El público se adueña del concierto

Danny Rivera dio un acertado giro a su nuevo encuentro musical denominado ‘Quiéreme mucho’, dedicado a las madres.
Danny Rivera presentó el emotivo concierto “Quiéreme mucho” en el Centro de Bellas Artes de Caguas. (Foto José Rodríguez)

Por Edgar Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

Muy pocos artistas son los que conocen a sus seguidores tan a la perfección que saben provocarle un suspiro, arrancarle carcajadas o estremecerlos con un verso de una letra hasta que irrumpa en llanto. En esa lista de privilegiados está, por supuesto, el cantor nacional Danny Rivera.

Danny inició el encuentro musical cantando entre el público. (Foto José Rodríguez)

Con su concierto “Quiéreme mucho” el experimentado intérprete revalidó que su público es fiel, único… Danny Rivera entregó nuevamente el alma en el escenario la noche del sábado 10 de mayo, víspera del Día de las Madres, pero eso no es nuevo. Lo más que llamó nuestra atención es cómo él movió las fichas del ajedrez o las piezas del rompecabezas tan magistralmente obteniendo el resultado esperado. “Quiéreme mucho” fue una velada de más de dos horas -con media hora de retraso por la lluvia y los tapones por las compras de última hora por la fecha tan significativa- en la que los seguidores de Danny fueron más bien sus cómplices, mejor dicho, ¡los protagonistas del show! Que le quitaran esa distinción llenó de orgullo al legendario cantor.

Todo comenzó a las 8:30 p.m. con la entrada del flautista Kalani Trinidad desde el público, mientras en el escenario se encontraba el director musical Carlos “Pachito” Vega (también requinto, guitarra) para ambos ganar aplausos de la gente en la pieza instrumental que daba nombre al concierto, como preludio a la llegada de Danny por el extremo derecho, confundiéndose con las personas ubicadas en la primera fila, a lo largo de todo el recinto. Rivera entonaba “Siempre me pasa lo mismo”, respaldado por su orquesta integrada, además, por Emma Colón Zayas, Fernando Muscolo (teclado), Oscar Figueroa (batería), Luis Cabrera (percusión), Luis Vélez (bajo), Eduardo Zayas (piano), Juan Carlos Rodríguez (guitarra eléctrica) y la corista Mónica Plácido.

Mónica Plácido recibió fuertes aplausos en sus interpretaciones de “Mar y cielo” y “Sollozo”. (Foto José Rodríguez)

Danny saludó con “¡qué bueno que están aquí! ¿Cómo se sienten? Ni la lluvia los detuvo…”, en medio de la algarabía de la audiencia.

Como lo prometió, usó el recurso de cantar a capella, es decir, sin acompañamiento musical en algunas canciones o fragmentos de “El Bardo”, “Solamente una vez’, “Perdón”, “Mis amores” y “Mi madre querida”. Antes de llevar a otro nivel su gran voz en esos temas, Danny compartió que su madre le cantaba a capella.

Acto seguido, tras las narraciones del artista sobre la música en su niñez, algunas personas se animaron a entonar cánticos de cuna.

El joven Michael Alexis Matos fue muy aplaudido en el homenaje a Nat King Cole. (Foto Edgar Torres para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Una madre con su hija subió al escenario para el exponente dedicarle el éxito del inolvidable Alberto Cortez, “Te llegará una rosa”, conmocionando a los asistentes en una fecha tan significativa.

Como se ha convertido ya en una misión de vida de Danny Rivera brindó oportunidad a talentos emergentes de brillar a su lado, comenzando por su corista Mónica Plácido en la versión “Mar y cielo” popularizada por Julito Rodríguez y su Trío. Inmediatamente, esta prodigiosa voz manifestó que ese segmento le recordaba el clásico “Eres tú” de Mocedades, teniendo la oportunidad de demostrar una vez más sus quilates. Danny disfrutaba de su talento al lado de sus músicos.

La noche continuó con Danny enamorando a sus cómplices con “El amor es un cristal”, para después interpretar “Desde abajo”. En ese momento, el cantante habló de que “tenemos que reinventarnos en la vida todos los días y la edad no nos puede detener”, para dar paso a “Te amaré”.

Rivera enfatizó la importancia de la música de tríos en su vida. (Foto José Rodríguez)

El segundo invitado, Michael Alexis Matos, joven estudiante del Conservatorio de Música de Puerto Rico, fue muy aplaudido en un homenaje al cantante y pianista estadounidense Nat King Cole, con los temas “Quizás, quizás” y “Cachito mío”.

Danny preguntó si recordaban “Los marcianos” para inmediatamente cantarlo y hasta bailar con Tamara Yantín, dando paso a la presentación de la banda.

Justo a las 9:50 p.m., Rivera enfatizó la importancia de la música de tríos en su vida, por ejemplo, honrando al Trío Los Ases con “Ya sabrás”.

De todo el repertorio, el mayor impacto fue con “Para decir adiós”, “Tantos deseos de ella/ Amada amante” y “Madrigal”.

“Yo amo a Danny, a mí me encanta”, “¡Tan bello que canta, Dios mío!” fueron dos de las muchas muestras de cariño de damas hacia esta gran figura del pentagrama local.

El público abarrotó la Sala Felipe Rodríguez «La Voz» en el Centro de Bellas Artes de Caguas. (Foto José Rodríguez)

Danny rememoró cuando grabó “Sollozo” con su entrañable amiga, “La Voz Nacional de Puerto Rico” Lucecita Benítez, con arreglo del eterno maestro Pedro Rivera Toledo. En esta ocasión, junto a Mónica Plácido.

Al empezar a escucharse “La Paloma” nos movimos a la parte posterior de Bellas Artes de Caguas para ver desde otro ángulo el final del show dominado por “Quiéreme mucho”, entre otros temas.

Definitivamente, el gran acierto de Danny Rivera esta vez fue la interacción más directa con su público y permitiendo que éste se adueñara del recinto de entretenimiento. Por parte del cantante todo estaba en su punto. Voz tiene para regalar… Es sinónimo de vocación, pasión, disciplina, respeto por el escenario y don de gente.

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