Por Edgar Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
Ya la adoquinada calle Fortaleza del Viejo San Juan no será la misma sin Javier Santiago, el ciudadano, el periodista, historiador y creador de la Fundación Nacional para la Cultura Popular (FNCP).
Cada vez que visitaba las instalaciones del recinto -de incalculable valor para la historia de nuestro pueblo- para así cumplir con la tarea profesional encomendada por este gran maestro, sentía su presencia por cada esquina, sin aun encontrarme de frente al hombre de cultura, a la “enciclopedia viviente”, como yo lo definía… Siempre me impactó su mirada de intelectual, su sonrisa humilde, la gentileza hacia todos y, principalmente, su respeto por los obreros del arte.
Con Javier Santiago aprendí a atesorar nuestra cultura, más allá de yo ser testigo de momentos trascendentales de la trayectoria de nuestros actores, cantantes, productores, escritores, pintores, escultores…
No sé la fecha exacta, pero lo vi por primera vez en mis días de estudiante universitario cuando yo visité la sala de redacción de uno de los rotativos del País para entrevistar a una colega suya que me dijo, ‘ese es el mejor periodista del quehacer cultural, de la música popular’. Al preguntar su nombre, la redactora me respondió, ‘Javier Santiago’. Ya sé quién es, he leído sus escritos, le respondí… Su don de gente hacia un aspirante a periodista, me impactó.
El tiempo transcurrió y comencé como reportero de la desaparecida revista Teve Guía, ejerciendo distintas funciones por dos décadas, y coincidía con Javier Santiago en algunas asignaciones. Fue mi jefe Ramón Luis “Papo” Brenes, quien me informó sobre el inicio de la Fundación Nacional para la Cultura Popular. No recuerdo cómo fue, pero cuando salió la revista digital www.prpop.org me interesó escribir y creo que hasta se lo comenté a Brenes, quien me señaló que donde único me lo permitiría sería ahí. Y de la noche a la mañana, el propio Javier me hizo el acercamiento… Compartí con él, además, cuando se encargó de organizar los archivos de Teve Guía.
En mi carrera periodística tuve grandes maestros -destaco a Mario Prévidi, Juan Ortiz Jiménez y Papo Brenes, todos de Teve Guía (ya fallecidos), y Nelson del Castillo (Inter News Service)- pero de borrar ese vacío cultural en mí se encargó Javier Santiago.
Gracias, ¡maestro! Recuerdo que hace unos años me invitó a escribir un libro, pero le respondí que no soy quién para llenar los zapatos de un escritor. Me dijo, ‘dale, yo te lo edito y ayudo a publicar’… Es un trabajo inconcluso, sin embargo, espero haberlo complacido, por lo menos, con las reseñas de eventos y entrevistas… Hoy le doy las gracias.
Hasta siempre, Javier. El único miembro de mi familia -porque así lo consideré- que me quedaba vivo (al yo perder mis padres y hermanos). Mi agradecimiento será eterno. Espero que tu proyecto de vida cobre más fuerza que nunca… Que las puertas de la Fundación Nacional para la Cultura Popular estén abiertas para el pueblo…. ¡y sin vallas! Ese sería el mejor honor a tu encomiable gesta.
Artistas confían que obra de Javier Santiago perdure por siempre-
Cerca de Javier Santiago hubo figuras del quehacer artístico que se convirtieron en sus aliados y/o admiradores de su gran obra, muchísimos con trayectoria y otros con una ruta de éxito que llamó su atención.

