El tempestuoso ‘Próspero’ y la juventud

Esteban Calderón y Alanis Manzano son dos jóvenes talentos que Cuarzo Blanco reclutó, para la pieza de Adriana Pantoja, la cual cosechó aplausos en Bellas Artes.
Esteban Calderón y Alanis Manzano en una escena de la obra «Yo, Próspero: la tempestad del Caribe» que recientemente se presentó en la Sala Carlos Marichal del Centro de Bellas Artes de Santurce. (Foto Cuarzo Blanco)

Por Alina Marrero
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

“Yo, Próspero: la tempestad del Caribe” se presentó recientemente en la Sala Carlos Marichal, del Centro de Bellas Artes de Santurce, generando comentarios muy positivos por su interesante trama.

La obra escrita por Adriana Pantoja, revisita el clásico «La tempestad», de William Shakespeare, desde una perspectiva contemporánea. La dramaturga explora cómo el protagonista enfrenta la pérdida de poder por traición, al abordar temas como la salud mental y los dilemas de aquellos que cuidan a otros…

Alanis y Esteban, junto al protagonista de la obra, el actor Willie Denton, y la actriz Lily García. (Foto Cuarzo Blanco)

En este estreno el elenco contó con las brillantes interpretaciones de Willie Denton en el papel de Próspero, Lily García como su esposa Aurora, Ivonne Arriaga como Ariel, Alanis Manzano como Miranda y Esteban Calderón, quien abordó los roles de Calibán y Antonio.

Pero, esta pieza teatral con la que Cuarzo Blanco, Inc. celebró su trigésimo sexto aniversario como compañía, abrió espacio en su elenco de veteranos a talentos de la nueva generación.

En una edición anterior, les presentamos al diseñador de la escenografía, Skylar Agosto. En esta oportunidad, daremos forma a nuestras vivencias con Esteban Calderón y Alanis Manzano.

Esteban Calderón: talento en doble rol –

Conocimos a Esteban Calderón en el Primer Festival de Monólogos, en el Teatro Paradise de Río Piedras, producido por el Paradise y Producciones Fin de Siglo, los días 22 y 23 de noviembre de 2024. Esteban interpretaba el personaje único de la pieza corta “Flash es un Yankee”, del dramaturgo puertorriqueño Rafael Pagán.

La disciplina que este joven actor presentaba antes de subir a escena era impresionante. Fue precisamente esto lo que nos motivó a fijarnos en su caracterización. Habíamos intuido que el resultado de sus esfuerzos iba a ser bueno. Pero nos equivocamos: ¡fue excelente!

En “Yo, Próspero: la tempestad del Caribe”, el joven actor interpretó los roles de «Antonio » y «Calibán». (Foto Cuarzo Blanco)

Adriana Pantoja conocía a Calderón con anterioridad, por sus participaciones en Teatro en 15, como dramaturgo y director (y, también, ganador en los Premios Victoria Espinosa, del año 2023). En noviembre de 2024, se fijó en la actuación de Calderón en el Festival de Monólogos. Luego, le hizo un acercamiento para entrevistarlo en su programa radial Artefusión, con miras a que interpretara dos personajes en “Yo, Próspero: la tempestad del Caribe”.

Esteban Calderón nació el 5 de julio de 1999 y vive en Bayamón. Después de estudiar en la Escuela Especializada de Artes Pablo Casals, completó sus estudios en Artes, con concentración en Teatro -y una vía alterna en Educación- en Universidad Sagrado Corazón. Comenzó una maestría en Teatrología, vía internet, en 2022, de la cual tomó una pausa en octubre de 2024.

Nos contó Esteban que fue al estudiar en la Pablo Casals cuando se interesó en el uso del cuerpo como arma del actor; y es ese el primer acercamiento que siempre tiene con un personaje.

