Por Eliezer Ríos Camacho
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
El arte puede hacer volar la imaginación de quien lo admira y, ciertamente, pone a volar a quien dedica su vida a crearlo. Esa es la experiencia del artista puertorriqueño David Sepúlveda, conocido en Puerto Rico, así como en otros muchos puntos del planeta como Don Rimx.
Desde temprana edad, Don Rimx identificó su talento y aprovechó las oportunidades que este le fue ofreciendo hasta convertirse en uno de los muralistas boricuas de mayor trayectoria y proyección. Su estilo es distintivo, uno en el que se entrelazan sus raíces urbanas con el aprendizaje académico.

Aunque su agenda lo lleva lo mismo a Europa que a Asia o cualquier punto de América, su obra más reciente se encuentra en el corazón del pueblo de Naranjito. Se trata del mural “Esencias de Naranjito”, el cual le fue comisionado como parte de la celebración del bicentenario de la fundación de este municipio. Conversar con Don Rimx sobre este trabajo, que engalana la fachada del Centro de Bellas Artes de Naranjito, sirvió de pie forzado para repasar sus pasos por el mundo del arte, una historia emocionante e inspiradora.
– ¿Cómo se da la conceptualización y ejecución del mural “Esencias de Naranjito”?
“Naranjito ha sido para mí algo especial. Antes de trabajar el mural había pasado por el pueblo, pero no lo había visitado. Hacer este mural me regaló la experiencia de vivir allí por dos semanas”, expresa de entrada.
El artista fue invitado por Sylvia Rodríguez Padilla, directora de Turismo y Desarrollo Económico del del Centro de Bellas Artes de Naranjito, para realizar su obra como parte de la celebración que culmina el 28 de febrero de 2025. Fue Rodríguez Padilla, quien consiguió el apoyo de la Compañía de Turismo para la realización de este proyecto artístico.
“Para mí fue mágico compartir con la gente. Antes había trabajado murales a la escala de una comunidad, de un barrio, pero aquí fue a nivel de un pueblo entero. Disfruté ver a la gente de Naranjito pompiá con el proyecto. Se acercaban con curiosidad a ver el proceso y eso me encantó porque pude conversar con muchas personas. San Juan suele tener el foco de atención, pero cuando te sales de la capital ves que cada pueblo quiere tener su arte, algo que los represente”.

Don Rimx cuenta que su motivación principal era conocer el sentir del naranjiteño para poder plasmarlo en su obra.
“La idea era captar la esencia de Naranjito. Hice varias reuniones con vecinos de la comunidad para que ellos me empaparan de sus tradiciones. Con esa información empecé a escoger los elementos para construir la imagen. Luego al diseñar el mural tomé en cuenta su localización. El Centro de Bellas Artes de Naranjito se encuentra en el área de la plaza del pueblo y por el modo que corre el tránsito, primero ves el edificio de lejos y luego al dar la vuelta te acercas. Por eso pensé en una imagen principal que resaltara desde lejos. Naranjito es la cuna de los trovadores, entonces, lo primero que se distingue en el centro del mural y a gran escala es la figura de un trovador. Lo hice sin rostro para que todos los trovadores estuvieran representados. Esa es la imagen principal, pero cuando te acercas al mural se aprecian otros elementos que distinguen a Naranjito y que componen el cuerpo y la figura del trovador”, detalla el artista.
Chinas, café, el chango, el Puente Atirantado -conexión de Naranjito con Bayamón, su pueblo vecino y, a la vez, paso hacia la montaña- forman parte de la composición. La figura del trovador sostiene un cuatro del que se proyectan unas franjas de ladrillos de diversos colores. “Esas franjas de colores representan la energía de las distintas personas que cuando se unen forman una melodía”, explica el artista, al develar la poesía que contiene su obra.

