Por Vicente Toledo Rohena
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
El público que se dio cita a la Sala de Festivales Antonio Paoli de Centro de Bellas Artes en Santurce para disfrutar del concierto ‘Haciendo Punto en Otro Son: casi 50 años’ –dos funciones, sábado y domingo- realizó un nostálgico viaje retrospectivo a los inicios del icónico grupo en el café-teatro La Tea; y otros lugares. Desde la entrada de la gente al auditorio, tarareaban canciones del grupo.

Tras una introducción instrumental que, pasaba lista de los momentos dorados de Haciendo Punto en Otro Son -por parte de la orquesta dirigida por el pianista Ángel David Mattos- entraron a escena Silverio Pérez, Josy Latorre y Nano Cabrera. Una ofrenda de aplausos y vítores retumbaron en la sala. Al verlos, con casi cinco décadas de historia y trayectoria musical, instantáneamente llegó el recuerdo de Tony Croatto e Irving García (que en paz descansen), que ante sus partidas física, no se podía completar el quinteto original.
El gran recibimiento masivo y persistente sirvió para el comienzo con el primer tema ‘Ríe, bosteza-masa’. Recuerdo inolvidable de su debutante producción discográfica (el famoso disco blanco). Visuales al fondo en una pantalla gigante recordaban los gratos inicios del grupo. Entre anécdotas de ese primer encuentro en La Tea, abrieron paso a ‘En la vida todo es ir’ décimas del poeta nacional Juan Antonio Corretjer, musicalizadas por Roy Brown.
‘Ensillando mi caballo’ (Corretjer-Silverio Pérez) desató pasiones y grandes remembranzas, mientras las notas del cuatrista Orlando Laureano hacían galas sonoras campesinas. ‘Cantares latinoamericanos’ prosiguió con la apertura del cofre de los recuerdos en la melodiosa voz de Josy Latorre.

El trío de voces contó con el respaldo de una potente orquesta comandada por Ángel David Mattos, Orlando Laureano (cuatro), Eliut Cintrón (trombón), Ricardo Pons (saxofón-flauta) y Héctor Matos (batería) entre otros excelentes músicos; y un cuarteto coral integrado por Andrea Pérez (hija de Silverio), Katira María (hija de Josy), Ircamar García (hija de Irving), Ileana Cruz (hija de Paché Cruz) y Frankie Rodríguez.
Otro momento interesante surgió cuando se unieron a escena –exintegrantes del grupo- José Paché Cruz (tres cubano), Iván González Aulet (bajo), Ileana ‘Nana’ Latorre (flauta), Nena Rivera (voz) y Jorge Santiago Arce (voz y percusión) entre otros. Este segmento se inició con ‘Melodía en el caño’ letra y música de Jorge Santiago Arce, basado en el cuento ‘En el fondo del caño hay un negrito’ del escritor José Luis González. Con pandero en mano y su voz, Santiago Arce puso a bailar la gente en sus asientos.
La pieza hermosa de Pablo Milanés ‘Yolanda’ revolcó el auditorio que acompañó como un lindo coro. ‘Moriviví’ culminó el segmento con el esplendor de la flauta de Latorre y el cántico de Santiago Arce. Un tema instrumental arreglado por Ángel David Mattos brindó especio para presentar a los músicos, y la preparación y cambio de vestuario del trío original (Silverio, Josy y Nano).

El público se mantuvo toda la noche, identificando cada canción; y salpicaban comentarios de los recuerdos traídos por cada tema. Cantaron, aplaudieron y se vivieron la velada. Un emotivo ‘Oubao Moin’ en la voz de José Vega (Remi) fue la antesala de un emotivo segmento para brindar homenaje a Irving García.
‘Oda a una generación’, ‘Yahuba’ -de la autoría de Irving- fueron interpretadas por su hija Ircamar con mucho sandungueo y picardía. Además, subió a escena y tocó las tumbadoras el niño –hoy día un adulto- a quien Irving dedicó el tema. ‘Los caminos’ otro tema de Milanés, vocalizado por Irving en el histórico disco blanco, fue cantado por José Vega y Katira María. El segmento finalizó con ‘Si yo no hubiera nacido’ con la participación de Paché Cruz (tres cubano); e Ileana Cruz y Frankie Rodríguez cantando.
De igual manera, llegó el turno para recordar al fundador junto a Silverio de Haciendo Punto en Otros Son, Tony Croatto. Un audio musical de Tony, interpretando ‘Yo habito una tierra luz’ dio paso a que, el trío de Pérez, Josy y Nano, invitaran a la tarima a Alex Croatto (hijo de Tony) para continuar con el tema. Fotos al fondo, recordaron al hijo adoptivo de Puerto Rico. Silverio narró un poco sobre la historia de cómo se inició esa hermandad; y más detalles, de lo que culminó convirtiéndose en Haciendo Punto en Otro Son.

‘Arrímese mi compay’ dúo entre Silverio y Alex; el famoso y recordado ‘Tango’ (toda la concurrencia cantó) y el popurrí ‘A Tony con amor’ llevó al público ponerse en pie, aplaudir y cantar una y otra vez. Definitivamente, prohibido olvidar, el emotivo espectáculo no podía finalizar sin temas como ‘Agueybaná’, ‘Verde Luz’ (tributo a El Topo), ‘Vida campesina’ y su canción icónica ‘La muralla’.
Como dije anteriormente en un escrito, Haciendo Punto en Otro Son creó su convergencia musical con propio estilo, sencillez y de forma natural. Cada uno de los integrantes aportó sus virtudes artísticas de manera sincera y honesta; capaz de lograr afinidad en cada tema ofrendado. Y sin duda, el grupo revolucionó con su nueva canción. Marcó y estableció punto con su música.
La conspiración para aquel “junte afortunado…”, como lo llamó el actor Miguel Ángel Suárez fue tramado por Silverio Pérez y Tony Croatto e hizo historia. Y los presentes a la convocatoria, llegaron cómo si fuera un reencuentro de alumnos, después de muchos años: firmes y receptivos. Un retorno a la nostalgia, la buena música… un junte que hacía falta al inolvidable 31 de octubre de 1975 en La Tea…
¡Qué viva Haciendo Punto en Otro Son!
