Por Vicente Toledo Rohena
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
Con gran determinación y perseverancia, la cantante Irma Ortiz Benítez -conocida artísticamente como Irma Kaché- camina con pasos agigantados en la búsqueda de su propio espacio en el género salsero. La artista ponceña confirma que nunca es tarde, cuando la dicha es buena; y más, cuando se sabe por dónde se quiere caminar.
Pausada y segura, Irma Kaché conversó vía telefónica con la Fundación Nacional para la Cultura Popular, sobre su primer disco ‘Irma Kaché con clase y sabor’; y sus nuevos sencillos. En una tertulia recordando su niñez y su Ponce querido, iniciamos un instante retrospectivo para conocer más sobre la artista.

“Desde pequeña tengo contacto con la música, porque mi mamá en los años 40’ cantaba en la radio y se encontraba mucho con Ruth Fernández y otras cantantes de la época. Después de casarse dejó la música para dedicarse a sus seis hijos y su familia”, dijo Irma Kaché, tal si abriera un cofre de recuerdos.
“Como una mujer sabia y buena madre comenzó a ver las aptitudes musicales de sus hijos. A todos nosotros nos tocó de una forma u otra la música. Todos mis demás hermanos son también compositores, músicos y cantantes”, dijo Irma, quien además recordó que su hermano mayor Julio a mediados de la década de 1970 -luego de llegar de las Fuerzas Armadas- organizó su orquesta.
Aunque participaba con sus hermanos en la música optó por realizar una carrera y conseguir un diploma.
Estudio Trabajo Social en la Universidad Católica de Ponce, y en busca de mayores oportunidades se trasladó a Nueva York. En ‘la ciudad que nunca duerme’ también estudió fotografía. Vivió momentos de grandes retos de mucho estudio y trabajo, para conseguir lo mejor para su hijo. Una vez, todas ‘las piezas cayeron en su sitio’ retomó la música, participando en festivales, restaurantes y eventos culturales.
“La gente me empezó a preguntar, si tenía algún disco o algo en YouTube, pero no tenía respuestas… Yo cantaba básicamente con la intención de ganar un dinero extra y desarrollarme. Comencé a prepárame un poco mejor con clases de canto, y me ofrecieron pertenecer al grupo ‘Entre Amigos’ de Frankie Álvarez. Esa fue una oportunidad para continuar con mi desarrollo. Posteriormente, tuve la idea de grabar un sencillo. Con lo que más que un sencillo se dio el momento para grabar un álbum”, destacó con entusiasmo.
En un principio, como señaló la cantante, la idea era un sencillo para ver cómo sería la experiencia y la retroalimentación con el público.

“Me presenté en un canal de televisión y me vio Miguel Piñeiro, quien era músico y había tenido orquestas. Le agradó mucho mi participación en la televisión, y entonces, me ayudó muchísimo. Es compositor de algunas de mis canciones y además, un gran amigo que me dio la mano para sacar este proyecto ‘Irma Kaché con clase y sabor’. Se encargó de conseguir los músicos y arreglistas…”.
Con el respaldo de músicos como Georgie Padilla (percusión), Kevin Figueroa (piano), Jan Duclerc (trompeta), Harry Ríos (trombón y bajo) y Aníbal Herrmosilla (piano), la producción cuenta con una gran sonoridad. Los arreglos musicales recayeron en Harry Ríos.
“Estoy contentísima con mi disco. Cuenta con canciones buenísimas. Grabamos el tema ‘Eso se acabó’ de Miguel Piñeiro. Quedó sabroso… también, Miguel escribió ‘El vacilón’ y ‘Siete minutos’ que es un bolero, uno de los sueños de mi vida era grabar un bolero. Además grabé dos temas de mi hermano Julio ‘Mi novio feo’ y ‘La razón de mi vida’; y el tema de mi hermana Iris ‘El fuego del amor’…”.
Actualmente, Irma se escucha con fuerza en las plataformas digitales con un nuevo sencillo -no está incluido en su álbum- ‘El negro fino’. Un corte cargado de picardía y jocosidad, de la pluma del compositor cubano Luis Ángel Gener, con arreglo del trompetista Agustín Someillan.
Igualmente, espera lanzar para el mes de mayo, otro sencillo ‘Y que me pasa’ de la autoría de Miguel Piñeiro.
“Pienso que mi mamá estaría bien orgullosa de mí… y también, a veces pienso que está detrás de todo esto que me está pasando. Estoy bien contenta…porque nunca es tarde”, concluyó entre risas la conversación.