Por Jaime F. Rodríguez
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
El pasado sábado 10, la Sala Sinfónica Pablo Casals del Centro de Bellas Artes de Santurce se llenó de gratos recuerdos, debido a la celebración de los 40 años de carrera musical del reconocido músico puertorriqueño, Humberto Ramírez, quien se presentó con su orquesta grande, la cual ya cuenta con sobre 10 años de establecida.
El maestro Ramírez, joven criado en el Viejo San Juan por sus padres, Humberto ¨Pipo¨ Ramírez y Nilda Castro, quienes se dieron a la tarea de inculcarle una gran educación. Por el lado de la música, Pipo se encargó de que el pequeño comenzara a escuchar jazz a temprana edad. Discos de Miles Davis, John Coltrane, Lee Morgan, Sonny Rollins y Duke Ellington, entre otros, se escuchaban en la casa sin olvidar los clásicos de Tito Puente, Tito Rodríguez y Machito, en la música latina. Por el lado de su progenitora aprendió a valorar la educación escolar y mantener una relación familiar de altura. Ya a sus 11 años, el hijo de Pipo y Nilda comenzó a tocar el fiscorno y a los 14 años ya participaba en la orquesta de su padre. Así se graduó de la Escuela Libre de Música de San Juan y pasó a estudiar al Berklee College of Music de Boston, completando un bachillerato en arreglos y composición. Posteriormente se trasladó a Los Ángeles, California, para estudiar composición y orquestación para cine y televisión en el Dick Groove School of Music.

En 1985, cuando regresó a Puerto Rico, el joven Humberto fue recomendado para integrar la orquesta de Willie Rosario, donde se desempeñó como arreglista y director musical por cuatro años. A partir de 1989 pasó a ser el director, trompetista y arreglista del cantante Tony Vega. En 1999 fue reclutado para ser el director musical de la merenguera, Olga Tañón, y su etapa culminante en el género de salsa lo alcanzó realizándole producciones, arreglos y composiciones a artistas como, Gilberto Santa Rosa, Domingo Quiñones, India, Marc Anthony, Rubén Blades y Tito Nieves, entre otros.
Su carrera tomó un giro musical diferente en 1992 cuando decidió formar Humberto Ramírez Jazz Project, debutando como líder del colectivo y realizando su primera producción discográfica. Desde entonces, Humberto, ha realizado sobre 30 producciones discográficas entre el jazz latino, el filin y su Big Band.
El pasado sábado 10, le llegó el momento de concretar uno de sus sueños más deseados: celebrar su carrera musical de 40 años en la Sala Sinfónica del Centro de Bellas Artes. Y con su excelente Big Band, el trompetista fue a su nueva conquista, acompañado por su orquesta y cantantes invitados como Charlie Cruz, Carlos Nevárez y la incomparable, Michelle Brava.
El menú musical comenzó con ¨Cohesión¨, composición y nuevo arreglo de Humberto. (Cabe destacar, que todos los temas fueron arreglados nuevamente para sonido de Big Band). Aquí se escucharon los primeros solos de los integrantes de la orquesta, Luis ¨Piwi¨ Rodríguez en el saxofón tenor, Jr. Irizarry en el bajo eléctrico y Francisco Alcalá en la batería. El banquete continuó con la famosa composición del jibarito Rafael Hernández, ¨Lamento Borincano¨ con un espectacular arreglo donde volvió a destacarse, Luis Rodríguez en el saxofón tenor, Richard Trinidad en el piano y Jahaziel García en la trompeta. El espectáculo continuó con el estreno de ¨Tropic Dance¨, pieza de Ramírez que incluyó en su más reciente producción discográfica, ¨40th Anniversary Album¨, lanzada precisamente esa noche en el concierto. En la misma se pudo apreciar en la excelencia el primer solo de trompeta de Humberto, así como la ejecución de Khristian Hernández en el trombón y su más antiguo compañero en la orquesta y amigo, Frankie Pérez en el saxofón alto.

