El afamado sexteto del cantante y tresista cubano Elíades Ochoa Bustamante, estrella del fenómeno musical Buena Vista Social Club, encandiló la audiencia que llenó la sala del Teatro de la Universidad de Puerto Rico el pasado sábado 17.
La sensibilidad poética de Elíades, generó oleadas de emoción entre una audiencia que vibró al ritmo de su música con los clásicos temas ‘El cuarto de Tula’, ‘Soy guajiro’ y ‘El carretero’.

Junto a ellos también brilló el legendario «Chan Chan», canción que originalmente recibió en una cinta de grabación de manos de su propio autor, Francisco Repilado, conocido internacionalmente como Compay Segundo. La historia de amor del tema que protagonizan Juanica y su novio Chan Chan, repercutió con fuerza en el gusto popular, despuntando inicialmente en el repertorio del Cuarteto Patria hasta llegar a la grabación ganadora de Grammy del legendario Buena Vista Social Club.
El timbre familiar de su voz diáfana, y la línea humorística de sus comentarios provocó más de una carcajada colectiva, y la magistral interpretación musical cautivó a un público que desde sus asientos cantaba al unísono su repertorio de la ‘Vieja Trova’, mientras contenía el deseo de bailar en los anchos pasillos del teatro, acto incomprensiblemente prohibido en ese ‘recinto sagrado’.
Devoto de la naturaleza y las raíces de la música tradicional cubana, Elíades interpretó otras canciones de su autoría, como el tema ‘Pajarito voló’, que denota su gran capacidad para escribir rimas, además de tocar el tres cubano con suma maestría y naturalidad.

El talentoso intérprete de 78 años figura como uno de los más importantes soneros en la historia musical cubana, con más de 50 años de exitosa carrera artística.
El guitarrista y cantante nacido en 1946 en Santiago de Cuba, llegó a Puerto Rico tras haber sido galardonado con el premio La Mar de Músicas del Festival que celebró el Ayuntamiento de Cartagena, España, el pasado lunes 22 de julio. Ocho fue reconmocido por «la melodiosa voz que ha llevado la auténtica música tradicional cubana a todo el mundo, convirtiendo en universal un estilo de música inspirado tanto en las décimas españolas de los antiguos trovadores como en los más estimulantes ritmos africanos, que los troveros trasladan de pueblo en pueblo con historias llenas de vivezas y ritmos pegadizos».
(Texto José Rodríguez con la colaboración de Josean Ramos)