“Comencé a estudiar en la Universidad de Puerto Rico, en Río Piedras, pero cuando arrancó la huelga de 2016, decidí cambiarme a Sagrado Corazón. En 2017 empecé a estudiar teatro bajo la tutela de maestros de la talla de Edgar Quiles, Efraín Rosa Orta y Heriberto Feliciano Rodríguez”, narró.

Esteban, al centro, en una escena de «Bolero y plena», de Francisco Arriví. (Foto suministrada)

“Los profesores trabajaban en teatro profesional. Yo pensé que, si yo era un estudiante responsable, me iban a recomendar. Y así fue: en 2020, se presentó una oportunidad… pero la pandemia malogró esos planes”, abundó.

“Cuando me gradué en 2022, recapacité: ‘¿qué voy a hacer?’ Y, como fui responsable, los profesores me recomendaron: no me equivoqué. En 2023, Efraín Rosa Orta me llamó para hacer ‘Todos los ruiseñores cantan’, de Luis Rechani Agrait”.

El actor elucidó que, cuando murió Edgar Quiles Ferrer, trabajó en un vídeo conmemorativo sobre la vida del insigne profesor. “A través de Mariana Quiles, hija del profesor, conocí a Roberto Ramos-Perea, quien me invitó a trabajar en la reposición de su obra ‘Por maricón’, cuando se hizo en la Sala Carlos Marichal, del Centro de Bellas Artes de Santurce, en noviembre de 2023”, detalló.

En 2024, recibió una segunda invitación de Ramos-Perea, esta vez para formar parte del elenco de “Bolero y plena”, de Francisco Arriví, producción de la Compañía de Teatro Nacional del Instituto Alejandro Tapia y Rivera, la cual subió a escena, precisamente, en el Teatro Francisco Arriví.

Calderón en «Flash es un Yankee”, del dramaturgo puertorriqueño Rafael Pagán. (Foto suministrada)

Le preguntamos a Esteban si nunca había considerado la dirección escénica, a lo que respondió: “Cuando estudiaba por internet, me dieron deseos de dirigir y escribir, así que formé el colectivo Teatro 21 y escribí mi primera pieza, ‘Cuerpos de los días’ (2023), la cual presenté en Teatro en 15”.

La amistad del dramaturgo Rafael Pagán y Esteban Calderón comenzó en 2023, cuando fueron nominados para los premios Victoria Espinosa. Calderón cargó en esa ocasión con el galardón por la mejor dirección.

En abril de 2024, Esteban escribió una segunda pieza de micro teatro, “Hoy nunca es todavía”, la cual estrenó también en Teatro en 15. “Después, sentí muchos deseos de actuar. Yo estaba al tanto del teatro de Rafael Pagán y sabía que él daba talleres, así que le manifesté mis deseos. Cuando se presentó la oportunidad en el Paradise, me llamó”, comentó.

Adriana Pantoja le ofreció al joven actor dos personajes de su nueva obra: Calibán y Antonio. Le preguntamos cómo se las arreglaba para hacer dos caracterizaciones tan distintas a la vez. “Lo primero fue conocer los dos textos, el de Shakespeare y el de Adriana. La versión de ‘La tempestad’ de Adriana está contextualizada en el presente. Calibán es la representación del pueblo de Puerto Rico ante una presencia extranjera”.

El histrión tuvo la oportunidad de trabajar en un montaje del clásico de Luis Rechani Agrait, «Todos los ruiseñores cantan». (Foto suministrada)

“En mi búsqueda, vi distintos montajes del texto de Shakespeare. Le propuse a Adriana abordar los personajes desde el cuerpo: cómo camina, cómo habla, cómo respira. De esa manera, descubrí la naturaleza de los dos personajes”, define Calderón. “Ellos son diferentes. Calibán es más rudo, tiene más participación. Antonio sale al final. Es prepotente; y, por donde pisa, salen flores. Es como los políticos, que hablan mucho y no dicen nada”.

“Yo veo un paralelo entre lo que hizo Adriana con el texto y lo que pasa en Puerto Rico. Veo la isla como un gran espacio de resistencia. Hemos pasado por atropellos históricos y vivimos uno ahora mismo. Día a día, resistimos y combatimos mucho con lo poco que tenemos”.