Se trata de un trabajo arduo que, con la experiencia, Don Rimx ha logrado perfeccionar y realizar en un tiempo contenido.
“Trabajamos doce horas al día por diez días. Se trabajó con una pintura látex de exterior creada especialmente para realizar murales, y pintura de esprey. He venido depurando esa técnica para ser más efectivo en cuestión de tiempo. Además, al unir esas dos técnicas es una manera de combinar el arte fino con el arte de la calle”.
Cuenta el muralista que aparte de las reuniones previas con la comunidad, durante el proceso de creación del mural, se convocó a que estudiantes de arte del pueblo y personas de los distintos barrios de Naranjito se acercaran a conversar con el artista.

“Yo quiero que la gente sepa que ese mural es de ellos. Yo soy un instrumento para ser parte de la canción. La idea es que los residentes del pueblo conozcan qué significa cada elemento del mural y sean ellos quienes compartan la información con los visitantes. La gente me enseñaba y hablaba de las cosas del pueblo. En todos las partes del pueblo hay cosas lindas y gente buena”, manifiesta el pintor y muralista dando muestra de una sensibilidad propia del gran artista que es. De hecho, una característica que resalta en Don Rimx es, valga la redundancia, su don de gente, su interés genuino de conectar con las personas al conversar.
– ¿Cómo se garantiza la permanencia y durabilidad de una obra de arte que va a estar expuesta a un clima como el nuestro, en el que se combina mucha lluvia, humedad y un sol implacable?
“Es importante los materiales que se utilizan, y también la condición, la salud de la pared. Hay que aplicar el ‘primer’ apropiado, usar pintura de látex para pintar arte que contiene protección ultravioleta. Se trata de una inversión para garantizar que la obra dure lo más posible. Tengo murales que ya cuentan con diez años y todavía se ven bien. La superficie es bien importante. La condición en que se encuentre la pared. Ya con la experiencia uno trabaja para superar esos retos”.
De Nemesio Canales al mundo –

David “DonRimx” Sepúlveda marca el 1997 como el punto de partida de su trayectoria artística por un evento muy especial. De niño empezó a pintar grafiti en el residencial público Nemesio R. Canales, en San Juan, donde nació y se crio junto a sus padres. Habiendo identificado su pasión y talento desde temprana edad, se matriculó en la Escuela Central de Artes Visuales, donde, a los 15 años de edad, ganó un certamen de la Oficina de Asuntos de la Juventud, cuyo premio consistía en realizar el que sería su primer mural; nada menos que el dedicado al inolvidable Ismael Rivera en la calle Calma de Santurce. “El mural ha cambiado de artista a lo largo de los años. La cosa es que en ese momento yo no conocía tanto sobre Ismael Rivera por lo que me motivó a aprender de él y de la comunidad donde él creció”, rememora.
Tras graduarse de la Escuela Central, pasó a la Escuela de Artes Plásticas y Diseño de dónde se graduó con una concentración en Pintura. De ahí que en sus murales resalten y se distingan técnicas e influencias propias de los maestros de la pintura puertorriqueña, así como de los grandes clásicos de la historia del arte.
Embajador a rolo, brocha y esprey –
El arte ha llevado a Don Rimx a muchos destinos. De hecho, actualmente no reside en Puerto Rico; luego de un periodo en Nueva York, se mudó a Orlando, Florida. Sin embargo, el artista expresa su orgulloso de haber nacido y crecido en el residencial público donde todavía vive su familia y que es su primera parada obligatoria una vez aterriza en suelo boricua. A la vez reconoce y valora hasta dónde lo ha llevado el arte, en el que ha depositado talento, creatividad y disciplina.

