Un minuto… de aplausos

Con un homenaje póstumo a Edgardo Huertas y Keith Sr. Clair, figuras de la cultura popular fueron exaltadas al Salón de la Fama de la Música.
Uno de los pilares de la nueva canción puertorriqueña, Roy Brown, fue exaltado el pasado domingo al Salón de la Fama de la Música de Puerto Rico. (Foto Edgar Torres para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Por Edgar Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

En una abarrotada Sala Jesús María Sanromá del Teatro Bertita y Guillermo L. Martínez del Conservatorio de Música de Puerto Rico en Miramar se llevó a cabo el domingo 11 de agosto la duodécima exaltación al Salón de la Fama de la Música.

María Elena Concepción recibe el reconocimiento póstumo otorgado por el Salón de la Fama de la Música a Edgardo Huertas. (Foto Edgar Torres para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

El evento, que comenzó a la 1:50 de la tarde, fue dedicado -de forma póstuma- al empresario inglés Keith Sr. Clair y el animador, cantautor y productor puertorriqueño Edgardo Huertas, colaborador y miembro de la junta de directores del Salón de la Fama de la Música en los pasados tres años… No hubo un minuto de silencio por el legado de ambos, sino que el maestro de ceremonia, el actor Joaquín Jarque, pidió un fuerte aplauso de los presentes por el mismo período. Los galardones fueron entregados a sus viudas Noemí Pérez (de St.Clair) y María Elena Concepción (de Huertas).

Este año se llevó a cabo la exaltación de Lissette Álvarez, Roy Brown, Choco Orta, Gilberto Santa Rosa e Ismael Miranda. “El Caballero de la Salsa” estuvo ausente por encontrarse de viaje en México, mientras “El Niño Bonito de la Salsa” debido a la repentina muerte de un familiar, lo que lo obligó a trasladarse a la zona oeste del País.

Como se ha acostumbrado en los pasados años, la ceremonia inició con un vídeo recapitulando anteriores ediciones, esto como preludio a la declamación por el veterano comunicador Jorge Rivera Nieves de una décima de Normaris Matos, en tributo a Antonio Cabán Vale “El Topo”.

‘Verde Luz’ estremeció el recinto –

El cantautor Roy Brown interpretó, acto seguido, el segundo himno de Puerto Rico, “Verde Luz”, de su colega Cabán Vale.

En un momento de emotividad, Tito Auger abraza a Roy Brown tras interpretar «Boricua en la Luna». (Foto Edgar Torres para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Precisamente, Roy Brown manifestó, en un aparte con la Fundación Nacional para la Cultura Popular, que quedó sorprendido cuando lo llamaron para informarle sobre la exaltación al Salón de la Fama de la Música. “Me siento feliz y contento. Estoy entendiendo bien lo que significa ser miembro del Salón de la Fama de la Música de Puerto Rico. Me siento halagado de compartir esta exaltación con Gilberto Santa Rosa, Choco Orta, Ismael Miranda y Lissette Álvarez. Me siento bien de compartir con ellos. Todos son artistas a quienes reconozco por su trabajo increíble”, puntualizó Brown.

Igual emoción lo invadió por interpretar “Verde Luz” de Cabán Vale. Él asistió a sus actos fúnebres, donde cantó y “llevó al camino final adonde lo enterraron en Moca”.

Brown subrayó, también, que lo estremecía cantar “Verde Luz” esta vez en solitario, lo que catalogó como “un honor”… En el caso de Edgardo Huertas, Brown expuso que “me entrevistó una vez y era un hombre muy amable, muy activo, una persona culta. Edgardo hizo una labor increíble y es una pérdida. Sus contribuciones fueron muy importantes. ¡Era un gran cantante!”.

Tres exaltados dicen presente –

Choco Orta hizo un vasto repaso de su trayectoria artística. (Foto Edgar Torres para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

La cantante Choco Orta se adueñó del escenario muy a su estilo, sin filtro, haciendo un vasto repaso de su trayectoria y de lo honrada que se sentía por la exaltación junto a grandes figuras de la música. Como no contaba con un “banquito” para subirse y hablar desde el podio, se movió al centro del escenario. Al no tener ahí un atril para colocar las páginas de su mensaje, la intérprete y percusionista las fue lanzando al suelo, arrancando risas y la aprobación del público. Al mismo tiempo, lamentó que la primerísima actriz Luz María Rondón, quien la acompañaba con otra persona, no pudiera entrar al recinto por no haber espacio y lo observaba con los demás desde «una pantallita”.

