Por Alina Marrero
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
Aunque sabíamos de qué se trataba lo que íbamos a ver, el cansancio nos rendía a las cinco de la tarde el sábado 1 de marzo.
A eso añadiremos que el perro nos miraba con cara de pena mientras meneaba la cola, con solidaridad ante el ánimo que arrastrábamos desde el día anterior por la candorosa reunión que sostuvieron dos líderes mundiales, lo cual se presenta en peligroso sube y baja todos los días. Netflix nos seducía.
Nos urgía escondernos debajo de las sábanas como avestruces boricuas. Pero hemos superado ingratitudes, desamores, desempleo, fuegos, terremotos, huracanes, enfermedades y traiciones, y gracias a esas luchas somos invencibles, de modo que, no tardamos mucho en arreglarnos para salir.

La función estaba repleta, como el cielo de las noches estrelladas sin nubes en el invierno de la Patagonia Chilena que extrañamos tanto. Las personas, esperaban ver algo excelente.
No se equivocaron. Después de 90 minutos del homenaje a Paco de Lucía por el Barcelona Guitar Trio And Dance el sistema planetario se rindió ante la paz.
Barcelona Guitar Trio nació en marzo de 2014, cuando tres virtuosos guitarristas Xavier Coll, Ali Arango y Luis Robisco, se unieron para estrenar el espectáculo, “Maestros de la guitarra”, en el Palau de la Música Catalana en Barcelona. Los conciertos superaron todas las expectativas.
El trío se convirtió en quinteto con la unión de dos experimentados bailaores (José Manuel Álvarez y Carolina Morgado) y un percusionista (Lucas Balco).
Al cumplirse 10 años de la muerte de Paco de Lucía (1947- 2014), el grupo ahora bajo el nombre de Barcelona Guitar Trío & Dance, le rindió loas al maestro de maestros en “Homenaje a Paco de Lucía” que estrenaron en el Palau. Y ese fue el concierto que, gracias a Pro Arte Musical, nos salvó la vida ese sábado.

Después de la tercera llamada Myrna M. Rivera Cardona, presidenta de la Junta Directiva de Pro Arte Musical, nos dio la bienvenida, antes de narrar cómo fue que ella y su esposo tuvieron su primer encuentro con el trío, en una iglesia del Barrio Gótico en Barcelona.
Lograron el sueño de traerlos a Puerto Rico para esta temporada 2024-2025, dedicada a los instrumentos de cuerda y que celebra los 93 años de la prestigiosa institución.
Comenzó el espectáculo. El escenario lucía el espacio justo para los músicos en el foro y el piso de madera de rigor para el taconeo. Entre número y número, el ciclorama cambiaría sus colores de azul a rojo. Especiales de luz blanca se reservarían para los solistas.
La sencillez minimalista del ambiente iba a guardar su ostentosidad para un espectáculo intenso, inmenso, impecable, de poderosas rutas de enjambre sobrecargadas de energía.
Antes de vivir en sangre propia lo descrito en lo anterior, fuimos informados que Ali Arango se había quedado en España porque no le habían otorgado la visa. Además, las maletas no habían llegado, por lo que agradecieron a la tienda Leonardo por haberles prestado los atuendos.

La información fue compartida en forma jocosa, y ese humor, elegante y controlado, sobresalió durante la función, cuando no cedía protagonismo a fuerzas de otros sentimientos.
Nos comunicaron que, además de composiciones originales de Paco de Lucía interpretarían selecciones dilectas del homenajeado. Dicho sea de paso, dilectas nuestras también.
El primer número fue excelso “Libertango”, de Astor Piazzola, a cargo de los dos guitarristas, el percusionista y los dos bailaores. Lo que vimos y escuchamos nos atrapó en una mística que no nos quiso soltar y no pusimos resistencia. Cada integrante brillaba con su contribución a un cuadro estético insuperable y armónico.
Uno tras otro, desfilaron los números: Chick Correa (“Spain”); Manuel de Falla (“Danza de la vida breve”, “Danza ritual del fuego”); Paco de Lucía y Joan Albert Amargós (“Canción de amor”, “Ziriab”); Federico García Lorca (“Canciones populares españolas”); Paco de Lucía y Al di Meola (“Mediterranean Sundance”, “Río Ancho”); Paco de Lucía (“Entre dos aguas”); Lalo Schifrin (“Mission Impossible”); Deep Purple: Ritchie Blackmore, Ian Gillan, Roger Glover, Jon Lord, Ian Paice (“Smoke on the Water”).
Como propina, el grupo regresó para deleitarnos con un número de guitarra a seis manos (Xavier Coll, Luis Robisco y Lucas Balco), «Billie Jean». Este acto se hizo viral en las redes a ocho manos (en Puerto Rico faltó Ali) al obtener más de 22 millones de reproducciones. Nos regalaron, además, un popurrí de Michael Jackson.