“El arte me ha dado la oportunidad de viajar alrededor del mundo, a lugares que nunca imaginé visitar. No tenía idea de que iba a viajar a África, Israel, España, Japón. Colombia, México, República Dominicana, Panamá, Ecuador, Alemania; y en Estados Unidos, a Miami, Nueva York, Boston, Minneapolis, Denver, San Francisco y Oakland, entre otras ciudades. Tengo un mapa donde marco los lugares que he visitado”, comenta riendo. Son destinos a los que ha llegado, ya sea como invitado de eventos colectivos de arte urbano como a realizar trabajos comisionados.
“En Utah, por ejemplo, me comisionaron cinco murales, cada uno de 45’x60’. Es una especie de línea de tiempo que narra la historia de una ciudad. Ser parte del desarrollo de otras comunidades es un motivo de orgullo y es algo que tomo con mucha responsabilidad”.
En ese recorrer por el mundo, Don Rimx ha experimentado la sensación de fungir como embajador del talento de Puerto Rico. Ha sido una manera de demostrar que, en materia de arte, la isla no produce solo estrellas de la música urbana. Al mismo tiempo le ha servido para acumular vivencias con las que ha reafirmado el alcance y la importancia de representar al país en otros lares.

«Participé en un festival en Japón, y la gente me preguntaba de dónde yo era. Unas personas no sabían dónde quedaba Puerto Rico y cuando busqué un mapa para enseñarles me encontré con que la isla ni siquiera aparecía en ese mapa”.¿Qué opinas de la validación que con el tiempo ha recibido el arte público en Puerto Rico y a nivel mundial? Por ejemplo, el año pasado colaboraste con la Compañía de Turismo de Puerto Rico que recurrió a una obra tuya para ilustrar la Feria de Artesanos. En tiempos pasados para ese propósito se hubiera acudido a una serigrafía a o a la foto de una talla de madera.
“Ese es el resultado del trabajo en conjunto de muchos artistas. Lo veo como, por ejemplo, con los tatuajes, cuya percepción también ha cambiado. Cada generación viene con su propia visión y contribuye a cambiar la narrativa. El arte en espacios públicos tuvo esa evolución. Derivó del grafiti, de expresarte en la ciudad para que te conozcan. El arte urbano, público, es importante porque al ponerse a la vista de todo el mundo genera distintas reacciones, genera conversaciones. Es una forma de hablarle a todo el mundo por igual en un mismo plano”, asevera.
Más allá del mural –
En Dom Rimx, la curiosidad se suma al talento y a la disciplina. Por eso, más allá de su trabajo como muralista, cultiva la pintura en lienzo, la que le permite presentar su trabajo en espacios más tradicionales. De hecho, actualmente trabaja en un próximo “solo show”, que espera presentar durante el 2025. “Es llevar mi lenguaje a la tela. Recojo la esencia de lo que hago en la calle, pero a otra escala”.

