Desde el arranque se hizo Punto…

Un ‘junte afortunado’ enmarca la trascendencia histórica de Haciendo Punto en Otro Son, grupo icónico de la nueva canción puertorriqueña.
Irving García, Silverio Pérez, Josy Latorre, Nano Cabrera y Tony Croatto, integrantes originales de Haciendo Punto en Otro Son en 1976, (Foto Cándido Ortiz . archivo Fundación Nacional para la Cultura Popular))

Por Vicente Toledo Rohena
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

Haciendo Punto en Otro Son creó un punto de convergencia musical con estilo, sencillez; y de forma natural. Cada uno de los integrantes aportó sus virtudes artísticas de manera sincera y honesta; capaz de lograr afinidad en cada trabajo ofrendado. El grupo revolucionó con su nueva canción; marcó un punto con su música. Con gritos de alerta, poemas musicalizados, cantares latinoamericanos y caribeños; y expresiones folclóricas, Hermes ‘Tony’ Croatto, Silverio Pérez, Josy Latorre, Irving García y Nano Cabrera hicieron punto.

La conspiración para aquel “junte afortunado…”, como lo llamó el actor Miguelángel Suárez fue tramado por Tony y Silverio. El inició de la ‘llama’ que encendió el junte, surgió tras una presentación de Silverio y Roxana en El Bodegón de la Caleta, club nocturno del actor germano-argentino Axel Anderson (boricua por adopción) en Viejo San Juan. Allí una noche, estaba sentado en unas de las mesas un invitado muy especial de Axel Anderson, el integrante del dúo Nelly y Tony, Hermes Croatto padre.

Desde ese momento quedó sellada la amistad y hermandad de Tony y Silverio. Croatto invitó al dúo Roxana y Silverio al segmento de su programa televisivo en el ‘Show de las 12’; incluso, los ayudó a grabar su segundo disco Enel pequeño estudio de su casa.

La primera producción discográfica de la agrupación fue editada por el sello Artomax en 1976. (archivo Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Silverio pudo descifrar que Tony se convirtió en un hermano que había nacido en un lugar lejano. Lograban intercambiar canciones de Puerto Rico y del folclor suramericano; hasta que en una de las conversaciones que sostenían, justo en una gran piedra entre sus casas, llegó la gran pregunta por parte de Silverio: ¿Qué tal si hiciéramos esto mismo, una conversación sobre las semejanzas y diferencias musicales entre el Cono Sur y Puerto Rico en un escenario como La Tea? Tony aprobó la idea; y se comenzó a hacer punto; y a forjarse el otro son.

Silverio recomendó a la cantante Josy Latorre; la vocalista habló a Irving García; y Tony hizo lo propio, al traer al grupo a Nano Cabrera. Un quinteto extraordinario que, luego crearía pautas en la música de la nueva canción puertorriqueña.

Silverio Pérez hizo una descripción genial de cada uno de los integrantes de Haciendo Punto en Otro Son en su libro ‘Solo cuento con el cuento que te cuento’: “Tony venía con la experiencia de los grandes escenarios del mundo de la música pop. Irvin, con el conocimiento de la música afrocaribeña desde la academia; y la calle. Josy, la voz privilegiada que ya se había destacado cantando boleros en la onda de la compositora Sylvia Rexach. Nano, un roquero de Bayamón que había formado un grupo llamado God, Mother and Country. Y yo, el jibarito del barrio Mamey, que tocaba cuatro y conocía la música campesina”, una manera sencilla de resumir la experiencia de cada uno de los integrantes del junte.

“Desde ese mismo fin de semana, que nos presentamos em La Tea -31 de octubre de 1975- nos dimos cuenta de que algo inesperado estaba pasando… algo súper chévere con lo que estábamos haciendo. Nos volvimos a presentar el otro fin de semana… luego nos llevan para el Teatro Sylvia Rexach; y de pronto nos invitan a ir a Aguadilla. Parecía que había una necesidad por la música que estábamos haciendo. Entonces decidimos continuar… Pero todavía, lo que llamábamos Haciendo Punto en Otro Son era el espectáculo, no el grupo”, expresó Silverio Pérez, vía telefónica a la Fundación Nacional para la Cultura Popular.

No hay duda, que desde su inicio el grupo impactó. Un colectivo en donde cada uno de sus integrantes actuaba sin protagonismo y todo lo musical provenía en colaboración y de manera orgánica. El elemento lírico encontró en la décima un aliado; complementado con las poesías de Juan Antonio Corretjer y Luis LLoréns Torres, temas de corte típico, trova cubana y latinoamericana. Desde el arranque se hizo punto.