El cantor nacional Danny Rivera nos envió un mensaje escrito titulado “Hasta la música, Javier”, para hablar del legado de su amigo. “Javier Santiago ha fallecido, su vida la dedicó a vivir como periodista de investigaciones y divulgación del mundo de la cultura popular. Desde joven fue eterno entusiasta del mundo musical de su patria, Puerto Rico, fue un cronista entregado en cuerpo y alma a la vida de los artistas, cantantes, músicos, poetas, directores y actores que fue descubriendo desde niño y adolescente. Con su narrativa de periodista del arte popular, de la masa, del pueblo amante de sus ídolos, Javier sacó a muchos del anonimato y los trajo a la primera plana en revistas y periódicos de renombre nacional, pero también, en los de menos prestigio periodístico. Su narrativa, sencilla pero llena de aciertos, fue calando hondo en una población que estaba y está todavía, ávida, deseosa de identificarse con los ídolos del momento. Javier Santiago los describió a su estilo y los criticó, con deseos de mostrar a sus artistas tal como ellos son, con defectos y virtudes, pero llenos de la gracia que Javier admiraba en todos ellos… El talento innato de la clase artística puertorriqueña, a la que jamás abandonó, socorriendo a sus ídolos en los momentos del final de la fama o cuando el olvido los marcó de soledad, ahí aparecía Javier Santiago a devolverles la fe y crearles un ambiente para que volvieran a sentir que siempre habrá alguien, como Javier que los mantenía en la memoria colectiva del pueblo. Le preparaba una velada musical, una nueva entrevista, para darle aplausos de bienvenida al artista olvidado por su público, pero reinventado por Javier. Prohibido olvidar a Javier Santiago y su legado de amor por la clase artística de Puerto Rico, prohibido olvidar la Fundación Nacional para la Cultura Popular. No dejemos que Javier Santiago, el cronista más leal del arte popular de los artistas nacionales, se quede en el olvido, prohibido olvidar a Javier, el del balcón que canta en el Viejo San Juan, prohibido olvidar a Javier Santiago, el protector, el cronista más inquieto y entregado a los artistas de la patria puertorriqueña”.

El cantante mayagüezano Chucho Avellanet ha estado muy de cerca a la evolución de la Fundación. Fue cómplice de Javier Santiago en su gran proyecto de vida. “Recuerdo la primera entrevista que me hizo para el libro ‘La Nueva Ola Puertorricensis’. De ahí en adelante extrañaré su presencia en el pequeño café teatro (del recinto cultural), donde de vez en cuando nos pedía cantar allí para mantenerlo a flote. Ese segundo piso lleno de tereques, discos, afiches y artículos personales, que alguno de nosotros le donábamos o él conseguía. Fue allí, en aquel teatrito donde nació mi disco ‘Navidades en mi pueblo”. Él eligió la mayoría de las canciones. Tuvo la maravillosa idea de que yo, (junto) a Danny y otros cantantes, cantáramos en navidades desde el balcón del segundo piso al público que estaba en la calle o que pasaba por allí. La ceremonia de la bandera, donde se nos entregaba la bandera de Puerto Rico a uno de nosotros para que la tuviéramos en la casa por un año y luego se la pasábamos a otro. A mí me la entregó Ivonne Coll y yo se la entregué, al año siguiente, a los hermanos Sans. Una ceremonia muy bonita, a la que asistía mucha gente, sobre todo, figuras públicas y que la deberíamos continuar. Estaba bien comprometido con nuestra cultura. Ahora le decimos adiós físicamente, pero su recuerdo estará siempre con nosotros”.
“El Caballero de la Salsa” Gilberto Santa Rosa manifestó,
“con profunda, sentida y sincera pena escribo esta nota para despedir al buen amigo Javier Santiago. Hombre de letras, periodista y un paladín de la defensa por perpetuar la historia y de nuestra cultura popular. Su gesta en la preservación de la misma debe reconocerse, agradecerse y continuar… ¡Qué mejor tributo a su memoria que conservar y proteger su legado! Mi abrazo para su familia, amigos y colegas. Descanse en paz, Javier Santiago… Descanse en paz nuestro amigo”.
“La Muñeca de los Ojos Brujos” Nydia Caro resaltó, en tanto, “mis queridos todos, a Javier Santiago. Querido amigo del alma. Te fuiste como el guerrero que eras, luchando hasta el final por preservar la cultura popular de nuestra bella Isla. Gracias por tu dignidad, integridad y tantas cosas más. Te echaremos mucho de menos querido amigo… Te abraza mi corazón”.

