Papio Paz y el poder de la música

El virtuoso pianista puertorriqueño es testimonio de la importancia del instrumento en la salud de nuestro pueblo.
A sus 85 años, don Papio Paz continúa aportando a la salud colectiva a través de la música. (Foto Edgar Torres para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Por Edgar Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

Más allá de su excelencia musical, el virtuoso pianista puertorriqueño Francisco “Papio” Paz disfruta y recoge los frutos de lo sembrado durante su impecable trayectoria. ¡85 años bien vividos!

El veterano músico permanece consciente de la realidad que atraviesa su pueblo -de principio a fin se describe como “patriota”- y está comprometido con aportar a mejorar la salud de los suyos a través del poder de la música.

Así lo evidenció al ofrecer un concierto el miércoles 26 de junio en el Salón C, ubicado en el noveno piso del Hospital Auxilio Mutuo. Paz se había presentado ya el 29 de mayo y el 18 de junio.

El veterano pianista ofreció un tercer concierto en el Hospital Auxilio Mutuo de Hato Rey. (Foto Edgar Torres para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

El renombrado músico respondió al acercamiento del Dr. Fernando Cabanillas, del Centro de Cáncer de la institución hospitalaria. Subrayó que está muy agradecido de ser un recurso para motivar a pacientes, familiares y público en general con su repertorio especial.

Papio Paz es un profesional de la gerontología, que es la rama de la ciencia que se dedica a los diferentes aspectos de la vejez y el envejecimiento (a partir de los 65 años), tanto desde el punto de vista biológico como psicológico, social, económico y cultural. En su caso es gerontólogo social que combina con la abogacía.

Esta vez deleitó a los asistentes con piezas como “Te sigo esperando”, “As Time Goes By”, “Nochecitas madrileñas”, “Naciste para mí”, “Alma adentro”, “Las Mirlas”, “Alma Llanera”, “Verde Luz”, “Me las pagarás”, “Mi amor por ti”, “Bello amanecer”, “Dime que sí”, “Esos no son de aquí (Cuchiflitos)”, “Oración Caribe”, “El Pastorcillo” y “Pobre Gitana”.

Comúnmente escuchamos a personas decir que hay canciones que forman parte de la banda sonora de sus historias, que retratan su vida… Pero, definitivamente, la música instrumental va más allá siendo un bálsamo, terapia o medicina para la salud mental. Sobre el particular, Papio Paz comentó que “ante la situación que está viviendo el País, más la condición individual de incapacidades y sus cosas, si mantienes todo medicina/paciente/hospital estás retrayendo esa mente a que se expansione en algo más noble… Si le brindas música y para colmo tienes un paisaje de la naturaleza, cuando vienes aquí (al hospital) oyen la música y combinan ambas cosas”.

Don Papio entrelazó anécdotas y vivencias con un repertorio amplio para los presentes. (Foto Edgar Torres para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Aseguró, en un aparte con la Fundación Nacional para la Cultura Popular, que los pacientes, muchas veces, “son sus enemigos”, al ser invadidos por pensamientos negativos como que no tienen cura, que no hay salvación, que no cuentan con familiares que los atiendan ni buscan.

En su presentación en el Hospital Auxilio Mutuo, el pianista pidió en varias ocasiones a todos sonreír cuando levantó la mano. Al igual que lo solicitara a la persona a su lado. “La sonrisa yo la aprendí de Charles Chaplin (actor y humorista) que me fascinaba desde que yo era niño. Entre los cortos salía, ‘sonríe siempre para que tu cerebro trabaje más ecuánimemente’”, precisó.

Rememora inicios con el piano-

Gracias a su madre Estrella y a una tía fue que Papio Paz tuvo ese primer contacto con el piano siendo apenas un niño… Rememoró que a sus ocho años sus padres lo llevaron al Teatro de la Universidad de Puerto Rico para un concierto ofrecido por la figura más reconocida mundialmente en ese momento, Don Simón Barrer, de origen francés. “Lo que estaba era el piano en el escenario. ¡Era música clásica! En el intermedio yo le dije, ‘mamá, yo quiero aprender piano’. Me dijo, ‘¡ya hablé con la maestra!’. Fue Gilda Andino, mi primera maestra en Floral Park. Ella se va a los tres años y llamó a doña Carmen Figueroa, a quien le dijo que tenía un estudiante al que no quería dejar solo y que lo mejor sería que lo atendiera”, relató emocionado… Tras hacerle una prueba – y no completarla, Figueroa comentó a Estrella, ‘¡él se queda!’”.

Paz ofrecerá nuevos conciertos en la institución hospitalaria los próximos 3 y 24 de julio. (Foto Edgar Torres para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Con gran admiración habló de su fenecido padre Francisco Paz Granela. “Fue un líder obrero excelentísimo. ¡Tercer grado de escuela elemental! Llegó a presidir la Comisión Industrial y refirió 40 casos a la Corte Suprema en favor del patrono o del obrero… Yo tenía 17 años cuando perdí a papá”, indicó.

Papio Paz mencionó que “desde ‘teenager’ era conocido y muy respetado, y hasta recordó cuando conoció al compositor Mariano Mores, quien lo hizo tocar una de sus creaciones sin identificarse. Luego, reveló su identidad y lo felicitó por la interpretación, más le contó cómo surgió la pieza.

Expuso, además, su punto de vista sobre la nueva cepa de pianistas. “Lo que está saliendo ahora es todo lo contrario a (cuando) yo me crié y llevo en mi cerebro, forma de ser, de mi espíritu. Cada época tiene su ritmo. Yo como gerontólogo y abogado me tiro al ayer…Pero, hay una cepa de pianistas nuevos que son increíbles. Lo que pasa es que yo soy de los que escogía: solista o acompañante”, sentenció.

Como punto final del diálogo, Papio Paz envió un mensaje a los padres que tienen hijos con interés en el piano. “Se confrontan con un problema muy grave. La condición del mundo y de Puerto Rico -en lo económico y social- no facilita que los estudiantes se vayan a lo clásico. ¡Es rarísimo que estudiantes nuevos cojan el curso de clásico! Tienden a escoger, entonces, aprender el pentagrama, conocer el teclado y se van a lo más común, el combo, al acompañar…Ya bajaste la calidad de las interpretaciones. No es que esté desmereciendo, sino que es una realidad muy grande. No es como cuando yo me criaba, que había mucha paz y tranquilidad, y era fácil que uno se envolviera (involucrara)”, concluyó Papio Paz, quien tendrá más conciertos el 3 y 24 de julio en el Hospital Auxilio Mutuo.

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