Por Edgar Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
El colectivo Y no había luz tendrá en el escenario del Teatro Francisco Arriví en Santurce la producción “Mi isla en sueños”, el viernes 17 de abril, a las 10:00 am (principalmente para estudiantes); sábado 18, a las 8:00 p.m. y domingo 19, a las 4:00 p.m., como parte de la sexagésima tercera edición del Festival de Teatro Puertorriqueño del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), que se dedica a la veterana actriz Angela Meyer.
Yari Helfeld, cofundadora de la compañía teatral Y no había luz y directora ejecutiva de Arte y Maña -que produce “Mi isla en sueños”- informó que su estreno fue el año pasado por invitación del Coro de Niños de San Juan para una presentación de cierre de semestre en el Centro de Bellas de Santurce. En el comunicado se establece que es una obra que explora la imaginación, la niñez y el deseo colectivo de una isla en armonía. “Nos invitan con la idea de crear una obra particular inspirada en el mundo de los sueños. Eso detona en nuestra creatividad un montón de ideas. Nuestro grupo realmente existe porque nos hemos atrevido a soñar lo imposible y a lograr ese proyecto de vida aquí en una isla tan cuesta arriba para lograr sostener proyectos culturales a largo plazo”, puntualizó Yari Helfeld, en entrevista con la Fundación Nacional para la Cultura Popular.

La propuesta teatral narra la historia de un adolescente que perdió su capacidad de soñar y hay un acompañante en el escenario, que es la estrella del alba, que -subrayó Helfeld- “lo va llevando por diferentes escenas y situaciones para recuperarla…”.
En la producción aparece cantando en vivo el Coro de Niños de San Juan. Además, como parte del aniversario del colectivo recurren a elementos, como títeres y máscaras de obras de repertorio, y las transforman para que actúen de diversos personajes. “Esta obra es como poder ver un resumen de lo que es nuestro mundo estético en general. Cada una de las escenas tiene elementos de algunas de nuestras obras a lo largo de todos estos años”, abundó Helfeld.
Yari recalcó que cuando Y no había luz realiza un trabajo escénico persigue de que no sea una interpretación lejana, sino que da trascendencia a cómo los afecta y reflexionan sobre cómo “conversa con lo que pasa a nivel país y mundial”.
Y no había luz es una compañía teatral -de poco más de 20 años de trayectoria- que crea diferentes expresiones artísticas, sobre todo, teatro original, que combina la actuación, las máscaras, títeres; han creado cortometrajes, publicaron un libro ilustrado (“Centinela de Mangó”), que primero fue una obra teatral.

“Somos una compañía de teatro, pero nos extendemos y rompemos esos límites del teatro tradicional. A su vez, hacemos mucho trabajo educativo. Viajamos a toda la isla con talleres en diferentes comunidades, escuelas, centro de adultos mayores… La compañía, compuesta de siete artistas, ha crecido con los años y cuenta con muchos colaboradores. Tiene un programa de internado de estudiantes universitarios”, abundó Helfeld.
Para poder subsistir, el colectivo ha tenido que diversificarse, como lanzando el libro “Centinela de Mangó” (2019) y una tienda digital. Agradece, además, el apoyo de la diáspora puertorriqueña y la combinación del trabajo administrativo del grupo buscando opciones de contrataciones y tocando puertas.
Pero, es claro, la brújula ha sido -culminó diciendo Helfeld- “siempre quedarnos haciendo lo que nos apasiona. Cada proyecto que tenemos lo hacemos desde esa pasión, desde ese interés genuino. Eso da una fuerza distinta a si lo hacemos solamente porque estamos ‘trending’, que es mejor para la venta o que al público le va a gustar más. Si te sale del corazón, vas a conectar con la audiencia de manera real”.