El trompetista y director musical Humberto Ramírez señaló, “mi querido Javier, lamento muchísimo tu partida. Fuiste un gran puertorriqueño con un gran propósito: proteger y dar a respetar nuestra cultura. Gracias, por tanto. Tantos momentos compartidos desde los años en el Colegio Santo Tomás de Aquino en nuestro Viejo San Juan. Siempre fuiste una figura importante en mi caminar por la música. Escribiste mi primera biografía cuando comencé a grabar mi música, fuiste el responsable de mi junte con Lucy Fabery. Me ayudaste a producir los primeros años el ‘Puerto Rico Jazz Jam’. Tu apoyo fue incondicional. A través de la Fundación desarrollaste talleres para el talento puertorriqueño. Puerto Rico está en deuda contigo. Descansa en la paz espiritual que alguien como tú merece”.
La cantante Lissette Álvarez puntualizó, por su parte, “se nos fue el amigo entrañable Javier Santiago. Nos conocimos hace muchos años cuando era periodista en los mejores diarios de Puerto Rico y él hacía las reseñas de los shows que se presentaban… Es el autor de un libro de la Nueva Ola titulado ‘La Nueva Ola Portoricensis’ sobre todos los que formamos parte de ese movimiento artístico, pero decidió llevar su talento y dedicación por tantos años a la Fundación Nacional para la Cultura Popular, donde se reconocen tantos artistas por los que Javier siempre luchó y los agasajó en esa bella obra… Dios lo tendrá con Él y seguirá haciendo lo que siempre amó: servir a Puerto Rico y a sus artistas. Te extrañaremos mucho, amigo querido”.
“La Vedette de América” Iris Chacón se unió a las figuras estremecidas por la partida física de nuestro director ejecutivo, Javier Santiago. “Siempre te recordaremos querido amigo. ¡Vuela alto!”.
La baladista Yolandita Monge publicó, “descansa en paz amigo querido”.
La cantautora Lourdes Robles, “La Más Querida”, enfatizó, “humilde, amable, desprendido, comprometido, conocedor, defensor de nuestra cultura y nuestros artistas… Podría decir tantas cosas bonitas de Javier. Trabajamos de cerca muchas veces; me enseñó a archivar antes de que llegaran los archivos digitales, y guardo muchas de sus reseñas. En momentos donde nuestra cultura popular ha sufrido una gran transformación, es aún más importante y valioso su legado”.
Rafael José agradeció el apoyo incondicional del periodista e historiador y creador de la FNCP. “Quiero agradecerle todo su respaldo a conservar la cultura popular de nuestro país. Ha habido muchas personalidades que colaboraron con la cultura popular (cantantes, actores de radio y televisión) que han sido prácticamente olvidados y Javier se encargó de mantener su legado cultural vivo. Gracias a Javier por su apostolado y compromiso de vida con este legado a las nuevas y actuales generaciones. Personas como él no mueren, solo descansan. Gracias por tanto”.
El coreógrafo Luis Salgado sentenció que “Javier Santiago es un puertorriqueño lleno de dignidad, valores y aprecio por lo que realmente importa en nuestra patria, que es la cultura, la forma en que crecemos, en que nos desarrollamos. Javier Santiago tenía el arte de tomar eso, que ante los ojos de algunos parece muy simple, e iluminarlo con dignidad, con valor, nutrirlo por medio del respeto, admiración y preservación de lo que son esos logros culturales, desde los nombres más renombrados hasta los más humildes que forjan la cultura de un pueblo… La Fundación Nacional para la Cultura Popular es esencial y es importante protegerla, ahora más que nunca”.
El actor, cantante y artista plástico Éktor Rivera, quien ha llevado su talento a Broadway y a las series de Hallmark, estuvo de visita en las instalaciones de la Fundación Nacional para la Cultura Popular, quedando impresionado de la gesta de Santiago. “Gracias, por tanto, Javier”, publicó en sus redes sociales junto a una imagen del día que agradeció al director ejecutivo de la organización sin fines de lucro por el respaldo a su carrera.
Realmente, han sido muchas las personalidades que se han expresado. Solo seleccionamos algunas en representación de todas.