso por el programa. “Fue un momento para probar de qué yo estaba hecho… Lo más bonito que me ha dado ‘Super Chef Celebrities’ es poder conocer quién soy yo y presentar el tipo que soy yo fuera de lo que la gente cree que es Chicho o que han conocido como tal”, expresó.
Como lleva muchísimos años en el movimiento de talleres de artes escénicas, de improvisación teatral para el desarrollo personal y para asistir en el proceso de la autorrealización y, además, empezó hace algunos años una formación de psicoterapia de constelaciones sistémicas y familiares, “todo eso lo he puesto en una olla y he cocido mi técnica de trabajo profundo y personal que involucra muchas terapias humanistas”, explicó Rodríguez.
Abundó, de inmediato, “sería perfecto tener un terreno para un espacio en el que pueda dar mis talleres tanto de improvisación, como de desarrollo personal, de constelaciones, de búsqueda interna, de acompañamiento, pero que también pueda servir café y cosas así, para que la gente pueda pasar el día… Para que puedan pasar con personas que profundizan más, que leen, que escuchan música y que están muy metidas en el trabajo personal. Que haya un lugar en que puedan sentirse acompañados, sostenidos… Quiero crear una comunidad que se permita eso. Hombres y mujeres que se junten para desarrollar eso un poco más y cuidarlo”.
Erik viaja constantemente a España para continuar formándose y tiene compañeros, amistades, estudiantes y personas de muchas partes del mundo -al haber ofrecido talleres, por ejemplo, en Japón, Italia, México, Perú y Colombia- que pudiera invitar a ese espacio en Puerto Rico.
En su faceta actoral se ha destacado más en teatro. Especificó, “en el arte de la representación o la caracterización. No soy un actor que me transformo físicamente en un personaje. Soy un actor que el personaje se manifiesta a través de mí… El actor que se prepara metódicamente para crear un personaje y convertirse (en éste), somete su cuerpo a un cambio físico. Ese actor debe tener esa capacidad. En mi caso, mi cuerpo no es una limitación, simplemente, tiene unas necesidades diferentes”.

El actor compartió, “yo estoy en una etapa de mi vida en que tengo unas condiciones que no me permiten explotar mi cuerpo de esa manera. Sin embargo, a nivel emocional, gracias a mi preparación como improvisador y a los trabajos psicoterapéuticos y de terapias humanistas, sí puedo permitir al personaje manifestarse a través de mí, porque ya hay una solidez emocional que me permite representar aspectos emocionales y profundos, a los cuales no le tengo miedo y no me pierdo en ellos. De la misma manera que un actor se cambia el vestuario, yo puedo cambiar las emociones sin problema. Eso me permite profundizar mucho en lo que vive el personaje… Yo puedo entrar en esos estados sin cambiar mi cuerpo, porque lo que soy es lo que soy”.
Destacó que el guion lo escoge para un proyecto y él lo que hace es analizar si está de acuerdo con los términos de producción y consultarlo con su cuerpo para ver, “si me puede acompañar, si me puede sostener”.
El talentoso artista dedicó el triunfo a su cuerpo, porque “me sostuvo magistralmente”. Culminó diciendo, “ahora estoy haciendo lo que le prometí: masajes, terapias, ver al fisiatra, a mis doctores, a mi quiropráctico, porque le debo dar más cariño por haberme sostenido estos meses”.