Sobre su experiencia con los compañeros actores, el actor manifestó: “Hay distintas generaciones dentro del elenco. Willie Denton es uno de mis tres actores favoritos y es un sueño trabajar con él. Verlo cómo aborda el personaje y cómo brega con situaciones es verdaderamente una escuela”, concluyó Esteban.

Alanis Rose Manzano, más allá de ‘Miranda’ –

Conozcamos ahora a la joven actriz que interpreta a Miranda, en “Yo Próspero: la tempestad del Caribe”.

Alanis Rose Manzano nació el 3 de mayo de 2000, en el Hospital del Maestro y creció en Canóvanas. Actualmente, vive en la histórica Central Canóvanas, una antigua central azucarera, situada junto al majestuoso Río Grande de Loíza.

Para Alanis Manzano el personaje de Miranda en la obra de Adriana Pantoja, representa batallar en donde se está y por quien se es. (Foto Cuarzo Blanco)

Desde temprana edad, la actriz mostró una profunda conexión con la expresión y la narración de historias. Ser perspicaz y sensible son cualidades de esta mujer brillante, cuyos intereses trascienden los escenarios y con quien da gusto conversar. Para ella, el teatro representa una vía para explorar la humanidad y plasmar las observaciones que va recogiendo del entorno.

“Cuando yo era una niña, inventaba relatos loa cuales narraba con entusiasmo a mis abuelos y bisabuelos encamados. Ellos decían con cariño: «Tráeme a la nena para que me cuente algo». Pero, aunque comencé a escribir a los 12 años, aún no he publicado mi poesía, mi teatro o mis cuentos”, confesó.

Fue en una academia de baile donde Alanis, a sus 10 añitos, tomó sus primeras clases de teatro. Allí, bajo la dirección de la coreógrafa Alicia Oliveras, participó en recitales y obras teatrales. Más tarde, Alanis ingresó al Departamento de Drama de la Universidad de Puerto Rico, en Río Piedras, donde consolidó su formación teatral. En su trayectoria, ha logrado combinar su amor por el teatro con su interés académico.

En fechas recientes, Alanis presentó una ponencia en un importantísimo evento titulado “La teatralidad archivística de la colección Victoria Espinosa”, proyecto que nació de la iniciativa de estudiantes archiveros de la Universidad de Puerto Rico, en Río Piedras; y que estrenó en la Campechada 2024.

Desde que tiene memoria nuestra polifacética joven soñaba con ser capaz de cambiar las mentes de los criminales, como Scarlet Witch. No tardó en descubrir que podía lograrlo de una manera igualmente poderosa y, tal vez, más significativa: a través del arte teatral.

Manzano (de pie), en la obra «Extravagante», de Abi Villareal. (Foto suministrada)

“Llamó mi atención el poder transformador del teatro y las infinitas posibilidades de cambio que ofrece. Lo que empezó como mera ilusión en la niñez, se transformó en mi deseo más profundo: contribuir al cambio del mundo”, expresó.

Alanis, a quien le encanta la actuación, reconoce que la dirección escénica también tiene un lugar en su corazón. Y, aunque aún no ha tomado cursos formales de esa disciplina, hizo su debut como directora en las Justas Teatrales que auspicia el Instituto de Cultura Puertorriqueña, como parte del grupo La gallera (UPR-RP).

“Me inspiré en la obra ‘Este país no existe’, de Myrna Casas, para crear una escena única y personal. Con la colaboración de la dramaturga y directora Daylene Olivo, se llevó a cabo una activación escénica, la cual abordó una reflexión sobre la necesidad de valorar y apreciar el teatro local, porque si no celebramos nuestras propias expresiones culturales, corremos el riesgo de quedar en el olvido”, expuso.

La interpretación recibió elogios y Alanis se sintió profundamente satisfecha. Por otra parte, existe documentación de la pieza, algo de suma importancia para ella.