Orta destacó que la vida le estaba dando ahora “cosechas inimaginables”. Reiteró que en su carrera ha luchado “sola, contra muchos hombres, contra muchas industrias, por ser negra, por ser pequeña, tener la nariz chata, ser lesbiana… Por todos esos sombreros que he tenido, o que tengo, he luchado tanto para que ahora se me reconozca en mi país… Todavía quiero ganarme un Grammy, quiero hacer una película y que se escuche una canción mía en la radio”. La artista hasta cantó a capella, e hizo en el escenario… ¡lo que quiso!

Frente a tres de sus hijos, Roy Brown -otro de los exaltados- comentó de entrada que “Choco Orta solamente hay una. Voy a ser fanático tuyo toda la vida si haces cosas así…”, para de inmediato exponer que “nunca pensé que esto me iba a pasar (ser exaltado), porque empecé como cantante de barricada en la universidad, luchando en contra de la injusticia, de los grandes intereses…”.

Lissette dedicó su exaltación a la memoria de su progenitora, la inolvidable cantante Olga Chorens. (Foto Edgar Torres para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Esta voz nacional enfatizó que “hay que entender que Puerto Rico es un país musical; la humanidad es musical”.

En un mar de aplausos, la estrella internacional Lissette Álvarez llegó al escenario conmovida por otra muestra de amor de la tierra que le abrió las puertas a su familia en 1965 para formar parte de “El Show de las Doce” (Telemundo). La baladista, que dedicó la exaltación a su fenecida madre Olga Chorens, recalcó que no es un secreto para nadie lo que ha representado esta Isla para su familia y para ella. Insistió que Puerto Rico le brindó un hogar a los suyos, sobre todo cuando estuvieron separadas de sus padres por tres años. Sumamente conmovida, Álvarez llegó a decir ante la multitud que se siente “cubarriqueña”. La afamada vocalista arribó al lugar ya habiendo empezado los actos.

Reconocimientos previamente otorgados –

El Salón de la Fama de la Música, que preside José Nieves, había distinguido en una actividad previa – auspiciada por la firma Bacardí- a Pablo Guardiola y Alejandro Primero con el Premio Bohemia, Joey Barbosa y Ángel David Mattos con la Medalla Santa Cecilia, y Michelle Brava y Lucy Nevárez con Premio San Gregorio. Algunos de ellos asistieron a la exaltación en el Conservatorio de Música de Puerto Rico. Hubo un vídeo/reseña sobre la actividad para el disfrute de los presentes en el evento cumbre.

Michelle Brava comentó, en un aparte con la Fundación Nacional para la Cultura Popular, que “estoy ‘agradecidísima’ de haber recibido este reconocimiento, el Premio San Gregorio, igual que Lucy Nevárez… Feliz de estar aquí, de entrar a este salón donde hay gente tan querida y admirada”.

Michelle Brava junto al presidente del Salón de la Fama de la Música, José Nieves. (Foto Edgar Torres para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Brava informó, por otro lado, que estará participando como ‘coach vocal” en el musical “La Familia Addams” en octubre próximo, encabezado por un elenco local. Además, indicó que se halla en un período de pausa de la orquesta de Gilberto Santa Rosa para cumplir con otros proyectos, como fue el concierto del trompetista y director musical Humberto Ramírez en su 40 aniversario, y en ‘Ventana al Jazz’, más otros en agenda ya sean de bolero o salsa.

La parte musical de la duodécima exaltación al Salón de la Fama de la Música en el Conservatorio estuvo a cargo del mexicano Beto Castillo y la orquesta Kasi Novo, con el licenciado y cantante Ismael Cuevas Borrero en un medley de éxitos de Gilberto Santa Rosa y en el número “Borinquen tiene montuno” de Ismael Miranda. La agrupación acompañó a Michelle Brava en “Para siempre”… Joey Lindín Barbosa presentó “En ti”… Por su parte, Tito Auger impactó con “Boricua en la Luna”. Auger terminó la canción dando un fuerte abrazo a Roy Brown.

El Premio Rafael Quiñones Vidal lo obtuvo, en esta ocasión, Luis Álvarez Fiol.

Entre los asistentes en la sala se encontraban los renombrados cantantes Wisón Torres (Los Hispanos), Alberto Carrión y Zoraida Santiago, el productor Johnny “El Bravo” López, las gemelas Zeny y Zory Beveraggi, el pianista Carlos “Tato” Santiago, la escritora y profesora Carmen Mirabal, la alcaldesa interina de Ponce, Marlese Sifre Rodríguez, y el vicealcalde de Dorado, Aníbal José Torres.

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