Por Vicente Toledo Rohena
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
El gran legado del cuatrista Manuel Nieves Quintero (1931-2025) perdurará por siempre en el pentagrama musical puertorriqueño. Su estilo, técnica y forma de imponer su particularidad reserva un espacio muy distinguido para el polifacético músico, quien además de hipnotizar con su sonido del cuatro, exhibía su genialidad al tocar otros instrumentos como la guitarra, mandolina, requinto y tiple puertorriqueño.
Desde los ocho años, se mostró interesado por el cuatro puertorriqueño al observar tocar a su padre. Autodidacta, sin formación académica formal, el cuatrista revolucionó la música jíbara con un estilo innovador, refrescante y atrevido. La fuerte influencia absorbida por el jazz marcó un nuevo camino a seguir. Buscó una nueva manera de tocar el cuatro y encontró un desafío exitoso al incorporar armonías y técnicas jazzísticas.

“La importancia de Manuel Nieves Quintero en nuestra música es inmensa y de gran aportación. Cuando llegó de Nueva York trajo un estilo propio, escalas nuevas, empezó a poner ideas e improvisaciones del jazz. Cada maestro que hemos tenido del cuatro puertorriqueño tiene su aportación, pero Nieves Quintero tiene un lugar bien importante. Le brindó otro estilo a nuestra música”, expresó el cuatrista, compositor y productor Edwin Colón Zayas.
La elegancia del músico nacido en el barrio Cibuco de Corozal el 18 de abril de 1931 inspiró a una nueva generación de cuatristas que comenzarían a experimentar con el instrumento típico-nacional.
“Cuando acompañaba a los trovadores, su cuatro era como otro trovador cantando y ninguno molestaba. Era una fábrica de introducciones y arreglos. Siempre creaba unas introducciones tremendas. Casi siempre jazzísticas. Todas sus composiciones – que son muchas – en todos los géneros, eran geniales. Crecí escuchando a Ladí, Maso y a otros grandes maestros, pero la etapa de Nieves Quintero fue importante para mí”, sostuvo el virtuoso cuatrista orocoveño, quien ha dejado grandes huellas como músico, arreglista y compositor con su Taller Campesino; y grandes artistas y grupos como Tony Rivera y Mapeyé, y Andrés Jiménez por mencionar algunos.
De otra parte, José Antonio Rivera Colón, mejor conocido como Tony Mapeyé, también, emitió palabras de elogio para la gran aportación de Nieves Quintero a nuestro patrimonio musical.
“Fue un músico que estuvo en Nueva York y se nutrió de cuanto pudo -revolucionó con su estilo- y se expuso a una corriente rítmica tremenda. Un músico que le dio una transición al cuatro de salirse del repertorio que se había hecho hasta ese momento. Su versatilidad y creatividad lo llevó a que añadiera otras modalidades y escalas. Absorbió mucho del movimiento del jazz en Estados Unidos”, dijo el fundador de la Orquesta Criolla Nacional Mapeyé, que lleva más de cuatro décadas de trayectoria.

“Con Nieves Quintero se empieza a notar escalas distintas y complejas y esto lo consigue, porque empieza con la rítmica del instrumento. Su estilo se podía distinguir de inmediato. Como impartía las notas… y las armonías que hacía. Y entonces el cuatro comienza a sonar con un sonido más contemporáneo y experimental, de hecho, el cuatro siempre ha sido experimental, porque en la música folclórica se improvisa mucho. Pero se improvisa mucho en base a unas escalas que ya se tenía. También es importante recordar que legó un gran repertorio de temas interesantes”, explicó Tony Mapeyé.
Diferentes artistas, gestores culturales y público en general, han mostrado su sentir y admiración a través de las redes sociales. Y las expresiones de cariño, admiración, respeto y solidaridad son muchas.
“La aportación cultural y su legado musical de este maravilloso ser humano no tiene comparación. Un alma con una nobleza incalculable, un caudal de conocimiento sin límites y un exponente de nuestro cuatro puertorriqueño con una vigencia e importancia que no morirán jamás”, señaló la cantante y actriz Aidita Encarnación.
También, la diáspora llora la partida física del cuatrista como comunicó Carlos Hernández (Puerto Rican Arts Alliance en Chicago).
“Despedimos al gran maestro del cuatro, Manuel Nieves Quintero, nacido en Corozal el 18 de abril de 1931 y considerado uno de los mejores cuatristas de la Isla. Su música elevó el arte jíbaro a niveles universales. Compartimos su legado, su pasión y su dedicación. Que su obra siga inspirando a generaciones. Siempre vivirá en nuestras cuerdas”.