‘Traigo un pueblo’ desde el corazón…

Lucecita Benítez retomó en Caguas su propuesta musical de 1974 en una remozada versión.

“Traigo un pueblo en mi voz”, propuesta musical que nació en 1974 en el Teatro Sylvia Rexach de Puerta de Tierra, llegó el sábado a Caguas para desde el llamado “centro y corazón de un nuevo país”, reafirmar su vigencia cinco décadas después.

A poco más de las 8:30 de la noche, se escucharon los primeros acordes del clásico “Distancia”, tema de Alberto Cortez, con el cual la cantante puertorriqueña Lucecita Benítez inició otro memorable encuentro con su público.

La ovación de pie por parte de los presentes fue inmediata en la Sala Felipe Rodríguez del Centro de Bellas Artes de Caguas.

Lucecita abordó clásicos del repertorio de la nueva canción latinoamericana. (Foto captura/Perfect Partners)

Acto seguido la intérprete irrumpió con una selección de clásicos del movimiento de la nueva canción. Así, se asomaron en su voz las aportaciones de cantautores de Cuba y Argentina en temas como “La masa” de Silvio Rodríguez y “Si se calla el cantor” de Horacio Guaraní.

“Buenas noches. Encantada de tenerlos aquí. Agradezco que hayan sacado de su preciado tiempo para hacerme feliz con su presencia en esta noche”, fueron las primeras palabras de Luz Esther Benítez Rosado, quien lucía radiante con un ‘kaftan’ recamado en mostacillas y lentejuelas en tonalidades metálicas grises del diseñador puertorriqueño Elier Aubret.

Sentada en una butaca ubicada en el centro del escenario y con un magistral diseño de luces que iban a tono con el recital, la artista deleitó a los presentes con “El payador perseguido” de Atahualpa Yupanki, seguido de “Gurisito” de Daniel Viglietti y “El diablo” de Facundo Cabral; temas de denuncia social que se convirtieron en poesía en la magistral voz de Lucecita, quien recibió sonoros aplausos de su fiel fanaticada.

Sin duda alguna, uno de los momentos más aplaudidos de la noche – y merecedor de otra ovación de pie – fue la interpretación a voz y piano de los temas “Alfonsina y el mar” y “Unicornio azul”. Siguieron los temas “Días y flores” y “Patria”.

La interpretación de “Alfonsina y el mar” fue sumamente aplaudida. (Foto Perfect Partners)

Cerró la primera parte del espectáculo con el intenso tema “Dame la mano”, como preámbulo a lo que el público podría esperar en la segunda parte del concierto, el cual fue dirigido por el maestro Héctor “Ito” Colón, respaldado por una orquesta de 12 virtuosos músicos y coristas.

De regreso al escenario, Lucecita activó el espíritu boricua con el tema “Le lo lai”, de Pepe Castillo, resonando por toda la sala el cuatro puertorriqueño, para luego levantar de sus asientos a la audiencia con uno de los temas más populares de su repertorio: “Amanecer borincano”.

“Hace 50 años, cuando yo presenté el concierto ‘Traigo un pueblo en mi voz” en el Teatro Sylvia Rexach en Puerta de Tierra, yo estaba ensayando y llegó Alberto Carrión con este tema y me dice acabo de escribir esta composición y al escucharla le dije esta canción es para este concierto. Así que ‘Amanecer borincano’ cumple 50 años y nació ese día en este concierto”, expresó una emocionada Lucecita.

La velada transcurrió con los éxitos “Amante gaviota”, “El breve espacio”, “Alma mía” y “Si tan solo un instante”, donde con este último recibió la tercera ovación de pie de la noche.

“El pueblo, el país, las naciones lo que necesitan es la luz de la compresión. Este tema es una plegaria a Dios para que nos ayude con todas las situaciones dolorosas que el mundo está viviendo”, expresó la veterana artista para dar paso al sublime “Plegaria a un labrador” del inmortal cantautor chileno Víctor Jara.

El público llenó la Sala Felipe Rodríguez del Centro de Bellas Artes de Caguas. (Foto Perfects Partners)

La euforia del público se hacía sentir con los temas “En el claro de la Luna” y “Canción de todos” que anunciaban las postrimerías del concierto.

La despedida, como era de esperarse, fue al ritmo de la marcha que dio título al concierto “Traigo un pueblo en mi voz”. Pero ante la petición del público, la artista entregó a los presentes la interpretación de “Oubau Moin”; poema de don Juan Antonio Corretjer que, musicalizado por Roy Brown, lleva el sello distintivo de un magistral arreglo bordado para Lucecita por el maestro Pedro Rivera Toledo.

Sin duda, esta obra musical no pudo ser mejor selección para cerrar la velada y agradecer a sus seguidores quienes se pusieron nuevamente de pie para aclamar a la artista, quien se despedía con una gigantesca bandera puertorriqueña que cubría todo el escenario.

Tras dos horas de espectáculo y la interpretación de 21 canciones, Luz Esther cerró en alto este nuevo encuentro escénico. Fue un noche memorable para la artista. Fue una noche memorable para su pueblo.

¡Alabanza!

Total
0
Shares
Noticias relacionadas
Leer más

Daniel le canta a Danny

Por Jaime Torres Torres Para Fundación Nacional para la Cultura Popular Desde el principado de Cinderella en la…
Leer más

Llegó el día de ‘Alegría’

Frances Ryan, quien produce para Edwin Vázquez Entertainment, habla sobre “el esfuerzo titánico” de realizar este concierto cultural que conmemora también el quinto centenario de San Juan.
Leer más

De un sueño…a un legado

Por Edgar Torres Para Fundación Nacional para la Cultura Popular ¡Un sueño de hace 24 años al fin…
Total
0
Share