Fue una velada impregnada de pasión, conversaciones de fuego, vientos entre las hojas, arroyos en su cauce, convergentes en el sol de la donde conviven diversos géneros musicales.
Los taconeos como voces de la tierra narraban una epopeya; la percusión modulaba ritmos como ecos dueños de muchos tiempos; las cuerdas engrandecían con maestría elementos de jazz, rock y música clásica con las profundas raíces del flamenco.
No nos queríamos ir. El vínculo perfecto entre un músico y su público es una experiencia trascendental que va más allá de las notas y los acordes. Es un vínculo de verdad y sinceridad. Lo tuvimos para regalar.
Otorgamos laureles para Ali Arango, emblemático entre los guitarristas contemporáneos, a quien no pudimos apreciar en forma presencial, pero sentimos sus destellos.
Laureles de oro para Lucas Balbo, percusionista y compositor, quien, posee profundo engarce con las músicas tradicionales, y domina del flamenco, el jazz y world music, entre otros, cuya intervención en este homenaje, dado que fue Paco de Lucía quien introdujo la percusión al flamenco, fue vital.
Laureles de oro para Xavier Coll, maestro de la guitarra clásica, por su virtuosismo técnico y extraordinaria capacidad para atraparnos con las emociones que provoca a través de su interpretación.

Laureles de oro para Luis Robisco, guitarrista, arreglista y director musical, polifacético en la guitarra, por el sonido de calidez en su técnica, y la pasión y carácter único de su interpretación.
Laureles de oro para Carolina Mordago, especializada en danza española y flamenca, profesora activa, bailarina y coreógrafa, por su extraordinario talento y su elegante y apasionada ejecución.
Laureles de platino para el bailaor y coreógrafo, José Manuel Álvarez, por ser dueño de una impecable, expresión emocional y profundo entendimiento de la tradición flamenca al ejecutar con precisión los pasos, giros, zapateados y movimientos corporales, al transmitir emociones profundas en sus gestos, postura y expresión facial. Por su extraordinaria presencia y desbordante carisma. Y sobre todas las cosas, por su diálogo con cada integrante del espectáculo, sello de marca que elevó su interpretación a nivel de semi dios.
Una corona de laureles para Pro Arte Musical, orgullo de Puerto Rico, no solo por esta acertadísima selección, también por 93 años de presentarnos “música que salva el planeta”.
Un saludito para los técnicos y diseñadores, españoles y puertorriqueños, ya que, por falta de un programa de mano no recibimos la información debida para ser acreditada.

Nos hubiera encantado decirles a los sonidistas que lograron el mejor sonido que hemos escuchado en ese teatro.
Nos hubiera encantado saber quién es el director musical y arreglista, de quién el concepto del espectáculo, el diseño de luces, el diseño de vestuario, el regidor de escena, en fin, todos esos buenos trabajadores de la escena que merecen la justicia de la documentación histórica.
Por cierto, las maletas de los músicos llegaron antes de que terminara la función, por lo que pudimos adquirir el CD que incluye todos los números musicales de Homenaje a Paco de Lucía por Barcelona Guitar Trio & Dance, y gracias a eso obtuvimos parte de la información.
Nos despedimos al agradecer a todos los responsables de que se haya presentado este evento. ¡Qué viva la música que hace la paz!
Sobre el inolvidable Paco de Lucía –
Francisco Sánchez Gómez nació en Algeciras, España el 21 de diciembre de 1947 y murió en Playa del Carmen, México el 25 de febrero de 2014). El mundo lo conoce Paco de Lucía, considerado como el mejor guitarrista de flamenco y uno de los más virtuosos del instrumento a nivel mundial.
Junto con sus hermanos, recibió educación musical de su padre, el guitarrista Antonio Sánchez Pecino. Paco se formó en el mundo del flamenco.
Se dio a conocer en el Concurso Internacional de Arte Flamenco de Jerez de la Frontera de 1962. Grabó sus primeros discos como parte del conjunto Los Chiquitos de Algeciras. Después, colaboró al toque con los cantaores Fosforito y El Lebrijano.
Con el paso de los años, se abrió a nuevos estilos. Se presentó con éxito en Europa, Norteamérica y Japón.
Se le atribuye la reforma que llevó al flamenco a la escena internacional gracias a la inclusión de nuevos ritmos desde el jazz, la bossa nova y la música clásica.
Paco de Lucía abrió el camino para experimentos y fusiones del flamenco con diversas músicas. Otro de sus aportes fue la inclusión del cajón, instrumento de la música afroperuana que conoció en la década de 1960, por Carlos Caitro Soto de la Colina, cajonero y compositor peruano.
Colaboró con artistas internacionales como Carlos Santana, Al Di Meola o John McLaughlin, y con figuras del flamenco como Camarón de la Isla o Tomatito, con quienes modernizó el concepto de flamenco clásico.
A lo largo de su carrera grabó un total de 38 discos. Recibió, entre otros, dos premios Grammy latino, el Premio Nacional de Guitarra de Arte Flamenco, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, Hijo predilecto de la provincia de Cádiz, Hijo predilecto de Algeciras, la Medalla de Plata de Andalucía, la Distinción Honorífica de los premios de la Música, el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, Doctor Honoris Causa por la Universidad de Cádiz y por el Berklee College of Music.