‘Verano’ feliz en voz de Nancy Millán

Su tono melodioso, educado y de alcance, resonaron con la claridad y la pureza que cautiva a cualquier oyente.
La cantante y actriz Nancy Millán presentó el novedoso concierto «Verano Summer» en el Viejo San Juan. (Foto Javier Santiago / Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Por Alina Marrero
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

Estamos convencidos que vivir en el pasado nos hace viejos y no hacemos coro del estribillo “todo tiempo pasado fue mejor”. Nos encantan los retos del presente y, aunque ya no somos niños y algunas situaciones sociales pueden ser caóticas, miramos hacia el futuro con esperanza.

Pero hay domingos donde se abren los puentes de nuestra niñez, y ese pasado nos aclama. Sonreímos al pensar en aquellos paseos con nuestros primos y abuelos desde Río Piedras a Viejo San Juan, cuando nos lanzábamos sin prisa por una expedición que terminaría en La Bombonera, o en el friquitín de churros con chocolates al lado del Teatro Tapia, casi esquina con la calle Fortaleza.

Para hacer del presente una deliciosa aventura cotidiana, cada domingo que tenemos oportunidad, nos aventuramos con la elegancia de la parsimonia a existir sin congestiones vehiculares ni filas para salir de algún estacionamiento, con sensación de libertad millonaria.

La artista posee habilidad para interpretar una amplia variedad de géneros musicales. (Foto Javier Santiago / Fundación Nacional para la Cultura Popular)

El primer día de septiembre, fue uno de esos domingos. Teníamos planes de asomarnos por La Campechada y después, asistir al concierto de Nancy Millán en la Fundación Nacional para la Cultura Popular.

La lluvia no nos detuvo, pero nos hizo llegar tarde al Teatro Arriví donde veríamos la segunda parte del documental “Teatro del Sesenta”. Nuestros deseos fueron frustrados porque no pudimos entrar debido a que el teatro estaba lleno a capacidad.

De todas maneras, pasamos un buen rato conversando con las personas que estaban en el vestíbulo, quienes tampoco pudieron entrar.

Después, con la intención de buscar un sitio para tomar un Uber hacia Viejo San Juan, recorrimos las artesanías calle arriba por la avenida Ponce de León, hasta la tarima, justo antes del Centro de Bellas Artes de Santurce.

Así llegamos a la Calle Fortaleza #56, de Viejo San Juan, donde ubica la Fundación Nacional para la Cultura Popular. Mientras esperábamos, el momento del inicio del espectáculo “Verano Summer” de la actriz y cantautora puertorriqueña, acompañada del talentoso guitarrista y arreglista Jomel Rivera, brindamos con vino por estar allí.
Las mesas de la íntima sala de concierto de la prestigiosa institución, decoradas con flores y velas blancas lucían amorosas. Intuimos que había sido la cantautora quien decidió la disposición de la pureza en la sencilla decoración.

Recordamos que “Verano Summer” se había presentado en el entonces Cinema Bar 1950, en 2019, y que no era la primera vez que ella se presentaba en el espacio que nos acogía. Desde ese punto, vagamos por la trayectoria de la artista.

El concierto resultó sumamente ameno por la selección de temas y sus ingeniosos arreglos. (Foto Javier Santiago / Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Santa Isabel, el pueblo natal de Nancy Millán, la atesora como joya reluciente. No es para menos. Nancy Millán es una artista mulifacética: canta, actúa, escribe y compone canciones con mucho corazón y creatividad.

Millán es también una joya puertorriqueña. Tiene una linda trayectoria en teatro, cine y televisión.

Al igual que lo hizo el actor José Luis (Chavito) Marrero en 1940, Nancy comenzó a estudiar Medicina en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras en 1987. No tardaron mucho, el uno y la otra, en darse cuenta de que ellos no pertenecían a aquel planeta.

Nancy tuvo su encuentro con el teatro universitario cuando visitaba el Departamento de Drama (UPR Río Piedras) para apoyar a sus compueblanos Herbert Cruz y Melwin Cedeño. Fue cuando el sueño de ser actriz le susurró en sus deseos. Una cosa llevó a la otra, y en 1990 comenzó a estudiar teatro en la Universidad.

En 1994, ella se mudó a Albany para completar una maestría en Artes Teatrales en la Universidad del Estado de Nueva York (SUNY). Allí descubrió que el mundo académico no le apasionaba.

A su regreso a Puerto Rico en 2003, fundó, junto con Ricardo Santana y Roberto Rodríguez la compañía teatral “Secreto Mundo”. Con la misma, desarrolló la obra “Mujer invisible”, un unipersonal interactivo, de hora y media de duración, con ocho canciones de rock y monólogos basados en su vida como actriz.

A través de su propia experiencia, la cantautora levantó su voz por los negros, latinos, gordos, comunidad LGBTQ, ciegos, sordos, en fin, por todos aquellos que pueden sentirse descartados.

Jomel Rivera brilló en la dirección musical y en los arreglos musicales. (Foto Javier Santiago / Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Después de ese momento es mucho y bueno lo que se ha visto de Nancy Millán, quien sigue dando el máximo con las canciones que compone y levantando su voz a favor de la justicia existencial.

Además de su trayectoria con la música y en el teatro, el cine y la televisión, tiene una producción discográfica, que data de 2013, a la cual tituló “Imperfecto invisible”.

Su más reciente obra de teatro usa el mismo título en género femenino: “Imperfecta invisible”. La misma se presentó en julio de 2023, en el Julia de Burgos Performance and Arts Center en la ciudad de Nueva York.

