Por Vicente Toledo Rohena
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
La música del pianista Richie Ray y el cantante Bobby Cruz retumba desde hace décadas por distintas partes del mundo. El sonido inconfundible del piano de Richie, la voz guapachosa de Bobby; y el vibrante estruendo de los metales, son irrepetible. Con escuchar el sabor de las blancas y negras en las introducciones; y ese sonido característico que los define, convierte al binomio en ‘los diferentes’.
Durante una tertulia con la Fundación Nacional para la Cultura Popular, Richie y Bobby viajaron por el tiempo y hablaron de aquellos momentos imborrables.
“Dios tenía un plan… Bobby venía con su trasfondo y yo con el mío. Yo había tenido la oportunidad de estudiar piano y Bobby traía la experiencia de la vida. Siempre nos hemos tenido un respeto mutuo. Y desde que nos juntamos por primera vez, fuimos muy dedicados y ensayábamos mucho. Buscábamos estar de acuerdo en todo lo que queríamos hacer”, expresó Richie Ray.

El pianista -graduado de la Escuela de Artes Julliard de Nueva York, tenía como base la música clásica. Richie nació en Nueva York (de padres puertorriqueños) y recibió apoyo de sus progenitores que trabajaron duro por brindarle una buena educación.
Por otro lado, Bobby nació en Hormigueros, Puerto Rico, pero se había trasladado con su familia a Nueva York.
“Yo cantaba en la escuela desde niño… recuerdo que vi a Richie tocar el piano, era bien chiquito y se lo conté a mi mamá. Fue cuando ella me dijo que trabajaba con su mamá… A los 12 o 14 años tenía mis grupitos y mis intereses musicales. Y tan pronto nos conocimos, nos unió la música y Richie comenzó a trabajar las transcripciones. Todo lo hacíamos en equipo. Yo tenía la música en mi cabeza. Cuando escribo un tema la escuchó una y otra vez en mi cabeza. Nos sentábamos y la completábamos en equipo”, recordó Bobby Cruz.
De esa manera, el dúo pudo crear gran parte de sus éxitos. Una química espontánea, explosiva; pero con la gran capacidad de laborar en equipo.
“Empezamos a grabar las canciones en casete. Era bien efectivo. Nos enfrascábamos en trabajar y terminar los temas. Siempre queríamos trabajarlo completo. Escuchábamos el casete una y otra vez”, detalló el pianista.
Los artífices de piezas legendarias como ‘El Jala jala’, ‘Sonido bestial’, ‘La zafra’, ‘Agúzate’, ‘El diferente’, ‘Juan en la Ciudad’ y ‘Mi bandera’ realizaron sus primeras grabaciones bajo el sello Fonseca. Al ritmo de los movimientos del momento como la guajira, pachanga, cha cha chá y otros revolucionaron con su estilo. Richie con su particular estilo de tocar el piano y su calidad como compositor y arreglista; y Bobby con su potente voz y gran aportación como compositor.
Producciones discográficas como ‘Ricardo Ray Introduces Bobby Cruz A Go-Go-Go’ y ‘Sings For Lovers & Swingers’ mostró lo que la combinación traía. ‘On the Loose’, se convirtió en la primera grabación bajo el sello Alegre; y ‘Richie’s Jala-Jala’ su primer éxito internacional.

De igual manera, acompañaron con éxito al conglomerado de la Fania All Stars en viajes, conciertos y producciones discográficas. Grabaron para Vaya Records, sello perteneciente al imperio Fania.
En 1974, después de ganar una competencia que reunía a las mejores orquestas de Puerto Rico, se convirtieron en los ‘Reyes de la Salsa’.
“Estábamos súper pegados. Dando a la gente buena música. Una nueva etapa a mi vida llegaba. Comencé en el proceso de buscar a Dios. Una muchacha me dijo que estaba orando por mí. Y poco a poco fui acercándome más, hasta que me convertí en una iglesia pentecostal”, narró Ray, quien siempre recuerda con mucho sentimiento y habla de su hermano, el trompetista Ray Maldonado.
“Richie tuvo siempre la necesidad de algo celestial, yo no quería darle alas… Richie se convirtió al evangelio y eso me volvió loco. Le decía que eso no era compatible con lo que nos estaba pasando en ese momento. Estábamos súper pegados… y hubo una separación momentánea”, contó Bobby.

El binomio poderoso de Richie y Bobby se rompía. El pianista siguió tras la Palabra Divina; mientras el cantante buscaba como continuar su carrera.
“Pero cuando Dios tiene su propósito, no hay quien diga lo contrario. Bobby inició con sus inquietudes y tuvo una conversación con Dios”, dijo el pianista con seguridad.
Por otro lado, Cruz escuchaba atento a Richie y participaba en la narración de cómo llegó también, a los caminos de Dios.
“Una persona vino a verme y hablarme de Dios un martes… me hizo un reto, para que le pidiera a Dios. Pude ver las maravillas de Dios y sus milagros; y el próximo martes, entregué mi vida a Jesús”, recordó el intérprete.
Con más de 130 grabaciones, producciones icónicas de salsa; y otras cristianas para realizar su trabajo evangelístico (‘Timoteo’, ‘Cipriano,’ ‘Los fariseos’, ‘Juan en la Ciudad’) ‘Los durísimos’ siguen repartiendo salsa.
Los creadores de ‘Amparo arrebato’, ‘Pancho Cristal’ y Guaguancó triste’ se presentarán junto a la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico en ‘Sonido Bestial Sinfónico’ el viernes 27 de febrero de 2026 en Coca-Cola Music Hall, desde las 8:00 de la noche.