Por Edgar Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
El actor Modesto Lacén encabezó en 2011 el elenco de la obra “DC-7: La historia de Roberto Clemente” en Estados Unidos, por lo que se acercó a los miembros de la familia para conocer más a fondo al jardinero derecho de los Piratas de Pittsburgh, entre ellos al hermano Justino Clemente Walker (Matino). La pieza, escrita por Luis Caballero y producida por Manuel Morán, estuvo en cartelera en las ciudades de Nueva York, Washington DC y Chicago, como también en Puerto Rico.
Al confirmarse la muerte de Matino, la Fundación Nacional para la Cultura Popular se comunicó con Lacén tras unos comentarios que escribió en su página de Facebook en la que hablaba de su relación con Matino. Al mismo tiempo, Jannette Clemente, hija de Matino, elogió y agradeció al artista, en respuesta a su comentario en las redes.
“Yo lo había conocido antes (a Matino). Sí me acerqué a la familia de él como un (proceso de) investigación. Hay una información que está en los libros y vídeos, pero otra que no está ahí, sino en las personas que lo conocieron… Cuando yo entiendo la importancia del hermano en la vida de Clemente, me dije tengo que conocerlo. A través de Josean Ortiz (actor) conozco a la familia y a Matino”, afirmó el talentoso histrión, que lo visitó en su casa en Carolina, donde Matino atesoraba un pequeño museo.

Narró que la conversación giró en torno a las vivencias que Matino tuvo con su hermano. “Desde que lo conocí y le hablé de Roberto, pude ver en sus ojos una tristeza, esa herida que nunca se sanó. Como nunca se encontró el cuerpo, no hubo como ese punto final. Ese duelo fue toda la vida. Vi ese gran amor que le tenía a su hermano. Fuera de la viuda, doña Vera, Matino era quien mejor conocía a Roberto. Lo conocía desde que era un niño. Fue el que lo ayudó, le enseñó a jugar un poco pelota. Él fungió como la figura paterna. Cuando Roberto se va a Estados Unidos es un choque cultural fuerte para Roberto, de idioma, clima, cultura. Fue Matino el ancla emocional y psicológico. Siempre estuvo pendiente de su hermano menor. Matino fue clave en el desarrollo, en el éxito y trayectoria de Roberto. Sin Matino no existiría Roberto Clemente como lo conocemos, como el héroe de béisbol”, sentenció Modesto.
La conexión entre Matino Clemente Walker y Modesto Lacén surgió desde el primer instante. El actor considera que se dio, “por mi honestidad, mi interés genuino en hacer un trabajo que ejemplificara a Roberto en todas sus dimensiones. Siento una empatía: soy un joven negro -en ese momento más joven- que está contando una historia sobre nuestra raza; más que todo hay un trabajo que me precedía. La familia me conocía por mi trabajo como actor. Además, por la referencia de Josean…”.
Desde sus días universitarios ya Modesto Lacén conocía de Roberto Clemente, no por la encomienda de interpretar un personaje de tal magnitud. “Ya estaba empapado de su historia. De hecho, estando en la universidad en una de las clases de dramaturgia con José Luis Ramos Escobar escribí una pieza de Roberto Clemente”, abundó.
Recordó que en el montaje de “DC-7: La historia de Roberto Clemente” en Nueva York, Robert y Luis Roberto (hijos del ’21’) presenciaron el estreno. “Al final, los dos estaban llorando desconsoladamente por el trabajo que vieron. Ellos son hombres físicamente grandes, imponentes, y me acuerdo haber visto como a los niños que perdieron a su papá. ¡Me conmovió mucho!”, relató el actor. (La producción arrasó con varios premios en Nueva York).

Justo cuando la obra estuvo en cartelera en Puerto Rico, doña Vera (ya fallecida) pudo ser testigo del extraordinario montaje, quedando, según Modesto, “pasmada”. Añadió, “no podía hablar, pero sí me dio un abrazo. No hubo muchas palabras, pero yo entendí el abrazo”.
Igualmente, Matino estuvo en la puesta en escena en el Teatro Francisco Arriví. “Él se encontraba súper conmovido, como un poco lloroso. Me saludó, no me habló mucho tampoco. Sí sentí que le llegó el trabajo, no solo mío, sino de todos los compañeros de la pieza”, mencionó. El elenco lo integraron Josean Ortiz (como Matino), Lorraine Vélez (Vera Cristina), Manuel Morán (el cronista deportivo Ramiro Martínez), Xiomara Rodriguez (Luisa Walker, mamá de Clemente) y Willie Denton (Melchor Clemente, padre).
Luego de ese magistral proyecto teatral, Modesto Lacén estrechó lazos con Matino y lo visitaba, inclusive, en momentos lo acompañó su hijo Nicanor. “De alguna manera, agradecí mucho esa apertura que tuvieron conmigo. Quería demostrarle que más allá del interés de saber de Roberto, yo quería entablar una amistad, una relación con ellos de respeto, de cariño, de admiración. Desde entonces, siempre lo visitaba. Tenía pautado irlo a ver el viernes 21 de marzo, número de Roberto, pero la hija (Jannette Clemente) me llamó con la noticia de que falleció”. Precisamente, Jannette agradeció a Modesto por su interpretación en la obra, ya que su padre “pudo ver y escuchar nuevamente” a Roberto Clemente. Su desaparición ocurrió el 31 de diciembre de 1972 en un accidente aéreo.
El actor internacional destacó, por último, que “mi admiración por Clemente va más allá de mi trabajo. ¡Es real! Cuando uno entabla una relación humana con las personas que conocieron a alguien que uno admira, inclusive, es más valioso que el mismo trabajo actoral… Hacer la vida de una persona conlleva mucho respeto”.