Este espectáculo, dirigido por Ismanuel Rodríguez, es un musical autobiográfico de estilo “Indie Pop”. Nancy Millán obtuvo un premio Latin Alternative Theater Award (LATA) por su desempeño.

Comenzó la presentación. El maestro Jomel Rivera tomó su lugar con la guitarra en el escenario improvisado a manera de altar sin otros dioses que no fueran dos talentosos artistas. Nancy Millán entró vestida de blanco, a coronar su paraíso, lejos de la prepotencia y arrogancia con la que los dioses suelen hacer sus entradas, con todo el poder de la sinceridad.

Visiblemente contenta de que estuviéramos allí, la artista ofreció una explicación breve sobre lo que veríamos y escucharíamos, en la siguiente hora y media.

Nos enteramos del por qué de su gran amor por el verano, el clima, la nostalgia de cuando vivía en la diáspora, la playa de su natal costeño Santa Isabel, y las vacaciones de su trabajo magisterial, lo cual produce satisfacción, pero puede ser extenuante. El verano le proporciona a Nancy Millán mucha libertad.

Nos enteramos de que el día anterior, el actor, director y cantante Ricardo Santana había sido su invitado, y que esa tarde la acompañaría la soprano Kimberly García.

Supimos que Nancy y Jomel Rivera, a quien aplaudimos por su audacia en los arreglos musicales, comenzaron su colaboración desde el inicio de “Mujer Invisible”.

El concierto prometía una resonancia de vibraciones acústicas con toques de vanguardia en los soles, las mareas y las orillas de las playas. No solo cumplió, la vivencia nos regaló sosiego de mirar el horizonte desde la arena de sol, entre dos bóvedas azules que se apoderan de nuestras ansias, con orgullo de ser lo que somos.

El clásico latinoamericano «Alfonsina y el mar», interpretado a dúo con Kimberly García, marcó uno de los momentos sublimes de la segunda velada. (Foto Javier Santiago / Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Arrancamos la aventura veraniega junto con la cantante, en español, inglés y portugués. Sentimos la saudade de la casa paterna, cuando a fuerza de la repetición en las voces de todas las veladas, nos aprendimos melodías y letras para no olvidarlas jamás. Otras, eran ecos de nuestros domingos en los “t danzant” de la Casa España y los bailes en las fraternidades en la década de 1960.

Las selecciones fueron variadas y navegaron por las preferencias del siglo 20 hasta estos días.

“Mi playa”, “Soñando con Puerto Rico”, de nuestro dilecto Bobby Capó; “Piel canela”, nuevamente de Capó, con un efectivo y atrevido arreglo de Jomel Rivera; “Bajo un palmar” de Pedro Flores, “Vereda Tropical” de Gonzalo Curiel.
Antes de comenzar a cantar, “Nosotros los pobres marinos (Mi bella Lola)”, de j. Iturraldo, Josean Ortiz entró a escena con un disco de vinyl de Los Bribones, donde figuraba una de las primeras versiones de la canción.

Emocionada, Nancy colocó el disco en “su altar”, al pie de un vaso en forma de piña del cual tomaba agua, hasta que pidió una copa de vino, y se la sirvieron de inmediato.

La cantante seleccionó para continuar canciones icónicas: “School’s Out” de Alice Cooper; “Let’s Get Lost” de Frank Loesser y Jimmy McHugh; “Garota de Ipanema” de Vinícius de Moraes y Antônio Carlos Jobim.

Después, nos deleitó con selecciones de su propia inspiración: “Caco….fobia” y “Dia 20”, a lo que siguió “Mr. Jazzman”.

Un verano de playa en Puerto Rico, de día o de noche, no es verano ni es playa si faltan las inspiraciones de nuestra Sylvia Rexach: “Nave sin rumbo” y “Olas y arenas”.

De la misma manera, no podían faltar “Alfonsina y el mar” de Ariel Ramírez y Félix Luna; “Qué calor” de Palito Ortega, “Un verano en Nueva York” de Justi Barreto y, se suponía que “Ying y yang” de Pau Donés K-Pop, cerrara el espectáculo. Vana suposición.

En su primera función, Millán contó con Ricardo Santana como artista invitado. (Foto Javier Santiago / Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Nancy Millán posee habilidad para interpretar una amplia variedad de géneros musicales. Desde baladas románticas hasta ritmos más movidos, pasando por el pop, el rock y el jazz, cada género que aborda lo hace suyo.

Su tono melodioso, educado y de alcance, resuena con la claridad y la pureza que cautiva a cualquier oyente. En su desempeño, Millán hace su brillar su calidad de actriz al mantener en su estilo una calidez que hace de cada interpretación su sello de marca.

El público pidió su propina, por supuesto y la cantante la brindó. Para interpretar “Vena Cava” de Nerina Pallot, Millán llamó por segunda vez a Kimberly García. El dúo, de la misma manera que cuando cantaron, «Alfonsina y el mar» en un segmento anterior del programa, demostraron talento combinado de fuerza arrulladora. Verlas cantar juntas fue un deleite. (En la primera función la interpretó a dúo con Ricardo Santana).

Al terminar el concierto “Verano Summer”, de Nancy Millán, acompañada, todo el tiempo, por el maestro Jomel Rivera, lo volvemos a decir: Estamos convencidos que vivir en el pasado nos hace viejos y no hacemos coro del estribillo “todo tiempo pasado fue mejor”.

¡Qué viva el arte que cumple la función de hacernos sentir que toda trayectoria de vida creativa es una trayectoria feliz!

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