Por Vicente Toledo Rohena
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
La buena y exquisita música tradicional fue la gran protagonista. Los trovadores Eduardo Villanueva y Yezenia Cruz unieron su cantar a Tony Rivera y su grupo Mapeyé en el concierto ‘Nuestro oficio’ en el Café Moneró de Bellas Artes en Caguas. Ante sala llena, entusiasta y alegre, el seis, la danza, aguinaldo, marumba y otros ritmos, se adueñaron de la histórica manifestación combativa del folclor. El espectáculo celebró exitosamente, la pasión y el oficio de cada uno de los músicos presentes; y la defensa de nuestra música, los 12 meses del año.

Además de Eduardo, Yezenia y Tony subieron a tarima, integrantes de la icónica Orquesta Criolla Nacional representada por Carlos Asael Martínez (guitarra y requinto), Joe Torres (cuatro), Gilberto Ortiz (güiro), Gary Aponte (bongó); con la participación de Ricardo Pons (saxofón, flauta y clarinete), Javier Torres (tumbadoras) e Ivette Fuentes (coro).
La noche abrió de manera espectacular con la mazurca del maestro Ladí, ‘Lydia’ interpretada hermosamente por el grupo Mapeyé. De manera seguida, llegó la marumba ‘Las lavanderas’ dejando rápidamente establecido, que sería una velada de suculento manjar musical.

Fue el turno de entrada para Eduardo Villanueva y Yezenia Cruz -cantaron toda la noche acompañados por Mapeyé- que unieron sus voces a Tony Rivera, para entonar ‘Nuestro oficio’ un canto a su quehacer cultural de toda una vida. El poderoso trío vocal desató pasiones y palmas de un animado público.
Villanueva logró conseguir el respaldo de los presentes, quienes realizaron el coro acompañándolo en la pieza de su autoría ‘Arroz blanco y huevo frito’. El cantor jíbaro cautivó con su particular estilo que reiteró su talento y calidad insuperable. No solo es un excelente trovador y cantor; sino que está legando un trabajo extraordinario como compositor.
Por otro lado, Yezenia hizo lo propio en el tema ‘Andando sola’ de Flora Santiago. Cada vez que interpreta la canción, lo hace mejor y con más sentimiento. Le añadió una pasión fuera de serie. La voz y estilo de Tony Rivera logró un silencio total con ‘El canto del pueblo’, que desató una musicalidad excepcional comandada por Mapeyé. Yezenia volvió a entregar su gran voz en la pieza popular y universal ‘El cóndor pasa’, famoso himno de origen peruano.

Nuevamente, Eduardo salió a tarima con el acompañamiento de Mapeyé en ‘Yo soy un moro judío’; donde hizo de las suyas, genial; y Yezenia ripostó con el contundente mensaje de ‘Aguinaldo a Kamiláh’. Ambas piezas forman parte del proyecto discográfico ‘Sueños que seguir’ (2016).
El manjar continuó con ‘Glosa #3’ en la voz de Tony Rivera, quien toda la noche se creció sacando sonidos esplendorosos del cuatro. ‘Vivir y dejar vivir’ –interpretada por Eduardo- y ‘Con los pobres de la tierra’ –en la voz de Yezenia- fue la antesala de la danza de Rafi Escudero ‘Añoranza’. Para este tema, la cantante identificó entre los presentes al cantante José Juan Tañón y lo invitó a unirse en la bella danza escrita por Escudero. El encanto del dúo generó fuertes aplausos lo que obligó a Tañón a quedarse en escena y complacer al ‘soberano’ con ‘Olas y arenas’ de Sylvia Rexach.
La emotividad y poderosa interpretación de Tony Rivera continuó el banquete con ‘La casa’ un bolero de su autoría, incluido en el disco ‘Se prende la tradición’ (2020). Un buen momento para que Eduardo Villanueva, entrara a tarima tocando contrabajo. Varios temas y la alegría de la composición del payador José Silvio Curbelo ‘La guitarra del Pancho Luna’ llevaron a Villanueva al corte ‘Bien ajibarao’ donde nuevamente el público realizó el coro.

Otra brillante interpretación de Yezenia paralizó a los presentes con ‘Flotando sobre el Caribe’. Luego, el corte ‘Yo así no lo quería’ creó la ambientación para uno de los momentos más emotivos de la noche. Ver y escuchar el dúo de Villanueva y Tony con el corte ‘El sur será nuestro norte’. La entrega, compromiso y química entre ambos cantores arrojó grandes vítores y aplausos. Para poner más cariño a lo expuesto musicalmente, al finalizar de cantar se unieron en un fuerte abrazo.
En una remembranza a los tiempos en que el patriarca de los Villanueva, José Miguel cantó con Mapeyé, su nuera, Yezenia Cruz vocalizó ‘Ni la alquilo, ni la vendo’ tema de gran efervescencia y reafirmación de orgullo patrio. ‘Del campo de Puerto Rico’ –de la autoría de Juan Pablo Rosario- unió como tema final al gran trío de voces. Ante el pedido pintoresco del ‘soberano’ y su grito “otra, otra…” Eduardo legó el grito y llamado con voz de conciencia ‘Coño despierta boricua’. Además, del cantor, Yezenia, Tony y Mapeyé subió a tarima la cantante Maribella para aportar en el coro. Sencillamente, un espectáculo mágico de música típica inolvidable.