La segunda producción del quinteto presentó clásicos como «Yahuba», «María del Carmen» y «Oubao Moin». (archivo Fundación Nacional para la Cultura Popular)

“Era un momento donde estaban pasando muchas cosas musicalmente… Alberto Carrión, había grabado una canción icónica de esos tiempos: ‘Amanecer Borincano’. Frank Ferrer, lanzaba un álbum de fusión latina y jazz titulado ‘Yerba Bruja’, con poemas musicalizados de Corretjer. De España llegaba Joan Manuel Serrat con los discos dedicados a la poesía de Miguel Hernández y Antonio Machado. De Cuba nos deleitábamos con ‘Días y flores’, de Silvio Rodríguez, y desde Uruguay nos hicieron llegar la colaboración de Daniel Viglietti con el grupo de Experimentación Sonora de Cuba”, enumeró varios artistas propulsores de todo un movimiento en aquellos años.

“Esta aceptación fue provocada por una mezcla interesante que nos hizo diferente a los demás. Nosotros espontáneamente empezamos a trabajar en taller y en equipo. Nos juntábamos y éramos un colectivo en todo el sentido de la palabra. Todos teníamos influencias muy diversas. Un Tony que conocía los escenarios del mundo, porque con el grupo TNT (sus hermanos Nelly y Tim) recorrieron toda Europa. Josy era bolerista; Irving venía de la conga y música de la calle… Nano del rock; y yo, de la campesina. Todo eso se convirtió en Haciendo Punto. Lo homogéneo fue integrar lo que traía cada uno”, dijo orgulloso Pérez.

El sonido particular de Haciendo Punto en Otro Son surgió gracias al trabajo en taller al que sometían cada canción. No tenían arreglos musicales escritos, todo surgía de la aportación natural de cada uno según su visión. El quinteto logró adentrarse a lo que sucedía en el ambiente musical del momento, pero con identidad propia. Resultó ser aliciente perfecto en el momento indicado. La propuesta musical se encontró con tiempos de reafirmación, gritos de cambios sociales y efervescencia patriótica.

“Era inevitable para Josy, Irving y yo, fuéramos a eventos sociales y políticos del momento. Para nosotros ir a un evento patriótico era natural. Para Tony no. Porque en ese momento se consideraba un extranjero, y sentía que estaba interviniendo en asuntos políticos de Puerto Rico. No se sentía cómodo, porque pensaba que no era propio de su parte hacerlo. Pero a la misma vez, Tony entendía que lo que estábamos haciendo era lo correcto. Poner nuestra música al servicio del país. Cuando decidió irse y continuar con sus proyectos, Nano se marchó con él, porque fue Tony, quien lo llevó al grupo”, narró pausadamente el músico.

«El son que te traigo yo» fue la tercera producción del colectivo musical, ubicándose en el primer lugar de las listas con la versión criolla de «La muralla». (archivo Fundación Nacional para la Cultura Popular)

En verano de 1976, se realizó la primera grabación discográfica de Haciendo Punto en Otro Son. El famoso y conocido ‘disco blanco’ salió e impactó con temas como ‘Ensillando mi caballo’, ‘Verde luz’, ‘En la vida todo es ir’ y ‘Vida campesina’, entre otros.

Las canciones de ese primer álbum se escucharon prácticamente todas en la radio. El éxito en la Navidad de 1976 trajo mucha bonanza en cuanto a presentaciones en fiestas patronales; y otros lugares. Pero la gran cantidad de trabajo y compromiso, no les permitió sentir la persecución -por formar parte de esa expresión que sonaba a reafirmación nacional- en una era de carpeteo político, y fuerte represión.

Luego llegó el segundo proyecto discográfico ‘Oubao Moin’ el poema de Corretjer, musicalizado por Roy Brown. A parte del quinteto original, colaboró José ‘Chiqui’ García (flauta, percusión y voz), Edgardo Díaz (trompa) y Emylsam Velázquez (piano). Temas como ‘Yahuba’ (letra de Irving y música de Ruco Gandía), ‘Yo digo que las estrellas (Silvio Rodríguez), ‘María del Carmen’ y ‘Oubao Moin’ fueron algunos de los temas impactantes de la producción.

Tras la salida de Tony y Nano, el grupo optó por realizar cambios en la confección musical. De su versión acústica, se convirtió en una banda. Con un sonido más fuerte, ligada a más instrumentación. Llegaron Iván González (bajo), José ‘Paché’ Cruz (piano, guitarra eléctrica y tres cubano) y Moncho Díaz (batería). Silverio, Josy e Irvin, continuaron en la parte vocal.

