Boschetti falleció el pasado 21 de mayo, a sus 74 años, dejando un gran legado. Su obra musical ha quedado plasmada en conciertos y recitales como ‘Lorca y Miguel Hernández’ en La Tea, ‘Benedetti’ en el Colegio de Abogados y Tetuán 20, ‘José de Diego’ en el Colegio de Abogados, Casa Aboy y Café Vicente, ‘Roque Dalton’ en el Colegio de Abogados, ‘Julia de Burgos’ en el Parador Oasis en San Germán, ‘Hostos y Martí’ en el Museo de Ponce y la Universidad Central, y ‘Juan Antonio Corretjer’ en la Universidad Interamericana en Guayama.
Estos y otros escritores y compositores como Pablo Neruda, Betances, Sylvia Rexach, Joan Manuel Serrat, Alberto Cortez, Facundo Cabral, Atahualpa, Viglietti, Cardenal, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Antonio Cabán Vale ‘El Topo’ y Roy Brown, fueron interpretados por Américo en CUC Caguas, Teatro Universitario de la UPR Humacao, Colegio Regional de Utuado, American College en Manatí, Anfiteatro Cora en Aguadilla, Teatro Emilio Belaval en la Universidad del Sagrado Corazón en Santurce, la Universidad de Puerto Rico en Cayey y otras muchas.
Con su mensaje social y su canción de contenido fue también uno de los cantautores de repertorio más eclécticos en términos musicales. En la década de 1970 durante la etapa de la nueva canción, comenzó a impactar a todos.
En su biografía publicada en nuestro portal www.prppop se resalta que fue la influencia de su madre, doña Conchita Aponte, la que lo encamina hacia la música y la poesía. De hecho, ella lo llevó a su encuentro con la música cuando en una etapa temprana de su niñez le regaló su primera guitarra. En pleno apogeo del movimiento de la Nueva Ola y de la invasión del rock anglosajón, no ha de extrañar que el joven Boschetti escribiera su primera canción justo a los 13 años. El tema, compuesto originalmente en inglés, llevaba innegablemente una marcada influencia de Los Beatles y el cantautor Bob Dylan… Ya en 1968 Américo comenzó a escribir en español.
Del vals al joropo. De la milonga a la guajira. De la guaracha a la balada. De la salsa al bolero. Del rock al tango. En las creaciones de Américo Boschetti todos los ritmos estaban presentes de manera abarcadora.
Después de seis años en Europa, Canadá y Estados Unidos, en 1978 se integró al ambiente musical de Puerto Rico. Para esa fecha ya Danny Rivera le había grabado «La guaracha del ruiseñor» en el clásico álbum «Alborada». Y junto a «Verde luz» de “El Topo», «La guaracha del ruiseñor» fue uno de los cantos más difundidos de aquella etapa en la que se instituyó el neofolklore.
En 1981 Américo debutó en el mercado discográfico con su producción «Colindancias».
El grupo Haciendo Punto en Otro Son le grabó temas como «Caminitos de Arecibo» (poema de Luis Lloréns Torres, musicalizado por Boschetti), «Oye que viene una brisa» y «El Paseo de Nanay”; Katraska, por su parte, difundió «Danza para Carmela”, mientras Danny Rivera hizo una hermosa versión de «La canción para los niños». El salsero Cheo Feliciano hizo lo propio con «Sentimiento”; el grupo Caobaná con «Ay, que amanecer».
Esta es solo parte de su ruta musical que contribuyó a su legado… Américo es de Puerto Rico, pero también de todos, gracias a su obra.
La Casa Aboy está ubicada en la Avenida Ponce de León #900, en Santurce.