Así mismo ha cultivado el tatuaje, con lo que ha llevado a la piel su estilo distintivo. “Quise aprender a hacer tatuajes porque me interesaba crear piezas que duren más, porque el mural es efímero. El tatuaje es otro tiempo, es otro soporte. Me dio curiosidad y aprendí la técnica. Es algo que hice por un tiempo”.
Y como muchos artistas contemporáneos, también ha desarrollado su propia marca comercial “La peste a coco”, la que plasma en camisetas y gorras. “La peste a coco’ es esa actitud de seguir regando la cultura puertorriqueña por el mundo”, explica.
Don Rimx cuenta además con un proyecto a largo plazo que ha titulado “Tinta al que tinta merece”, una serie de trabajos en los que rinde homenaje a figuras que le han inspirado. Entre las personalidades que ha plasmado como parte de la serie se encuentran don Rafael Ithier, Ismael Rivera, Roberto Clemente, Ñengo Flow, Amanda Serrano, Toñita, embajadora de la cultura boricua en Brooklyn; las bomberas Ivelisse Díaz y Soreimi Bezares, William Cepeda, Antonio Martorell, Giovanni Hidalgo, Welmo y Rafa Pabón, entre otros.
“Tinta al que tinta merece’, quiere decir que te dibujo porque te lo mereces. Empecé con dibujos a tinta con bolígrafo, dibujo a mano alzada, y ahora hago algunos digitales y otros en murales. Es una serie que ha ido evolucionando y que continúa. Esos retratos pertenecen a una colección de personas que me han inspirado y con las que me he identificado. Muchos son músicos porque, para que mi obra sea honesta tengo que hacer las cosas que de alguna manera me tocan y la música -la salsa, la bomba, la plena, la urbana- es una de mis inspiraciones más grandes. Pero aquí lo importante es la gente. Cada persona tiene algo bonito. Es mi forma de darle flores a esta gente -algunos ya no están con nosotros y otros sí- y seguir inspirando y añadiendo a ese corillo.
Siempre fiel a Nemesio R. Canales –
Para Don Rimx, el compromiso social y el respeto a las raíces son fundamentales en su vida como artista y ciudadano. Por eso, cuando regresa a suelo boricua y sobre todo a visitar su cuna, lo hace no solo para recibir el cariño de familiares y amigos, sino con el propósito de pasar el batón de las oportunidades a nuevas generaciones.
“El año pasado pinté toda la cancha bajo techo de Nemesio R. Canales, con el apoyo de una fundación sin fines de lucro. Estuvimos un mes pintando. Involucramos a los muchachos del residencial, pero además se dieron talleres de baloncesto, de siembra, de rumba. William Cepeda nos visitó. Unos jóvenes dieron un taller de producción de música. La idea es que los chamaquitos vieran que hay otras maneras de crear su propio camino y para mí eso es pivotal: volver a casa y compartir lo que he aprendido”.
Sobre el bicentenario de Naranjito –
Con motivo de la conmemoración del bicentenario de Naranjito se presenta la exhibición «Esencias de Naranjito 1824-2024», una colectiva que agrupa a artistas naranjiteños que han elaborado piezas conmemorativas a este evento histórico. Esta celebración concluye el viernes, 28 de febrero de 2025.

La exhibición tiene como escenario la Galería del Centro de Bellas Artes del pueblo y participan artistas como Otoniel Morales, Emanuel Lampón, Abdiel Rodríguez, Reynaldo Santiago, Blanca Rosado, Xavier Fuentes, Manuel Cosme, Angel G. Rivera, Wanda Morales, Wilma Rodríguez, Andrés Vázquez, Hito Santiago, Vilma Rivera, Dalymar Negrón, Marymar Negrón, Nelmarys Lozada, Roberto Rivera, María Xandra Cintrón. Estos artistas plásticos han utilizado el pincel para representar su amor por el arte y por Naranjito.
De igual modo, participa el escultor Roberto Cintrón con la exhibición de dos de sus obras más significativas: San Miguel Arcángel y San Antonio, que se encuentran en la Parroquia San Miguel Arcángel de Naranjito. La talla está representada por Maribel Maldonado, Carmen L. Tañón e Hidelisa Rivera, primeras mujeres naranjiteñas talladoras certificadas por la Compañía de Fomento Industrial del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio de Puerto Rico y el Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP).
Las tres talladoras imprimen en sus piezas un toque distintivo y le dan un gran valor a esta maravillosa muestra. Además, cuenta con una valiosa representación de Soles de Naranjito. Asimismo, el puertorriqueño artista de reconocimiento internacional, Don Rimx, creó un macro mural en la fachada del Centro de Bellas Artes del municipio con motivo del bicentenario. Lleva por nombre Esencias de Naranjito y cuenta con 40 pies de alto.
«Esencias de Naranjito 1824-2024», es una exposición que celebra la riqueza histórica, cultural y belleza de este pueblo de la montaña. Sus piezas presentan una mirada al Bicentenario de Naranjito, presentado a través de símbolos, lugares históricos, vivencias y evolución. A través de las obras de arte, escultura, talla y soles de talentosos artistas locales, esta muestra, capta la esencia de Naranjito: su gente, sus paisajes, su música, sus costumbres y tradiciones.