(Nota del editor: Durante los próximos días, presentaremos una serie de reseñas del proyecto ‘Teatro a tu alcance’ esfuerzo de la compañía teatral Cuarzo Blanco, Inc., una propuesta con el propósito de crear puente entre la creación escénica y la formación escolar. Tercera reseña de seis).
Por Alina Marrero
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
El 31 de octubre de 2025, a las diez de la mañana, estábamos en la escuela Clemencia Meléndez, de Cidra, dispuestos a ver ‘Fabulando’, la aportación de la Fundación Nacional para la Cultura Popular (FNCP) para ‘Teatro a tu alcance’, gesto de coherencia con los objetivos de los fondos GEER ARP EANS y con la misión educativa del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), liderado por la productora y directora ejecutiva Adriana Pantoja, bajo su compañía teatral Cuarzo Blanco, Inc.
En esta ocasión, la FNCP puso su representación en las manos de Mario Donate Mena, distinguido por esta institución como Abanderado 2025, un honor que celebra su calidad humana y su compromiso con la cultura. Y la FNCP tuvo una representación artística a la altura de sus expectativas. Donate respondió con una puesta en escena de mucha calidad.

‘Fabulando’ ya se ha presentado por varios municipios de Puerto Rico (Culebra, Vieques, Loíza, Canóvanas, Vega Baja, Morovis, San Germán, Guánica, Utuado, Aibonito, Humacao, San Juan), como también en el extranjero (Colombia, Santo Domingo y Cuba). El público la ha abrazado con disfrute y admiración.
Mario Donate Mena es un titiritero puertorriqueño con una trayectoria de más de cinco décadas en el arte escénico y la producción cultural. Donate se inició en el teatro infantil rural, bajo la dirección de Leopoldo Santiago Lavandero, en 1968. Y fue bajo esa tutela que descubrió su vocación por los títeres.
Descrito como altruista y solidario, el artista está siempre dispuesto a visitar amigos y colegas para brindar su apoyo; y es dueño de una sensibilidad artística que combina con un fuerte compromiso social, lo que lo convierte en una figura central en la cultura popular puertorriqueña.
‘Fabulando’, original de Donate, presenta cuatro fábulas clásicas de Esopo, adaptadas al contexto puertorriqueño, con diversas técnicas de títeres y sombras chinescas, pensadas para niños y adultos, las cuales buscan transmitir valores universales de convivencia y libertad. Este conjunto de fábulas fue estrenado como parte del Festival Internacional de Teatro del Instituto de Cultura Puertorriqueña, en 2017.
Los montajes de Mario Donate se caracterizan por su ritmo veloz y sentido de fiesta. Y asimismo fue, una vez más. Ante una sala llena de chicos ávidos y alegres, quienes tuvieron comportamiento estrella durante toda la representación, se presentó ‘El ratón en el campo y el ratón en la ciudad’ como la primera fábula de la mañana.
La historia explora el contraste entre la vida sencilla y segura del campo frente al lujo y los peligros de la ciudad. En esta adaptación, se utilizó la técnica de Teatro Negro, la cual combina títeres y efectos lumínicos para crear un ambiente mágico y visualmente impactante. El uso del Teatro Negro convierte la narración en un espectáculo visual, el cual fascina tanto a niños como a adultos.

A través del relato, conocemos a dos ratones que son primos. Uno vive en el campo, con una vida tranquila y humilde; el otro vive en la ciudad, rodeado de abundancia y lujos. El ratón del campo acepta la invitación de su primo para pasar una temporada en la ciudad y descubre una despensa llena de quesos y manjares. Mientras disfrutan juntos de la comida, son sorprendidos por el dueño de la casa y deben huir apresuradamente.
Moraleja: el ratón del campo concluye que prefiere la paz y la seguridad de su vida sencilla antes que los lujos acompañados de miedo y sobresaltos. Además, el autor no solo cuenta la fábula, sino que la “tropicaliza” al contexto puertorriqueño, reforzando valores como la sencillez, la prudencia y la importancia de elegir la paz sincera sobre el lujo engañoso.
La segunda fábula fue ‘La encina y la caña’, adaptación de ‘El árbol presumido’, de Esopo. En este montaje, se usó la técnica de sombras chinescas.
El cuento pone en evidencia a un árbol fuerte que se burla de la caña por su aparente debilidad. Tras un huracán, la caña sobrevive y el árbol es derribado.
Moraleja: La soberbia conduce a la destrucción; la humildad y la flexibilidad son más resistentes.
El tercer turno fue para ‘La zorra en el gallinero’, en la cual se usó la técnica de títeres de boca para ilustrar a una zorra que intenta engañar, con palabras amistosas, a Mamá Gallina y a sus pollitos.

Moraleja: El enemigo puede disfrazar sus intenciones con palabras dulces; la vigilancia siempre es esencial.
A este simpático montaje le siguió la cuarta fábula, ‘El perro y el lobo’, adaptación de ‘Los perros’, de Esopo. Para este trabajo, se usó la técnica de manipulación directa. La narración ilustra cómo un perro realengo conoce a uno doméstico y descubre que la comodidad del hogar implica cadenas y vigilancia nocturna.
Moraleja: La libertad vale más que las riquezas.
Entre fábula y fábula, Mario Donate hablaba con los niños, quienes lo atendían con miradas de esponja. Sin duda, entre ellos hay un futuro titiritero… o un actor… o un director… o un productor… o, simplemente, buen público. Eso nos conmueve.
Los manejadores de títeres esa mañana fueron Mario Donate hijo (Mariolo), Carolina Tlacuilo, Enrique Tlacuilo y Mario Alejandro Donate. Además, el titiritero Rolando Torres funcionó como sonidista.
El montaje de ‘Fabulando’ en la escuela Clemencia Meléndez, de Cidra, fue un despliegue de pura maestría. Mario Donate, quien es el creador de la compañía Títeres Donate desde 1968, ha logrado forjar un legado de tradición familiar de tres generaciones: los fundadores, los hijos de los fundadores y los hijos de los hijos de los fundadores, enarbolando con orgullo el estandarte de la herencia titiritera.
Bajo la ruta de ‘Teatro a tu alcance’, estos diestros titiriteros lograron que sus personajes cobraran vida con expresividad, al transmitir emociones y enseñanzas con gestos precisos. El grupo demostró dominio de las técnicas; y el ambiente creado cautivó tanto a los niños como a los adultos presentes.
Gracias al talento de los titiriteros y al esmero del equipo de montaje, ‘Fabulando’ trascendió de una simple función escolar a un acto de celebración colectiva y cultural. Fue un ejemplo de cómo el teatro de títeres puede educar, emocionar y reunir a la comunidad, dejando huellas imborrables.
Esta tercera muestra en ‘Teatro a tu alcance’ nos encendió la chispa de la esperanza. Se trata de un programa educativo y cultural que debe continuar. Y nosotros seguiremos reseñando, próximamente, las demás actividades que complementaron este proyecto teatral y educativo, el cual llegó a impactar un total de 5,283 estudiantes, en 48 funciones, dentro de las regiones educativas de San Juan, Caguas, Ponce y Humacao (18 pueblos en total). ¡Bravo!