En un momento histórico para la proyección cultural de Puerto Rico ante el mundo, la joven bailarina Sofía Lorena Cuevas Pagán alza su voz para convocar al país a fortalecer, celebrar y vivir plenamente sus Bellas Artes.
Tras los recientes logros internacionales del artista puertorriqueño Bad Bunny, la estudiante y promesa del ballet destaca que este reconocimiento global representa mucho más que éxito individual: es una afirmación del valor, la identidad y el potencial del talento puertorriqueño en todas sus expresiones.

“Cuando el mundo mira hacia Puerto Rico por nuestros artistas, también está mirando nuestro talento, nuestra identidad y nuestro potencial. Ese momento debemos aprovecharlo para que más niños descubran el arte en sus escuelas, porque ahí es donde nace el futuro cultural de nuestro país”, expresó Cuevas Pagán.
La joven, quien además se ha destacado como defensora de la educación en las Bellas Artes, subraya que este es un momento decisivo para el país. Más allá de los grandes escenarios, insiste en la importancia de mantener vivo el impulso cultural desde la base: las escuelas, las comunidades y los espacios de formación artística.
“Puerto Rico no solo canta; también baila, pinta, actúa, escribe y sueña. Cada niño que descubre el arte, cada maestro que inspira, está sosteniendo el alma cultural de nuestra isla”, añadió.
Cuevas Pagán enfatiza que la educación artística no debe considerarse un lujo, sino un derecho esencial. A su juicio, invertir en las Bellas Artes es apostar por el desarrollo integral del estudiantado y por la construcción de una sociedad más sensible, creativa y unida.
“El arte no es adorno: es transformación social. Es herramienta contra la violencia, puente de oportunidades y escuela de empatía. Un país que abraza sus Bellas Artes construye ciudadanía, identidad y futuro”, afirmó.
Finalmente, hizo un llamado a que el momento cultural que vive Puerto Rico no sea pasajero, sino el inicio de un compromiso sostenido con el desarrollo artístico del país.
“Si queremos un Puerto Rico más fuerte, más justo y más unido, el arte tiene que estar en el centro de nuestra vida y en el corazón de nuestras políticas públicas”, concluyó.