Por Edgar Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
Chucho Avellanet tendrá una cita histórica el sábado 17 de agosto en Bellas Artes de Caguas. El consagrado artista celebrará casi seis décadas del aniversario del lanzamiento del clásico “Mil violines”, que estrenó en pleno apogeo de su etapa como ídolo de la juventud.
El emblemático tema encabezó la producción “Love and Violins”, editada por el sello estadounidense United Artists, con un puñado de clásicos del bolero, con arreglos sinfónicos, grabados bajo la dirección del maestro Leroy Holmes (1913-1986).

Como parte del vigésimo aniversario de Bellas Artes de Caguas, la Sala Felipe “La Voz” Rodríguez será el escenario para el público deleitarse de las canciones del álbum que se convirtió en el más importante de su impecable trayectoria, así como de otros éxitos de su vasto repertorio.
“Vamos a estar haciendo canciones del disco ‘Love and Violins’, el primero que realicé con Leroy Holmes en 1965 en Nueva York para United Artists. Fue uno de los que más ventas ha tenido de los que yo he hecho, sobre todo en Venezuela, donde pegó muchísimo”, comenzó diciendo Avellanet.
Uno de los mayores aciertos del show es contar con la dirección del maestro Raymond Torres-Santos. “Es muy buen pianista y un director de excelencia que se distingue a nivel internacional. Inclusive, trabajó con Frank Sinatra en varias ocasiones, como consta en una foto histórica que vi en su oficina. Raymond es un talento de mucha importancia en el pentagrama puertorriqueño”, destacó sobre el músico que está radicado en la ciudad de Los Ángeles, en California.
Para el intérprete mayagüezano ésta no es la primera ocasión en que se presenta junto a una orquesta sinfónica. Mas la diferencia radica en que el próximo 17 de agosto la estructura del espectáculo será enteramente preparado y orquestado con él como figura central.
En 2023 Chucho estuvo acompañado en un espectáculo por la Houston Latin American Philharmonic, bajo la dirección del maestro Glenn Garrido, quien justamente realizó los arreglos musicales de gran parte de ese repertorio. A través de un convenio con la organización -radicada en Texas- se facilitaron esos arreglos para Puerto Rico. Los restantes temas de su próximo concierto serán aquellos que previamente había interpretado con la Orquesta Sinfónica en invitaciones especiales.
El mayagüezano narra cómo surgió ‘Love and Violins’ –

Chucho Avellanet repasó en detalle cómo se dio la grabación de “Love and Violins”. Entre algunas anécdotas, recordó que mientras se encontraba en Nueva York cantando en el Alameda Room, supo que Tito Rodríguez se había ido de United Artists. Narró que Payo, del Sexteto La Playa, fue a verlo al show y le comentó que andaban buscando un artista, y que hablaría con Leroy Holmes para que entrara a la compañía… En ese momento, el intérprete mayagüezano tenía como representante a Alfred D. Herger, quien ya a su vez, comenzó a mover las fichas en el tablero por su protegido…. Y como si se hubiesen alineado los planetas, a los dos meses ya Chucho estaba grabando con la división latina del sello United Artists.
Según recordó, la selección de boleros para “Love and Violins” fue hecha por él mismo, porque “me los sabía todos desde mi adolescencia y los cantaba en casa. Muchos de ellos los cantaba con un tío en Mayagüez. Ese disco no dio mucho trabajo. Se realizó en seis horas completas (divididas en sesiones dos días). ¡Lo hicimos con la orquesta en vivo!”.
Ciertamente, grabar bajo la dirección del reconocido músico estadounidense Leroy Holmes era un privilegio de valor incalculable para el entonces ícono de la Nueva Ola nacional. Para esa época Holmes contaba con un resumé envidiable de producciones para estrellas de la talla de Judy Garland, Connie Francis, Shirley Bassey, Gloria Lynne y… nuestro Tito Rodríguez. Esto sin contar producciones que encabezaba como director de sus propios títulos.

El disco de larga duración “Love and Violins” incluyó entonces un repertorio de boleros probados como fueron “Volveré”, “Vanidad”, “Así”, “Cuatro vidas”, “Somos diferentes”, “No me quieras tanto”, “Pobre Gitana”, “Hasta mañana”, “Amar y vivir”, “Condición”, “Olas y arenas” y, por supuesto, “Mil violines”.
Mientras grababa las últimas notas en el estudio de United Artists en la Gran Urbe, Chucho no anticipó jamás el impacto que alcanzaría “Love and Violins” en el pentagrama internacional. Recordó que hubo un momento en que lo quisieron sacar de la compañía. Aconsejado por el animador Eddie Miró, visitó las oficinas de UA Latino para saludar a los ejecutivos, sintiendo que, de primera intención, “me trataron un poquito frío”.
Cuando fue a grabar su segundo disco con el sello multinacional, Leroy Holmes – quien se había convertido en su defensor – mostró con satisfacción los números de ventas del álbum de larga duración Chucho, los cuales, tan solo en Venezuela, superaban las 50 mil copias… Un número respetable para la época. Y de ahí en adelante no sólo se convirtió en artista VIP en las oficinas, comenzó un extenso catálogo de grabaciones con la multinacional.
Si bien la producción discográfica tuvo un impacto arrollador en Venezuela, Avellanet aclaró que en 1963 ya había pegado en ese mercado, logrando sonar fuertemente con “Jamás te olvidaré”. De hecho, el disco que se produjo para los sellos Sona Rico y Rico Vox en suelo boricua, fue distribuido por el sello Palacio en la tierra de Bolívar. Allí se estableció en la posición cimera de las listas de éxitos durante 16 semanas.

“Love and Violins” convirtió a Chucho en el primer cantante de la nueva ola puertorriqueña que logró triunfar en el mercado de disco con una producción de boleros. De ahí que no fue coincidencia que en el especial de Rafael Hernández que produjo ese mismo año el Banco Popular, fuera escogido como representante de la juventud que ya se ubicaba entre todas las voces consagradas de la época como eran Gilberto Monroig, Tito Lara, Los Hispanos, Carmen Delia Dipiní y Ruth Fernández, entre otros.
De ahí la importancia de “Mil violines” en su carrera.
La cita del sábado 17 de agosto, a las 8:30 de la noche, marca una fecha histórica en la que Chucho Avellanet, leyenda viviente del bolero, ofrece este magno concierto con la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico, dirigida por el maestro Raymond Torres-Santos. Y con él celebramos dos décadas de existencia del Centro de Bellas Artes de Caguas, junto al 28 aniversario de la Fundación Nacional para la Cultura Popular.
(El periodista Javier Santiago colaboró en este reportaje)