Por Edgar Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
Carmen Cornier, quien tendrá el Concierto de Navidad “El librito rojo”- este domingo, 22 de diciembre, a las 4:00 p.m., en la sede de la Fundación Nacional para la Cultura Popular en el Viejo San Juan- no olvida sus raíces, comenzando por sus días en la Escuela Libre de Música, el Conservatorio de Música de Puerto Rico y después en Nueva York, al ser aceptada en Manhattan School of Music.
“Soy mezzosoprano, cantante lírica. A mucha gente le gusta decir cantante de ópera, pero no… Yo sí, obviamente, canto ópera; también canción de arte”, subrayó.
Llena de satisfacción por el camino educativo recorrido indicó, “estuve varios años cantando en Europa… Yo cantaba en la Ópera Nacional de Belgrado por muchos años. Me casé con un chico serbo, de la antigua Yugoslavia, y me fui a vivir allá”.
Aunque su vida transcurría fuera de su país, Carmen Cornier viajaba a Puerto Rico, participando como artista invitada de la Orquesta Sinfónica, el Festival Casals y el Teatro de la Ópera.

“He cantado en conciertos en diversas salas en Puerto Rico, desde el Centro de Bellas Artes de Santurce, la Universidad de Puerto Rico, el Museo de Arte de Ponce, Teatro La Perla… No necesariamente en ópera. También, soy gran amante de la canción de arte”, puntualizó, en entrevista con la Fundación Nacional para la Cultura Popular.
Cornier compartió que siempre quiso cantar. “Mi recuerdo más temprano fue de mi abuela materna, Angelina Lecompte de Cornier, fundadora y principal de la Escuela Libre de Música de San Juan, quien tenía la obligación de ir a actividades. Recuerdo que a mis cinco o seis años me llevó a un concierto de música de zarzuela que me impresionó muchísimo. Decidí que eso era lo que yo quería hacer cuando fuera grande. Pero, no tenía idea de que yo cantara. ¡Se me quedó grabado!”, narró.
Sus hermanos mayores asistieron a la Escuela Libre de Música; su hermana tomó clases de canto antes que ella. Fue entonces cuando le manifestó a su abuela que deseaba tomar clases de canto, pero le decía que aún era muy jovencita…
Rememoró que su primera maestra de canto le dijo a su abuela, “Ángela tiene una voz bonita y puede cantar, pero cantante va a ser Carmen’. Mi abuela (le señaló) ‘cómo vas a decir eso, si esa niña tiene 11 años’. Entonces, le indicó, ‘quien quiere cantar es Carmen’… ¡Eso es lo más importante: querer hacerlo! Así que desde mis recuerdos más tempranos quise ser cantante”, agregó Cornier.
Carmen Cornier admitió que si una joven anhela abrirse paso como mezzosoprano la ruta no es fácil, más bien “difícil”. “Es muy competitiva. El campo lírico es muy competitivo y se exige mucho. Hay que tener una preparación buena, sólida. ¡Y estar dispuesta a todas las horas de sacrificio y disciplina que exige llegar a cierto nivel!”
Aplaudió que en Puerto Rico existan las escuelas especializadas -como la Escuela Libre de Música- de “donde salen grandes talentos, no solo de voz, sino de la música en general, que han ayudado a muchos chicos que, de otra manera, no tendrían acceso a las artes en general. Tenemos afortunadamente al Conservatorio de Música que ha producido grandes músicos. Si tienes el talento, hay oportunidad de estudiarlo”.
Cornier sentenció, “en el campo profesional no es fácil. En Puerto Rico es muy limitado si quieres dedicarte a la música clásica. Lo más probable es que tengas que irte fuera por muchos años… ¡Hay que ser perseverante! Mucha gente piensa que es la voz extraordinaria la que te lleva a hacer grandes cosas. ¡No! Yo diría que la perseverancia, el deseo de hacerlo”.
La mezzosoprano estará acompañada por el pianista Julio Suárez durante el Concierto de Navidad “El librito rojo”.