Por Edgar Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
El violista puertorriqueño Dr. Joel G. Pagán está de celebración por partida doble. El sábado 22 de febrero subirá al escenario del auditorio en The University of Texas Rio Grande Valley, en Edinburg, Texas -donde labora- al cumplir dos décadas de su carrera musical y como profesor.

“Decidí que quería ligar parte de mi carrera artística con la educativa, en cuanto a cómo escoger el repertorio. Uno que sea significativo para el instrumento. En los pasados años me he estado dedicando a la música clásica puertorriqueña y, en este momento, a la clásica del instrumento. Además, quise escoger unas piezas donde pudiera usar una orquesta formada en gran mayoría por mis estudiantes. Claro, que la orquesta también usa cello y bajo, entonces ahí son colegas. La orquesta tendrá entre 35 violines y violas, todos exestudiantes míos ya maestros o que están haciendo carrera”, señaló Pagán sobre su cita musical.
Adelantó, en entrevista con la Fundación Nacional para la Cultura Popular (FNCP), que “las tres piezas que vamos a tocar son escritas para viola como solista, acompañadas de una orquesta de cuerdas en este caso. La primera es el concierto en sol mayor para viola y orquesta de G.P. Telemann (del barroco); Romanza para viola y orquesta de M. Bruch, que es original para orquesta sinfónica y se usará versión para orquesta de cuerdas, y Fantasía para viola y orquesta de J.N. Hummel, que es para orquesta completa, pero en una versión de cuerdas muy famosa, que enseña todas las facetas del instrumento de lo cantado a lo técnico, que termina enseñando a la viola como un instrumento solista”.

El respetado músico subrayó, además, que “te menciono esto porque la viola en el pasado la inventaron como un relleno a la orquesta. Nunca se vio como solista. No fue hasta finales de siglo XIX y principios de siglo XX que el instrumento se empezó a ver más como solista. Estas son composiciones que demuestran lo virtuoso del instrumento”.
Pagán lleva preparándose para tal acontecimiento desde antes del reciente periodo navideño, según le permiten sus funciones universitarias y compromisos familiares. En el receso de la festividad se quedó practicando, contrario a otros años en que viajaba a Puerto Rico.

“Estoy celebrando mi carrera artística, más a todos esos estudiantes míos que ahora son maestros y, en este momento, estoy con sus estudiantes que llamamos los ‘nietos’ musicales. Para mí es muy importante estar preparado lo mejor posible para que mis pasados estudiantes como sus estudiantes y mis colegas de la facultad de cuerdas vean el nivel más alto. Aunque han pasado 20 años, el nivel no ha decaído, lo he tratado de mantener según lo permite la edad de uno. Es un poco difícil el concierto. Nunca vas a un concierto en una sala donde el solista toque tres piezas, una detrás de la otra con la orquesta. Yo decidí que así lo quería para enseñar el repertorio y porque son piezas que mis estudiantes han hecho a través de los años. Me he preparado mental y físicamente… En ese día habrá sentimientos encontrados por tantos años que han pasado y, también, de satisfacción por ver tantos estudiantes ahí compartiendo conmigo el escenario”, detalló emocionado el Dr. Joel G. Pagán.

Nos comentó que sus inicios fueron a sus 11 o 12 años estudiando violín en la Escuela Libre de Música de Mayagüez, su pueblo natal. “No caí en el violín por ser lo que quería, sino porque era en lo que había espacio. Mi intención era tocar piano, pero me fascinó y siempre practiqué”, manifestó.
Con el paso de los años, Pagán optó por estudiar Música. Cursó el bachillerato en el Conservatorio de Música de Puerto Rico, siendo el último estudiante del profesor Pepito Figueroa graduado del Conservatorio. Después empezó su primer año del grado de maestría en ejecución en violín en la Universidad de Akron en Ohio. En un momento le pidieron en la universidad si podía tocar viola en un cuarteto, ya que había dos cuartetos becados y uno de los violistas se enfermó. “Me ofrecieron dinero y uno como estudiante siempre lo necesita. ¡Ahí me enamoré del instrumento! Yo había tocado viola hace muchos años en lo que en aquella época era la Orquesta Filarmónica de San Germán, después nunca más… Me prestaron un instrumento alemán muy bueno y decidí que quería seguir en la viola, entonces terminé la maestría en violín y viola”, abundó a la FNCP, por vía telefónica desde Texas, donde reside hace 21 años, uno en Laredo y los demás en Edinburg.

Pagán amplió sus conocimientos en viola con el doctorado en Artes Musicales en Michigan State University (2004).
En actividades independientes de orquestas continuaba ejecutando el violín, hasta que fue moviéndose completamente a la viola. En su evolución profesional hizo mucha música de cámara, tocaba en orquestas y recitales, hasta en otros países.
El Dr. Joel G. Pagán especificó que el violín saca el sonido más natural, mientras que en la viola hay que “trabajarlo un poco más”.
Desde hace dos décadas es profesor en The University of Texas Rio Grande Valley, en Edinburg, impartiendo actualmente los cursos de violín y viola; antes de música de cámara.
