Remembranzas de Jerry Hernández

El trombonista natural de Nueva York con sangre boricua realizó una retrospección de sus años en la salsa en la llamada Gran Manzana.
Jerry Hernández formó nuevamente, una versión de la legendaria Orquesta Dee Jay. (Foto suministrada)

Por Vicente Toledo Rohena
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

El músico Jerry Hernández hizo un ejercicio retrospectivo para conversar con la Fundación Nacional para la Cultura Popular y contar parte de su recorrido artístico. Desde su hogar en Nueva York, fue marcha atrás, cuando recordó que desde muy pequeño supo que deseaba ser músico. De madre puertorriqueña y padre mexicano-norteamericano, siempre tuvo pasión musical.

“Cerca de mi casa, había una tienda de instrumentos, y con siete años, me escapaba para ir y mirar los instrumentos y pensar, cual podría tocar algún día”, contó Jerry Hernández.

El artista se enamoró del sonido del trombón al escuchar ‘La Perfecta’ del pianista Eddie Palmieri. (Foto suministrada)

“Cuando estaba en quinto grado, la principal comenzó una banda, donde yo tocaba el clarinete. También, como a los 16 años, ya pertenecía a un grupo, donde todos eran boricuas. Después de los ensayos ponían música salsa y me encantó. Escuché la orquesta de Eddie Palmieri, y como no conocía mucho de instrumentación pregunté por ese sonido tan especial que se escuchaba en la sección de metales en la orquesta de Palmieri. Me dijeron son trombones…me encantó. Entonces me propuse aprender a tocar el trombón”, dijo con algo de nostalgia.

Tras conseguir un empleo de verano, lo enviaron al área de Manhattan Bridge a llevar unos documentos para conseguir una firma. Labor que no pudo realizar, pero se encontró algo inesperado.

“Estuve buscando y no veía a nadie… Tras varios intentos y no conseguir ninguna persona, me encontré un estuche con un trombón. Salí corriendo del lugar. Estaba todo solitario. Mire a todos lados y por todo aquello, no se encontraba nadie. En ese tiempo, tenía un amigo que tocaba trombón. Me dio varios ‘tips’ de cómo tocarlo y aprendí yo mismo. Comencé por conocer las posiciones; y lo empecé a tocar bastante bien”, dijo el músico.

Al poco tiempo, el fundador de la Orquesta Dee Jay escuchó a su amigo Joe Rivera y a Jerry tocar, y los reclutó para formar parte de la orquesta. Uno de los cantantes de la banda era Rafael de Jesús -muchos años después cantante de Luis ‘Perico’ Ortiz- y a partir de ese momento comenzaron las contrataciones.

Durante los años de éxitos, la Orquesta Dee Jay recibió ofertas y se presentaron en audiciones con los sellos disqueros Cotique y Fania. (Foto suministrada)

“Nos aprendíamos la música de memoria. Empezamos a tocar en los clubes de Nueva York y alternábamos con las orquestas de moda y del momento. Nos seguía mucho la juventud y claro está, llegaban a respaldarnos familiares y amigos”, señaló con una risa traviesa.

Estaba pegado y de moda el ‘boogaloo’ entre otros ritmos. Los tiempos de Joey Pastrana, Pete Rodríguez, Joe Quijano, Joe Cuba y Willie Colón por mencionar algunos.

“Llegamos a reunirnos e ir a varias audiciones con disqueras como Cotique y Fania. Pero nos rechazaron porque lo que deseaban era boogaloo, y nosotros no tocábamos boogaloo y tampoco nos interesaba. No estábamos en esa, queríamos conservar nuestro sonido y estilo, e hicimos nuestra propia producción discográfica. Tocábamos mucho. Éramos un fenómeno juvenil. Músicos jóvenes haciendo buena salsa”, aseguró.

El trombonista permaneció en la orquesta hasta mediados de 1970; y tras constantes viajes y trabajo se cansó del quehacer musical y la banda se rompió. Optó por realizar otros proyectos y trabajos se alejó y desconectó del ambiente musical.

Las notas musicales y el sonido de la salsa son la mejor medicina para el trombonista boricua. (Foto suministrada)

“Estuve un buen tiempo alejado de la música. Al conocer a mi esposa (1987), comencé a contarle y revivir esa experiencia que tuve. Precisamente fue ella, quien me alentó y motivó a que intentara volver al ámbito musical”, narró Hernández, quien tocó con el grupo Somos Latino.

La idea de volver a la música, lo motivó nuevamente y comenzó a ensayar. Logró una presentación musical en un parque en Brooklyn, junto a Orlando Oquendo -quien tocó con el cantante Héctor Lavoe- y recibió oportunidades de iniciarse nuevamente en lo que lo apasiona.

Igualmente, Jerry Hernández formó el grupo Dee Jay en una nueva versión y ha llevado su música con la orquesta a Francia, Colombia y otros rincones. Tras retos de salud, el trombonista se mantiene firme en su cometido; y que la mejor medicina son las notas musicales y el sonido de la salsa.

 

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