Alanis recordó su participación en el Festival de Teatro Universitario que se dio en 2023. En esa ocasión, en colaboración con la Universidad de Puerto Rico en Arecibo, presentaron todas las obras de micro teatro del libro “El Bulevard”, de Rafael Pagán. Ese mismo año, participó como actriz en la obra “Extravagante” de Abi Villareal: “Fue muy significativo. Compartí escena con Julio Vizcarrondo. Esa obra fue la favorita del público. Hay un antes y un después de ese trabajo para mí”.

El teatro representa para Alanis una vía para explorar la humanidad. (Foto suministrada)

“He hecho teatro para estudiantes con Doel Ramírez. Hice ‘Juan Bobo y el mundo de los valores’ y ‘Salud mental’, ambas de Gerardo Rodríguez. También hice ‘Las Marías’, de Rafael Pabellón, obra que obtuvo el premio Victoria Espinosa como mejor drama en 2024”, relató.

Alanis Manzano obtuvo un Premio Latin Alternative Theater Award 2024 (LATA), por la obra “Aura”, de Yarel Padilla: “Esta pieza, que nació en el Departamento de Drama UPR, fue a Chile. Allí estuvimos dos semanas. Participamos en un festival con muestras de Alemania, Grecia, India, Perú, Puerto Rico y Argentina, entre otros”.

La actriz nos contó que también presentaron la obra en Nueva York: “La estrenamos en el Julia de Burgos, en mayo de 2024 y, luego, la presentamos en Teatro Círculo, en noviembre de 2024”.

La teatrera, quien posee también experiencia como asistente de escenografía, maquillaje y diseño de vestuario, recibió la invitación de Adriana Pantoja en noviembre de 2024.

“Ella fue a la conferencia del Archivo de Victoria Espinosa y me ofreció el personaje de Miranda. El personaje me encanta: es complejo, un reto fuerte para mí. Miranda representa dualidades, espacio onírico, batallar en donde se está y por quien se es. Miranda guarda un profundo secreto, el cual desafía su identidad y que le fue impuesto por su propio padre”, comentó.

Alanis describió como algo hermoso su experiencia con sus compañeros actores, por el descubrimiento y el compartir de hallazgos: “Algo diferente y lindo del proceso es la interacción con los intérpretes de señas para sordos. Es una dinámica en la cual el actor y el intérprete se aparean. Es nuevo y fascinante para mí”.

La joven presentó una ponencia en un importantísimo evento titulado “La teatralidad archivística de la colección Victoria Espinosa”. (Foto suministrada)

Manzano, quien ve a Puerto Rico “en resistencia al olvido, con gran aguante, no solamente para perseverar en lo que somos, sino también para mirar hacia atrás con postura de rescate, de contar historias”, sueña con ser maestra en una escuela de arte que se abrirá en Canóvanas, mientras continúa impartiendo cinceladas teatrales de archivos, dramaturgia, actuación, dirección, poesía y cuentos.

“Es posible que nuestras historias estén ya contadas. No obstante, podemos hacerlo una vez más desde un lente territorial, proporcional al nuestro, revelar desde la sinceridad. En otras palabras, tenemos que desarchivar lo que se ha hecho”, expresó con determinación.

Antes de que nuestra conversación finalizara, Alanis nos reveló con orgullo y privilegio, que ella va a colaborar con el archivo de la Fundación Nacional para la Cultura Popular. Desde nuestra más ardiente profundidad, le damos las gracias.

En estas conversaciones con tres jóvenes del siglo 21, que tienen en su trayectoria -y desde prácticamente su niñez-, toda la vivencia del huracán María, la renuncia de un gobernador, temblores, una pandemia y una realidad política que comenzó a estrujar el orden económico mundial, comprendimos el valor de esa generación y nos conmovimos hasta las lágrimas. Disciplinados, cultos, arrojados, con sentido de misión muy definido y, además, simpáticos y divertidos. ¡Qué viva la juventud puertorriqueña!

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