Por Vicente Toledo Rohena
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
Está prohibido olvidar el legado y la brillante trayectoria del tresista puertorriqueño Mario Hernández (24 de junio de 1924, Río Piedras, Puerto Rico / 2 de enero de 2013 en San Juan, Puerto Rico). El músico que se inició en el programa radial de don Rafael Quiñones Vidal; y en ese momento cantaba y se acompañaba por su guitarra -cuando tenía 11 años- forma parte de nuestra historia musical.
Luego, su carrera fue tomando fuerza con el Conjunto Criollo (dirigido por Osvaldo Osorio) y Conjunto Libertad (comandado por Juan Ortiz) momento significativo donde su carrera tomó un nuevo giro. Mario -quien para esa época tocaba el bajo- intercambió su instrumento con Rafael Casaigne (Felo) por el tres, y el resto es historia.

Según contó el propio artista, su encuentro con el tres ocurrió tras escuchar a Piliche, del Sexteto Puerto Rico. Mario quedó cautivado por su sonido, y aunque para esa fecha ya dominaba la guitarra, el bajo y el bongó, corrió a su casa para improvisar con su primer tres de manera experimental.
Don Mario falleció el 2 de enero de 2013 -a los 89 años- pero su paso por el pentagrama musical es imborrable.
El cantante Jerry Rivas -voz icónica y de excelencia de El Gran Combo de Puerto Rico- y el experimentado vocalista y compositor Reinaldo ‘Titi’ Ortiz hablaron a la Fundación Nacional para la Cultura Popular, entusiasmados y emocionados sobre el legado musical del tresista puertorriqueño, quien legó más de 250 grabaciones discográficas.
“No hay duda de que Mario fue un gran tresista… le puso al tres su estilo. En una ocasión hablando con Mario, me dijo que su primer instrumento fue la guitarra. Pero el sonido particular del tres, lo cautivó… Y de ahí tomó la guitarra y la convirtió como si fuera un tres. Y fue tremendo, porque tras la grandeza de tresistas cubanos extraordinarios como Arsenio Rodríguez y otros en esos tiempos gloriosos de estos grupos cubanos, que surgiera la figura de Mario fue algo maravilloso”, expresó Jerry Rivas, durante su visita a la Fundación Nacional para la Cultura Popular.
“Incluso, fue admirado por tresistas cubanos. Tuve una experiencia en Puerto Rico con el tresista cubano Pancho Amat. Yo tengo el tres que tocaba Mario, y cuando lo puse en las manos de Pancho se emocionó, porque lo admiraba mucho. Mario es muy importante. Heredó el son y le puso su sazón, y es un gran orgullo para nosotros”, destacó Rivas, quien llegó a cantar con el grupo de Mario Hernández.
“En una ocasión, Mario me invitó a cantar con su grupo, porque no podía llegar su cantante. Me curé cantando con el sexteto. Mi hermano Tony, también estuvo un tiempo con él. También llegó a tocar y cantar con nosotros en El Gran Combo, porque Mario improvisaba. Era un genio…”.

En los inicios de la década de 1950, Hernández organizó la afamada agrupación Los Diablos del Caribe, en Nueva York; y a mediados de la década del 50’ fundó el Sexteto Borinquen. Con esta agrupación grabaron cantantes como Daniel Santos, Davilita, Felipe Rodríguez ‘La Voz’ y Panchito Riset.
Ya, para 1970, el músico y compositor experimentó una nueva etapa musical, participando junto a Ismael Rivera y sus Cachimbos. Con Rivera viajó a varios países sin dejar de realizar su labor con el Sexteto Borinquen. ¿Quién no recuerda el solo de tres en el tema del compositor Tite Curet Alonso ‘Las caras lindas’?
De igual manera, el pianista Yan Carlos Artime lo reclutó para grabar el disco ‘Recuerdos que lleva el viento’ (2009) producción donde compartió con su amigo y colega Ignacio Caraballo.
Rivas, quien tuvo un gran lazo de amistad con Hernández contó otro detalle sobre sus vivencias junto al tresista.
“Existe una foto de Piliche con un tres en mano, y es igual al de Mario. Sin duda, la influencia de Piliche en Mario fue tremenda. Pienso que Mario puertorriqueñizó su tres. Uno de los grandes del tres en Puerto Rico”, apuntó el cantante.
“En sus últimos años, tuve la bendición de estar muy cerca de él. Lo visitaba y lo llevaba a citas médicas. Por cierto, estábamos un día en las oficinas de Registro Demográfico, y cuando veo su acta de nacimiento, leí que decía Mario Casanova Clemente. Él, era primo de Roberto Clemente… rápidamente le pregunté sobre el por qué Hernández, si era Casanova. Me contestó que en ese tiempo, quien estaba pegado era Rafael Hernández, y tomó el Hernández, y lo convirtió en parte de su nombre artístico”, explicó Rivas, entre risas.
En 2010, Mario Hernández realizó lo que sería su última grabación en vida. Durante la producción discográfica ‘Indio de Raza Mayor’, del percusionista Chino Ramos -grabada en el estudio de Luis Ginés en Manatí- surgió la necesidad de un tema adicional para completar la producción y el compositor y cantante manatieño Reinaldo ‘Tití’ Ortiz compuso y cantó junto a Mario la pieza que tituló ‘El Rey del Tres’, en honor a Mario Hernández, incluyéndola en la producción. Tras una invitacion de Rivas, Mario grabó el tres y realizó los soneos, además de ejecutar un solo memorable.
El arreglo y la dirección musical estuvo a cargo del maestro Luis Ginés; la masterización fue realizada por el ingeniero Papo Sánchez, y en los coros estaban Jerry Rivas, Rafael Ortiz (hermano de Titi), Gerardo Rivas y Gino Ramírez.
“Fue una experiencia fantástica. Mi relación con Mario nació de la relación que tengo con Jerry. Y cuando estábamos en el estudio grabando el disco de Chino Ramos y surgió la oportunidad de añadir otro tema, se me ocurrió incluir a Mario en el proyecto. Consulté a Jerry y le pregunté, si lo podíamos invitar… Lo llevamos al estudio y sin ningún ensayo, hizo el tema sabroso de principio a fin. Hasta hizo sus soneos en la canción”, recordó Titi Ortiz.
“No queremos que se olvide el trabajo de Mario. Queremos visibilizarlo, no dejarlo caer. De que la gente sepa lo que hizo en esos años gloriosos de 1950 y 1960. Un gran recorrido musical. Hay que darle su valor. Existe un compromiso con Mario y deseamos que su trabajo lo conozcan las nuevas generaciones” concluyó Ortiz.