Por Edgar Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
“Mil violines” fue la canción -dentro del disco “Love and Violins”- que sembró la semilla para la ruta exitosa de nuestro Chucho Avellanet con el sello estadounidense United Artists. Al rememorar ese camino del talentoso intérprete -hoy figura consagrada del pentagrama- definitivamente, es más que meritorio dar el crédito al productor Alfred D. Herger, su representante artístico para esa fecha, quien se convirtió en pieza fundamental para la alianza estratégica… Ese momento del impactante trabajo musical de Chucho se revivirá en el concierto “Mil violines sinfónico”, el sábado 17 de agosto en el Centro de Bellas Artes de Caguas.

El también psicólogo y animador recapituló que estando en el hospital por un accidente llegó el cantante Tito Rodríguez -quien era su amigo- a la habitación, acompañado de un señor que resultó ser el jefe de la división latina de United Artists, el productor y arreglista Leroy Holmes. Ese fue el primer contacto con la prestigiosa compañía.
“Yo era manager de Chucho y quería lo mejor para él. Chucho grababa, entonces, para la compañía Rico-Vox de mi familia… Me enteré que se había ido Tito Rodríguez de United Artists y pensé en mi campeón. Empecé a averiguar cómo podía hacer para que consideraran que Chucho fuera el sustituto ya que, también, cantaba boleros. En aquel tiempo era baladista y rockero ‘lite”, narró.
Los amigos de Alfred de una emisora radial de Nueva York investigaron qué ejecutivo estaba al frente en ese momento de United Artists, resultando ser Leroy Holmes, a quien Herger ya había conocido. Inmediatamente viajó a la Gran Urbe para entregar material discográfico de Avellanet y lo demás es historia…
Las gestiones del empresario se complementaron – quizás sin planificarlo – con el contacto que Chucho rememora que hizo al respecto con Payo, del Sexteto La Playa. Y cuál si fuera un concierto de aciertos, los planetas se alinearon para facilitar la entrada del cantante mayagüezano a la división latina del sello United Artists.
La respuesta positiva de Leroy Holmes fue inmediata, porque -según Alfred- “este señor había hecho su asignación”, refiriéndose a conocer más sobre el intérprete que en su discografía contaba con una excelente producción de boleros acústicos titulada “Una voz y una guitarra”.

Alfred resaltó que Chucho, al momento de su entrada a United Artists, ya era una figura en su país, principalmente, porque él se encargó de trabajarlo fuertemente en las estaciones radiales para Rico-Vox. Chucho contaba con éxitos que habían estado en primer lugar a nivel radial: “Fugitiva” (que empezó la Nueva Ola), “Magia Blanca” y “Jamás te olvidaré”.
Al mismo tiempo, el artista se estaba dando a conocer en el mercado latino en Estados Unidos al tener, por ejemplo, presentaciones en Alameda Room en Nueva York. Alfred luchaba en ese momento porque fuera contratado por otro recinto de entretenimiento de gran nivel en la cosmopolita ciudad.
Habla del impacto internacional del artista antes de la firma… –
Herger subrayó que Chucho, antes de estar en United Artists, había encabezado la lista radial en Venezuela durante 17 semanas con “Jamás te olvidaré”. Puntualizó, “yo lo estaba internacionalizando. Lo llevé a Argentina y estuvo en Perú número uno con ‘Magia Blanca’. También, lo llevé a México, haciendo el show de Sylvia Pinal en televisión y hasta un club nocturno…».
Comentó, por otro lado, que la producción “Love and Violins” -con un puñado de clásicos de boleros, con arreglos sinfónicos, editada en 1965 por el sello estadounidense United Artists- resultó un gran éxito, sobre todo, en el mercado local. A ese exitoso lanzamiento le siguió la producción «Boleros de amor», reafirmando al boricua como la voz joven del bolero en el pentagrama de los 60. De hecho, en esta producción que contenía clásicos del repertorio romántico como «Pequeña», «Aquella risa loca», «Juguete», «Cuando la lluvia cae» y «La vida en rosa», también se incluyó «La canción del amor», compuesta por Alfred D. Herger y Leroy Holmes.

El productor arecibeño aprovechó para indicar que la dirección de Holmes le dio “mucha categoría” a las producciones de Chucho para la división UA Latina por el prestigio que el director estadounidense tenía en el ambiente discográfico.
Herger llegó a mencionar, en entrevista con la Fundación Nacional para la Cultura Popular, que ese concepto de que un ídolo de la juventud grabara “canciones standards’ para público adulto lo adoptó posteriormente el cantautor español Luisito Rey con su hijo Luis Miguel, tras haber trabajado con él en la transición entre las décadas 1960 y 1970.
Descartó que los compañeros de la Nueva Ola se molestaran por el giro que tomaba la carrera de Chucho en las producciones a cargo de United Artists… Aún así acepta que sí hubo uno de los integrantes del movimiento que resintió un poco el impulso arrollador que llevaba Chucho después de esa alianza.
Herger estuvo con el ídolo boricua en propuestas discográficas de importancia bajo el ala de United Artists. Luego, al disolverse el clan que dirigía, Chucho siguió con la compañía generando éxitos como “Se acabó” (1968), “La primera novia” y “Manolo” (1969), “Historia de amor/Love Story” (1971), “Si yo fuera rico” (1972) y “Por ti” (1973), este último tema de Guillermo Venegas Lloveras con el que el intérprete nos representó en el Primer Festival Internacional de la OTI, celebrado en Madrid, España, en noviembre de 1972.
El concierto “Mil violines sinfónico” con la Orquesta Sinfónica, que contará con la dirección del maestro Raymond Torres-Santos, se realizará como parte de los eventos del 20 aniversario de Bellas Artes de Caguas.
(El periodista Javier Santiago colaboró en este reportaje con datos históricos).