Por Vicente Toledo Rohena
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
El compositor, pianista y director musical Raymond Torres-Santos se encuentra entusiasmado con un nuevo reto; liderar y conducir el concierto ‘Mil Violines Dinfónico’ del destacado cantor puertorriqueño Chucho Avellanet. Para la encantadora velada, Torres-Santos será el director de la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico.
El espectáculo está basado en la producción discográfica de Avellanet ‘Love & Violins’, grabado en 1965 bajo la división UA Latino del sello multinacional United Artists. El proyecto consistió en boleros con arreglos sinfónicos de piezas como ‘No me quieras tanto’ (Rafael Hernández), ‘Olas y arenas’ (Sylvia Rexach), ‘Amar y vivir’ de Consuelo Velázquez, ‘Somos diferentes’, ‘Mil violines’, ‘Condición’; y ‘Volveré’ entre otros, bajo la dirección del maestro Leroy Holmes.

“Para mí, es un placer participar en este evento que es una idea de Javier Santiago, fundador y director de la Fundación Nacional para la Cultura Popular (FNCP) de recrear el disco emblemático de Chucho Avellanet en los años de 1960 ‘Love & Violins’… Se grabó en Londres, lugar mágico que, sigue siendo una de las mecas perfeccionistas”, comentó Raymond Torres-Santos vía telefónica.
El músico puertorriqueño, quien fuera invitado en estos días a participar en la Conferencia Mundial de la Sociedad Internacional de Educación Musical en Helsinki, Finlandia, está muy contento de acompañar a Chucho Avellanet; y tener la oportunidad de dirigir la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico (OSPR), con la que, mantiene una relación de colaboración por casi 45 años, como compositor, arreglista y director invitado.
Por otro lado, destacó el respeto y admiración por el trabajo de Avellanet, a quien describió como un cantante dotado de un timbre y afinación muy especial; que, además ha mantenido un repertorio específico, siempre enfocado en el amor, la felicidad y las buenas intenciones.
“Chucho, tuvo la oportunidad de grabar este disco en Londres con grandes arreglos. En ese entonces, significó mucho que se grabara en Londres y con la participación de buenos músicos… pero no era que necesariamente fuera sinfónico. En la música popular suele decirse que es sinfónico, si hay violines o cuerdas -chelo, viola, violines- al escuchar cuerdas lo llaman sinfónico. Para nosotros no es así. Sinfónico significa que no solamente tiene cuerdas (violines, chelo, viola y contrabajo) sino, que también cuenta con cañas, madera (flauta, oboe, fagot), metales (trompetas, trombón, tuba, trompa francesa); y la percusión (piano, más lo usual en la música popular)”, señaló de modo explicativo.

Otra razón para describir el espectáculo como muy especial y encantador, será que, se podrá brindar una dedicación a su amigo y mentor recientemente fallecido, Quique Talavera (1948-2024); con quién trabajó arduamente, unas semanas atrás, para hacer de este concierto uno muy significativo. Ambos, intercambiaron hasta el fallecimiento de Talavera, ideas sobre sus arreglos, porque Quique trabajó durante muchos años junto a Chucho Avellanet en el programa de televisión y diversas presentaciones artísticas del cantante.
“Regresando al disco, es de música romántica que se toca todavía hoy con batería, piano, bajo, guitarra… En aquel entonces, se hizo con bajo, piano y la orquesta con cuerdas y una flauta”, explicó la confección de la musicalización del álbum que estableciera a Avellanet como una de las grandes voces de aquella generación de la década de 1960.
“Recrearlo no es solo copiar los que se escuchó, sino que, ahora hay que expandirlo. Hay que llevarlo a una sonoridad más amplia al presentarlo con una Orquesta Sinfónica. Me he reunido con los músicos que tocarán el bajo, piano y batería, porque no es un concierto pop normal. En el pop, la batería es el rey del compás; aquí el rey del compás primeramente será el cantante, y segundo, la orquesta sinfónica con toda su familia de cuerdas, metales, cañas y percusión… Luego la batería, bajo y piano, que irán incluyéndose a la dinámica y textura”, dijo el director musical de ‘Love & Violins’.
En más explicación y detalles sobre los arreglos a utilizarse en la presentación, expresó gratitud por contar con arreglos de un concierto realizado por Chucho hace algún tiempo en Dallas, Texas.
“Chucho había participado en un concierto en Dallas, Texas, años atrás. El director de la orquesta que invitó a Chucho hizo varios de estos arreglos y ampliaciones… también, ahí fue que entró el nombre de Quique Talavera, quien mantuvo un repertorio, y es increíble toda la música que produjo. Y estuvo muy directamente ligado en este proceso del concierto. Trabajó conmigo las ampliaciones de otra música que, tocaremos en el concierto”, expresó con tristeza, Raymond Torres ante la ausencia física de su amigo, colega y mentor.

De igual manera añadió que, la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico cuenta con algunos arreglos tocados anteriormente con otros artistas, canciones que Chucho conoce y le gusta cantar. Por lo que algunos han sido provistos por la OSPR.
“Yo tengo una relación con la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico de 44 años. La orquesta hizo mi primera sinfonía. Ha tocado toda mi música muy bien; y siempre he tenido la gran fortuna como compositor puertorriqueño que, se toque mi música o reciba el llamado de una comisión para crear una pieza. Lo valoro mucho. He tenido la oportunidad de dirigirla anteriormente. Hace mucho tiempo, no lo hacía, y me siento sumamente contento de volver a dirigirla. Es una orquesta renovada, así que es fabuloso estar al mando de esta orquesta llena de tanto talento”, dijo el pianista.
‘Mil Violines Sinfónico’ es una producción de Bellas Artes de Caguas y la Fundación Nacional para la Cultura Popular, quienes celebran respectivamente, el 20 y 28 aniversario. La cita para el espectacular concierto será el sábado 17 de agosto, a las 8:30 en Bellas Artes de Caguas.