Fito Bataola en su salsa

El cantante presentó su nuevo sencillo ‘Mi música’ que formará parte del nuevo álbum que lanzará próximamente como líder solista.
El cantante y corista formo parte de la Orquesta de Roberto Roena durante 13 años. (Foto suministrada)

Por Vicente Toledo Rohena
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

Fito Bataola es un salsero guerrero que no descansa. Un artista que se mantiene activo en la búsqueda de qué, es lo próximo. El cantante y corista criado en Carolina, viajó a través de la retrospección para conversar sobre sus primeras inquietudes por la música. Tras hacer una breve pausa para activar los recuerdos, se transportó a su niñez.

“Mi interés por lo musical comenzó desde pequeño. Desde los seis o siete años, ya la música corría por mis venas”, dijo entre risas. “Mi abuela escuchaba mucha música cubana; y mis padres son fanáticos de la salsa…Veía a El Gran Combo en el espacio televisivo del ‘Show de las doce’, claro está, cuando estaba libre de la escuela -grado elemental- en casa de mi abuela. Eran tiempos de Pellín (Rodríguez), Andy (Montañez) y Roena (Roberto). Observaba mucho a Roberto Roena, por la parte del baile y lo percusivo. Me gustaba mucho la canción: ‘A que no lo coge…’ donde se ponían a correr a Roberto por todo el estudio de televisión. Pienso que por ahí comenzó todo”, señaló Héctor Cruz, a quien se conoce por Fito Bataola.

Fito Bataola acaba de lanzar el sencillo ‘Mi música’. (Foto suministrada)

Luego de hablar sobre la experiencia de ver y escuchar al combo de Rafael Ithier, destacó que el instrumento musical que lo cautivó fue la timba; ese sonido melodioso de las tumbadoras.

“Cuando me regalaban juguetes, aunque los usaba, los dejaba tirado… No me cautivaban. Mis padres me preguntaban ¿qué es lo que quieres? Al ver un poco de apatía hacia los juguetes. Un día, vi en un ‘shopper’ un bongó. Pero, era de plástico… y como le daba con palitos, porque observaba a Roberto Roena haciendo lo mismo, los rompí. Me amonestaron… me dijeron que rompía las cosas. No se imaginaban que, era por los golpes que trataba de sacar y no, con mala intensión”, volvió a reír, al recordar el pobre bongó.

La percusión y el baile, lo llamaba; algo que pudo identificar. Si existía un denominador común en su atracción era que todo podía simplificarse con la palabra música. Comenzó a estudiar en un programa de verano en la Escuela Libre de Música de Carolina, donde el principio de todo fue la batería. La experiencia con el instrumento base, le permitió adentrarse a la lectura musical, pero su favorito seguía siendo la timba.

“Al cumplir 15 años, le pedí a mi papá unas congas LP de madera. Un tío fue cómplice y alentó a mi padre para que me las regalara. Hoy en día, todavía las conservo en mi casa… Aprendí mucho a tocar de oído. Ponía los discos de Sonora Ponceña, y otras orquestas como si estuviera tocando junto a ellos en tarima. Tocaba y se escuchaba en todo el barrio”, recordó.

Los primeros pasos de Bataola en la música los dio en el baile. El cantante se considera un bailador natural. A través de un amigo que formaba parte del grupo de baile ‘Jala Jala Dancers’ se unió al equipo de Papito Jala Jala, con quienes piso escenarios locales e internacionales.

‘Mi música’ es un corte con mucha sabrosura pensando en el bailador. (Foto suministrada)

“Bailamos en espectáculos de Tito Puente, Cheo Feliciano, Roberto Roena y muchos otros. Hicimos bastantes giras. Todo lo que tengo de bailador hoy, es gracias a Papito Jala Jala”, exclamó humildemente.

Admitió que en los ensayos se pasaba cantando, y precisamente en un ensayo con la orquesta de Roberto Roena, Papito le comentó al bongosero que Fito cantaba. Roena, con su estilo peculiar, lo reto a ‘meter mano’ y atreverse a cantar, pero en ese momento todo quedó en un comentario. Lo que Bataola no pensó en ese momento, era que la vida le tenía reservada una oportunidad futura con el famoso bongosero mayagüezano.

Llegó trabajo como cantante y corista con Ortos Gutiérrez, Conjunto Chaney – de Nicolás Vivas- y el gran viaje de experiencia y crecimiento con la orquesta de Roberto Roena, con quien permaneció durante 13 años.

“Estando con Roberto Roena, me tomé un tiempo para hacer mi primer disco como líder y solista -su orquesta Bataola- ‘Ya se formó el vacilón’ (2009) un grupo con cuatro cantantes bailarines. Le había comentado a Roberto, la inquietud de hacer el disco y me dio visto bueno. Hice el álbum y le dediqué dos años al proyecto. Situaciones personales me llevaron a terminar con la propuesta y regresé con la orquesta de Roberto”, señaló el cantante.

Al concluir su colaboración con el bongosero de las Estrellas de Fania, se dedicó a realizar sencillos musicales como cantante; y ha realizar colaboraciones con otras orquestas.

“Estos sencillos los voy a incluir en un álbum que pienso lanzar pronto. En estos días, acaba de salir en la radio, plataformas digitales y redes sociales, el nuevo sencillo ‘Mi música’. Este es el primer sencillo en ruta a ese álbum que pienso lanzar”, destacó el salsero, quien visita con frecuencia Colombia para deleitar con su música.

 

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