Hace poco más de dos meses, abrió las puertas el ‘Estudio Medea’ para ofrecer sus servicios en todo lo relacionado a las necesidades de grabación, mezcla, masterización y postproducción. Durante una actividad íntima, Alfredo de Matteis – Colberg -propietario del espacio acústico- inauguró el estudio. El primer trabajo de grabación realizado en ‘Estudio Medea’ -hace algunos meses- fue el lanzamiento del sencillo ‘La Muralla’ hecho por Trío Integración (Jorge Arce, Nena Rivera y Carmen Nydia Velázquez). Canción que el trío había grabado previamente hace 50 años.
“Hemos visto una tendencia de como los estudios de grabación se han achicado a través del tiempo, ajustando a ciertas realidades modernas. Pero a la misma vez, han sacrificado las grandes cosas que hacían los estudios clásicos que veíamos en los estudios de grabación de los 50’ a los 80’”, dijo Alfredo de Matteis – Colberg a la Fundación Nacional para la Cultura Popular.

“Siempre quise regresar a Puerto Rico con la intensión de desarrollar un estudio clásico, como se le conocía en los 70’… aunque el mercado ha cambiado, no ha cambiado la necesidad de contar con una acústica como se hacía antes. Y decidido hacer, el estudio de grabación que mucha gente no se ha atrevido hacer. Un estudio con la calidad más alta posible. Todavía grabo en cinta, algo que ya no se hace… arrastré todas las herramientas de la era de oro de la industria de la grabación”, explicó.
La filosofía operativa central de Matteis – Colberg, se inspira en los numerosos y distinguidos estudios caribeños de la década de 1970 un momento clave en la experimentación intrépida y la máxima dedicación para lograr ese sonido característico y excelencia.
Estudio Medea cuenta con el equipo y facilidades que atienden las necesidades de grabación: mezcla, masterización y postproducción. Posee unas extraordinarias instalaciones de grabación de más de 3,000 pies cuadrados que albergan dos estudios con un diseño acústico de clase mundial. Las salas de control son capaces de dar continuidad a los principios de diseño, sin concesiones. Y ocupan un área combinada de 1,000 pies cuadrados con techos altos de más de 12 pies.

“Todo estos, en una era en la que los estudios se reducen increíblemente, y nosotros hemos decidido ir en la dirección opuesta. También, contamos con una espaciosa sala en vivo. El estudio A, cuenta con techos de 15 pies con una enorme difusión envolvente que sienta las bases sonoras para cualquier proyecto. También contamos con un generoso espacio que permite a los músicos grabar en vivo y en directo sin la necesidad de innumerables sobregrabaciones”, detalló Mattei.
Además, el profesional de la industria de grabación habló sobre la diversidad de equipo, con lo que las salas de control pueden adoptar un enfoque híbrido, que abarca las herramientas digitales de alta gama necesarias.
“Tenemos una atención especial a sus contrapartes analógicas, porque establecimos un flujo de trabajo único en el que, la mayoría de los proyectos se graban en cintas de carrete a carrete, con una transferencia en tiempo real al dominio digital. Gracias a esto, conseguimos el sonido clásico de cinta analógica que mantiene todos los beneficios del flujo de trabajo DAW digital”, concluyó diciendo.