En la sala se encontraba como invitado especial, su primer líder de orquesta y mentor, el maestro Willie Rosario. Y qué mejor momento para dedicarle, ¨Mr. Afinque¨, composición que el trompetista grabó en su producción discográfica, ¨Better Days¨ de 2023. Tras la aprobación del público en la sala, regresó Humberto con un solo de trompeta, uniéndose a él la representación femenina en la orquesta, Zuleyka Martínez en el saxofón barítono, y poniéndole la salsa dura, Raúl Rosario en los timbales.
La oferta de la noche prosiguió con el tema salsero, ¨Son tus cosas¨, éxito de Willie Rosario con Gilberto Santa Rosa y arreglo de Humberto Ramírez. En la misma presentó como su primer invitado de la noche, a Charlie Cruz quien interpretó el tema con un nuevo arreglo para ¨Big Band¨. Siguió entonces con ¨Esa mujer”; éxito de Tony Vega, esta vez muy bien interpretado por el juvenil cantante y músico, Carlos Nevárez.
Regresó al micrófono Humberto para dar una breve – pero jocosa – presentación del tema que le escribió a su amigo, recientemente fallecido, el bambino, Orlando “Peruchín” Cepeda, la cual tituló, ¨Tumbao Cepeda¨ y donde volvió a sobresalir su labor en la trompeta, Luis Rodríguez en el saxofón tenor y un soberbio solo de congas de Javier Oquendo. A renglón seguido interpretó la balada jazzeada, ¨Midnight Talk¨, ejecutando una hermosa melodía en el fliscorno (flugelhorn) y un arreglo espectacular donde se combinaron los sonidos del piano con los saxofones y demás metales del bandón. La primera parte finalizó con su homenaje al Rey del Timbal, Tito Puente, composición que Humberto grabó unos meses antes del fallecimiento de la inolvidable leyenda de la música latina… En esta sobresalieron los solos ejecutados con precisión por, Nelson Vega en el saxofón alto, Pedro Ruiz en la trompeta y Reynaldo Jorge en el trombón.
Tras un corto intermedio, la banda grande comandada por Ramírez retomó el escenario para continuar con “Sr. Castro”, destacándose nuevamente el director en la trompeta, Miguel Rivera en el trombón y Raúl Rosario en los timbales. Cambiando el tempo musical, Ramírez invitó a su compañero de orquesta, Frankie Pérez, para interpretar en conjunto la pieza, “Razones para sonreír”; magistral bossa nova destacándose ambos con sus especialidades sonoras.

El programa musical abrió espacio para Michelle Brava que, en homenaje a la eterna Muñeca de Chocolate, Lucy Fabery, interpretó los clásicos “El hombre que me gusta a mí”, y el impostergable “Juguete”. Ambas composiciones – originales del cubano Frank Domínguez y el boricua Bobby Capó, respectivamente – fueron presentadas con nuevos arreglos sabiamente delineados por el maestro Ramírez.
La Banda Grande continuó el programa con, “Cariñoso”, composición de nueva cosecha destacándose en ella las ejecuciones de Glenn Díaz en la trompeta, Hommy Ramos en el trombón y Javier Oquendo en un explosivo solo de congas. Mas la nota discordante de la noche la dio Charlie Cruz, quien al interpretar el éxito de Cheo Feliciano, “Yo no soy un ángel”, olvidó parte de la letra y la leyó de un celular que tenía a la mano. ¡Qué lástima!
Por suerte, Carlos Nevárez supo sacar provecho a la oportunidad de participar en un concierto de altura. Interpretando el éxito de Johnny Rivera, “Cuando parará la lluvia”, este joven demostró gran aplomo con voz clara y precisa. Y para terminar su presentación cantaron juntos el tema, “No vale la pena”, grabada por Rey Sepúlveda y Johnny Rivera.
La extensa velada finalizó con la pieza de Humberto en jazz latino, “Celebrando” – lógicamente – en su 40 aniversario. Fue una jornada feliz por la que el protagonista de la noche merece una felicitación. No todo músico en Puerto Rico sobrevive en este difícil género musical. Pero el maestro Humberto Ramírez ha sabido plantar bandera. Y por su consistencia, perseverancia y profesionalismo esperamos que continúe celebrando nuevos aciertos más allá de los 40… ¡Felicidades!