Por Edgar Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
Nydia Caro está clara que quien pone los elementos básicos de sus presentaciones es, definitivamente, el público. La cantautora deja entrever que ella solo entrega su voz y el corazón.
En “Hija de la Luna”, su nueva cita musical, seguirá esos parámetros, pero esta vez encierra un acontecimiento que marcó a un país: el 50 aniversario de su histórico triunfo en el prestigioso Festival OTI, que se celebró el 26 de octubre de 1974.
“La Muñeca de los Ojos Brujos” -como la llaman en la industria del entretenimiento- subirá el próximo domingo, 22 de diciembre, al escenario del Centro de Bellas Artes de Santurce para celebrar tal suceso. Sus fieles seguidores han aportado a la selección del repertorio del show. Además, su nieto Lucas, de 20 años, colabora mucho en esas funciones, ya que lo conoce. Igualmente, Nydia analiza el momento que vive para escoger las melodías.
“Yo quiero que ellos (los asistentes) estén felices, que canten conmigo y la pasen bien. ¡Qué sea una alegría en Navidad! Aparte de que celebramos lo del (Festival) OTI. Quiero que dejen en la puerta cualquier cosa que los ponga tristes y que entren a una fiesta que tomará desde el principio de mi carrera hasta ahora. ¡Son un montón de años!”, afirmó la artista para, de inmediato, mencionar que su hijo Christian Suau tiene a cargo todo lo relacionado a los vídeos que se presentarán.

Catalogó como «una gran fortuna» que sus fans le hayan enviado grabaciones. «Tantas que ni yo ni me acordaba que las había hecho”, reveló.
Caro aceptó que la invade la nostalgia, pero también la satisfacción del deber cumplido. “¡Absolutamente! Vivo muy agradecida. Tengo más de 50 años en esta forma de vida. No le llamo negocio. Dios me ha premiado con darme la música para ponerme el pan en la mesa. Eso no sé cómo más agradecerlo. Agradezco cada persona que me escribe, ¡cada comentario! Cuando algo no sale bien, yo me acuerdo de eso y ayuda mucho a restablecer la armonía”, manifestó.
Nydia Caro nos habló -en instantes, como si ocurriera ahora- sobre cuán difícil era para una artista representar a su tierra en un festival de tanto renombre internacional. “Del 1 al 10, yo te diría que 200. No te puedes imaginar la presión que se te pone encima por muchas razones. No solamente porque debes aprenderte la canción. Te das cuenta que ha sido un festival muy importante. Que ha cambiado literalmente la vida, ¡cómo cambió la mía! Además, yo no estaba sintiéndome muy bien. Recuerdo que Paquito (Cordero) se llevó también un médico… Es curioso porque hay unas cosas que cambian y otras no. Una se da cuenta que las que no cambian muchas veces son las que te dan la salvación y el propósito de seguir adelante con todas las otras. Lo único que yo quería era cantar bien y dejar un recuerdo bonito en Puerto Rico… ¡Lo ganaron conmigo! Cuando lo ven por televisión se entusiasman igual que uno”.
Reafirmó cinco décadas después, “yo sentí que lo había ganado cuando llegué a Puerto Rico”.
Justo cuando le señalamos la trascendencia del Festival OTI en 1974, tanto que ese año compitieron también Charytín Goyco y José Luis Rodríguez “El Puma’, Nydia indicó, “tú tenías que ser conocido, por lo menos, en tu país; no era que escogieran a cualquiera. Había muchos cantantes conocidos y muy buenos todos”.
El tema “Hoy canto por cantar” lo compuso en coautoría con el argentino Ricardo Ceratto. Pertenecía a un disco que ella iba a lanzar. “Recuerda que quien iba a cantar en la OTI no era yo, ¡era Danny Rivera! Yo estaba en España grabando y cuando llegué a Puerto Rico todo cambió… Paquito (Cordero) me dijo que la canción la sacábamos del disco… Cuando la canción ganó, inmediatamente sacaron el disco. ¡Fue la Providencia!”, abundó la intérprete.
Ante la evaluación de qué podría ser más complicado para un talento, si dar los primeros pasos en la música o mantenerse en la preferencia del público, la artista no tuvo reparos en apuntar: “Depende de cómo veas tu carrera… Yo veo mi carrera como un privilegio que Dios me da todos los días de poder cantar… Es algo que tienes que desarrollar, pero eso también conlleva mucha disciplina… Me parece un milagro maravilloso y un regalo que yo todavía pueda estar cantando. Pero ante ambas etapas, ¡hay que tener disciplina!”.