La nueva restructuración de Haciendo Punto en Otro Son expuso el tercer proyecto discográfico ‘El son que traigo yo’. Además, de la canción escrita por Silverio, que brinda el título al disco, se grabó el tema más famoso que han realizado, ‘La muralla’. Canción que se convirtió en la identidad del grupo. El arreglo, en tiempo y melodía de mapeyé, partió de una interpretación más criolla a la realizada antes, por el Trío Integración compuesto por Nena Rivera, Carmen Nydia Velázquez y Jorge Arce. Posteriormente, tanto Nena como Arce formaron parte esencial de Haciendo Punto en Otro Son. Indiscutiblemente, ‘La muralla’ se convirtió en el éxito más grande del grupo durante su trayectoria.

Carátula de la recopilación de éxitos de Haciendo Punto realizada por el sello Artomax. (archivo Fundación Nacional para la Cultura Popular)

“En ese tiempo llegaba a Puerto Rico los discos de pasta de países como Chile, Argentina, Uruguay y estábamos entrando en contacto con unos repertorios latinoamericanos que nos parecían hermosos y a la misma vez eran un referente sobre las luchas que se estaban llevando a cabo en esos países, y comenzamos a prestarle más atención a las luchas de nuestro pueblo. La canción ‘La muralla’ del grupo chileno Iti-Illimañi fue una de esas canciones que nos cambió la perspectiva y se convirtió en bandera de lucha para nosotros”, expresó la cantante Josy Latorre sobre el contacto con ‘La muralla’, poema musicalizado de Nicolás Guillén.

Se puede decir y afirmar que, Haciendo Punto en Otro Son mantiene vigente una conexión extraordinaria con su público desde sus comienzos. El pueblo canta, añora y vive sus temas. Un grupo capaz de llenar un espacio en el pentagrama musical que creó conciencia y orgullo por lo nuestro.

“Yo pienso que la gente se ve reflejada en nuestra música. Les toca la fibra de su puertorriqueñidad, de lo que somos, de la manera en que hemos sobrevivido como pueblo. La música de Haciendo Punto fue como la banda sonora de sus vidas en un momento en que todos andábamos buscando nuestra identidad”, destacó la cantante.

“La experiencia al inicio fue bien llevadera pues todos teníamos una gran ilusión con el proyecto. Realmente nosotros no teníamos conciencia de que estábamos haciendo historia y construyendo algo que aun estaría vigente 50 años después”, dijo Josy Latorre.

Otras producciones discográficas como ‘Son de América nuestra’, ‘Tierra, tierra’, ‘Moriviví’, ‘Llegaremos’ y ‘Punto final’ forjaron un recorrido extraordinario del grupo; que posteriormente, con el pasar de los años, recogió reencuentros y producciones de discos juntando nuevamente a los integrantes originales.

En noviembre de 1992 las voces originales de Haciendo Punto en Otro Son se unieron para presentar un histórico concierto en la Sala Antonio Paoli que fue editado en disco compacto. (archivo Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Canciones como: ‘Verde luz’ (Antonio Cabán Vale, El Topo), ‘Ensillando mi caballo’ (Corretjer- Silverio), ‘Música’ (Ruco Gandía), ‘Yolanda’ y ‘Los caminos’ (Pablo Milanés); ‘Canción del pasado’ (Silvio Rodríguez), ‘El son que traigo yo’, ‘Seis chacarero’ e ‘Isla Nena’ (Silverio Pérez), ‘Melodía en el caño’), ‘Quiero vivir-Moriviví’ (Jorge Arce), ‘Aquí el cuero sonó’ (Pache Cruz) y ‘Trinitaria’, por mencionar algunas fueron responsables de que músicos y cantantes como el percusionista, José Vallejo, la flautista y cantante, Nana Latorre, Nena Rivera (voz), Jorge Arce (cantante, músico y compositor), Millito Cruz (cuatro, guitarra), Rayda Cotto (voz, flauta), Pedro Guzmán (cuatro), Cuqui Rodríguez piano) y José Vega (voz) entre otros, hicieran punto.

“Cuando me senté a escribir un libreto a petición de los productores de nuestro espectáculo ‘Casi 50 años Haciendo Punto en Otro Son’, e incorporé a Josy para que me ayudara, fue que me percaté de que hay una historia clara y una aportación. Cuando la gente en la calle te dice: ‘Ustedes fueron el ‘soundtrack de mi vida’, uno se da cuenta que hay una aportación muy importante”, culminó diciendo agradecido Silverio Pérez.

El concierto ‘Casi 50 Años Haciendo Punto en Otro Son’ será este sábado 10 de agosto (8:00 de la noche); y domingo 11 de agosto (4:00 de la tarde) en la Sala de Festivales Antonio Paoli, de Centro de Bellas Artes en Santurce.

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