Por Vicente Toledo Rohena
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
Tan pronto la potente y armoniosa voz de Chamir Bonano retumba, los tambores la siguen. Un suculento manjar de bomba, que respeta el sonido tradicional; y que a la misma vez, abre nuevas puertas a la fusión. Compromiso, respeto, fidelidad y responsabilidad, cuatro componentes esenciales y mandatorios para la cantora de Carolina.
El nuevo proyecto ‘Amí Plin’ es un rico documento musical que recoge su caminar hasta este momento en su mundo sonoro. Con experiencia en ritmos folclóricos y nacionales junto a Bataklán, Pirulo y La Tribu, y Coco Baréz y El Laberinto del Coco; Chamir marca su ruta.
‘Amí Plin’ es un disfrute de principio a fin. Abre con la colaboración de Dulce Coco, que de modo de introducción exclama el ‘A mí Plin’. Es seguido por el corte ‘Golpe’ –autoría de Chamir- donde impone pauta de lo que encierra la producción. ‘Darío’ (cuembé-paulé) de Gerardo ‘Jerry’ Ferrao y Don Carmelo; y el seis corrido ‘A la buena de sí’ (Jerry Ferrao) prosiguen la versatilidad de la propuesta.

Músicos como Antonio Caraballo (guitarra), Luis Amed Irizarry (piano y teclados), Edwin Joel París Clemente (primo y buleador) y John Edgar Rivera (primo y buleador); y otros colaboradores como Pirulo Rosado, Dulce Coco y Gomba Jahbari -entre otros- encienden la fiesta.
Con dominio y seguridad, Chamir Bonano rinde homenaje a su origen, identidad y sentido de pertenencia, de un ritmo que obliga al movimiento a todo el que la escucha.
“Llevo más de la mitad de mi vida cantando bomba. Comencé como en el 2000… y fue con el grupo Bataklán, donde se me dio la oportunidad de hacerme visible en el ambiente folclórico cultural. Luego, tuve la oportunidad de participar junto a otras agrupaciones que me han ayudado a crecer”, dijo Chamir Bonano, durante su visita a la Fundación Nacional para la Cultura Popular en Viejo San Juan.
“Con el pasar de los años, se me dio la oportunidad de ser corista de Pirulo y la Tribu; y Pirulo me inyectó la idea de trabajar algo con la bomba, desde la óptica de exponente femenina. En ese momento, me sentía súper bien y feliz formando parte de los grupos en que participaba, pero entonces, comencé a pensar en las recomendaciones de Pirulo”, destacó Chamir, quien recordó también, su trabajo y colaboración en el proyector del percusionista Coco Baréz (El Laberinto del Coco) desde sus inicios.
“El guitarrista Antonio Caraballo -productor e ingeniero en el estudio de grabación de Luis Amed Irizarry-me alentó y expresó su disposición para ayudarme con mi propuesta musical. Preguntó sobre cuál sería la instrumentación utilizada y sobre los ritmos que deseaba fusionar. Y con la ayuda de Caraballo e Irizarry comenzamos la aventura de grabar Amí Plin”, señaló la cantante.
Previamente, la artista había grabado un sencillo de bomba tradicional –el primero que compartió con el gente- ‘A la buena sí’. Afirmó que ya contaba con un repertorio nutrido de arreglos de bomba tradicional. Temas que había cantado. Lo que rápidamente brindó oportunidad para adentrarse en la selección de los temas para la grabación.
“Fuimos añadiendo la instrumentación que pudiera fusionar con la música en general. De esta manera se construyeron las fusiones. Incluí en la producción, tres temas de bomba tradicional… Es algo que no quiero dejar de hacer –respetando la raíz y los fundamentos- dejando claro en todo momento que la protagonista en todo momento es la bomba. Por eso, tenemos y contamos siempre con toda la instrumentación de la bomba”, dijo Chamir, quien también es la creadora de la letra de ‘A bailar un holandé’.

Los músicos Antonio Caraballo, Edwin Joel París, Luis Amed Irizarry y Pirulo Rosado, trabajaron los arreglos del proyecto discográfico grabado en Pasillo Sonoro Inc.
“En el disco podrán escuchar fusiones con reggae, salsa, merengue, hip-hop; y una variedad amplia de ritmos. Existe un interés bastante grande de los jóvenes, sumándose a nuestra música. En mi caso, no es mi intención disfrazar la bomba para que guste a una nueva generación, porque todos sabemos que la bomba en su formato tradicional lo tiene todo”, comentó.
“Hasta la gente de otros países, sin conocer nuestra bomba, la siente y la baila de forma natural. No es hasta que observan que se baila de una forma, y entonces, quieren aprender a bailarla. Pero el primer impulso los lleva a moverse como lo sientan y eso también es bien bonito. La bomba tiene ese sabor tan poderoso que no existe manera de quedarse quieto”, destacó con amplia sonrisa.
“Me siento sumamente responsable de poder trabajar esta música. Siempre digo que, la hago con mucho respeto. Con un amor inmenso. Estoy representando nuestra música, y cuando estoy fuera del País, represento a todo un pueblo. Una responsabilidad bien grande”, dijo emocionada.
La cantante natural de Carolina, recordó que su primer contacto con la bomba puertorriqueña fue en el pueblo de Loíza.
“La familia de mi padre de crianza -Freddy Loíza- son de Loíza… y siempre para las Fiestas de Santiago era costumbre ir al pueblo y llegar al Batey de los Ayala. En la escuela participaba en baile y canto. Y luego, tuve un gran encuentro con la bomba al llegar a la universidad. En una ocasión tuve la oportunidad de ver al grupo Son de Batey, y mi vida dio un giro hacía esto. Me logré identificar grandemente con la bomba. Y ahora con mi propuesta ‘Amí Plin’ documento mi caminar hasta este instante. Incluyo composiciones de mi autoría con el propósito motivador de crear mis líricas; a la misma vez, trabajos de otros compositores; y canciones que ya cantaba”, terminó diciendo Chamir Bonano.