Por Vicente Toledo Rohena
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
Tomar en mis manos el vinilo (LP) -incluye dos discos- del más reciente proyecto del baterista y compositor Henry Cole ‘De Mayagüez’ fue una experiencia fantástica. La exquisita presentación del álbum, desde su portada, su interior -con gran cantidad de fotos- y contraportada, resulta en una maravillosa experiencia. Fue una retrospección a la época del LP -hoy vinilo- donde se sostenía el cartón donde venía el disco, y mientras escuchabas la grabación, disfrutabas de la portada, los visuales y los respectivos créditos.
‘De Mayagüez’ es una producción maravillosa que combina exitosamente, el trabajo creativo de Cole. Repleto de colores y matices capaces de converger en un manjar caracterizado por la fusión con ritmos nacionales como la bomba y plena, entre otros. Proyecto donde Henry desborda en el pentagrama todo lo caminado y experimentado por su amplio y heterogéneo sendero musical.

Como baterista, Cole desata una pasión gigante por su cultura y la música; y la lleva a otro nivel. Sonido estructurado que más allá de lo experimental, lo muestra de una forma refrescante y moderna, al unir el toque de la batería, repique de los tambores, sonido de los metales o es estruendo bien plasmado de la guitarra eléctrica.
Sin duda, ‘De Mayagüez’ es otro paso agigantado de Henry. Una demostración de determinación, entrega, perseverancia y dedicación; porque los últimos años en la vida de Henry han sido de grandes retos y duras experiencias. Sucesos inesperados que, de alguna manera trastocaron su quehacer cotidiano y a largo plazo. Pero, como un gran guerrero está aquí, con una propuesta excelente.
‘De Mayagüez’ fue reconocida por la Fundación Nacional para la Cultura Popular entre las 20 producciones discográficas más sobresalientes en 2025.
Una serie de colaboraciones con amigos y colegas, se han dado durante estos años; y es palpable por artistas que lo acompañan en el disco como Andy Montañez, Tito Allen, Tego Calderón, Amarilis Ríos, Sara Serpa, Kily Vialíz, Alex López, Paoli Mejías, y su colectivo Villa Locura, entre otros. Estrechos trabajos con Miguel Zenón, Robi Draco Rosa; y en el género urbano junto a Natti Natasha y Daddy Yankee; brindan esa amplia gama de opciones.
Desde el saque, la producción da disfrute. ‘Band intro’ deja claro rápidamente el despliegue de sonido. Una fusión de tambores se une a lo electrónico, reggae y otras vertientes para llevar a viajar.
‘Ave fénix’ recuerda que la batería de Cole es la protagonista. ‘El diablo’ con la fuerza vocal de Tito Allen une la batería con los ritmos modernos, así también con la guitarra eléctrica. ‘Primer contacto’ va llevando hasta ‘Dímele que iré’ en la voz de Killy Vialíz que combina una frescura rítmica con la bomba.
‘En paz’, ‘If We Are Related’, We Shall Meet’ con Héctor Calderón, ‘Cantando’ junto a Sarah Serpa; preparan el camino para escuchar ‘Agripina’ -Vialíz en la parte vocal- donde Henry requintea en la batería como si tocara un pandero. Algo que promueve un aroma moderno y fresco de una cultura que cada día se vuelve más sólida e indestructible.
‘Paseo La Costa’, ‘Calle Estación’ y ‘Cristy Mangual’ continúan el despliegue de colores rítmicos. ‘Caminando’, ‘Si va’ llover’ con Alex López y ‘No tenemos miedo’ anteceden la gran propuesta ‘Atiende’ donde participa Andy Montañez. Un álbum doble que contiene 16 temas de gran impacto. Bravo por Henry.