Cinco décadas de Tepeu

El colectivo de música folclórica latinoamericana cumplió 50 años de llevar su mensaje sonoro por diversos pueblos hermanos.
La familia Ríos Escribano componen hoy el grupo de folklore latinoamericano, Tepeu. De izquierda a derecha, Arturo, Mayra, Enrique y Bayoán. (Foto suministrada)

Por Vicente Toledo Rohena
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

El grupo Tepeu se encuentra de celebración. Fue en abril de 1974 en México, D.F., que iniciaron sus andanzas, integrado por cinco estudiantes de música que a la vez eran alumnos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Su interés de pregonar el mensaje de sus antepasados latinoamericanos los llevó a realizar un extenso recorrido musical por toda la república mexicana; incluyendo peñas, café-teatros, universidades, escuelas del gobierno y comunidades de bajos recursos, entre otros. Misión plasmada en una huella gigantesca de cinco décadas. El nombre de Tepeu surgió de un libro llamado POPOLVUH, donde Tepeu significa el dios creador en dialecto Maya-quiche.

Enrique, Arturo, Mayra y Bayoán en una imagen promocional de la producción discográfica ‘Canto’ . (Foto FB/ER)

“Los que organizamos el grupo en 1974 lo que escuchábamos era a Jimi Hendrix y otros artistas del momento. En el fin de semana, nos convertíamos en boleristas, y llevábamos boleros a las novias. Hasta que mi hermano mayor llegó con la canción ‘Gracias a la vida’. Nos las cantó y a nosotros nos gustó”, narró Enrique Ríos Cortés, fundador de Tepeu.

“Había un movimiento por todo el mundo de jóvenes protestando por diversas razones. Llegaban gran cantidad de chilenos a México tras el golpe de estado; y recibimos muchas canciones chilenas. Luego, nos enteramos de unas peñas funcionando, y fuimos dos primos hermanos, el cura de la iglesia y yo a una de estas peñas y quedamos impactados”, dijo el músico mexicano, quien recordó ver cantautores de nueva trova, duetos; y un grupo de música latinoamericana llamado ‘Cóndor Pasa’.

Tras la experiencia, ya estaba claro que deseaban formar un grupo. Una visita al flautista del ‘Cóndor Pasa’ quien les confeccionó unas quenas -instrumento parecido a la flauta- y también, consiguió un bombo, fue de gran motivación.

Tepeu en una foto de su etapa temprana en la década de 1970. (Foto suministrada)

El próximo paso fue buscar amigos que quisieran participar en la agrupación y que pudieran cantar. Igualmente, preguntaron a los integrantes del coro de la iglesia, que tenía gran matrícula. El 5 de abril de 1974 en el salón parroquial de la iglesia, se brindó la primera presentación-concierto del grupo.

“Nos comenzaron a contratar para fiestas y nos contrataron para una peña. Originalmente empezamos siete integrantes, después nos quedamos cuatro; y mi hermano se reunía con nosotros. Comenzamos a observar todo ese movimiento que había social; y recibimos llamadas para tocar en lugares de bajo recursos. Desarrollamos mucha música de contenido social, música venezolana; y así empezamos con el grupo en el 1974”, recordó Ríos Cortés.

Tepeu ganó el primer lugar en el certamen de Música Latinoamericana otorgado por Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); y dos primeros lugares otorgados por el Instituto Nacional de la Juventud (INJUVE).

Su etapa inicial se marcó por la integración del grupo a las celebraciones de peñas en la Ciudad de México. (Foto suministrada)

“Todos los días tocábamos por lo menos en tres lugares. A parte estudiábamos. Yo estudiaba arquitectura y los demás sus disciplinas. El gobierno de México nos consideró valores juveniles; y durante dos años estuvimos tocando en todas las facultades y escuelas preparatorias que pertenecían a la UNAM”, dijo Enrique Ríos, quien recordó en ese tiempo, conoció a Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, por mencionar algunos cantautores, en un momento de mucha actividad cultural-movimiento social en México.

La productividad musical continuó en abundancia, y en febrero de 1979, reciben una invitación de Brunilda García y Joaquín Collazo para visitar Puerto Rico y llevar su música por las universidades.

“En mayo de 1979 nos llegó una carta con relación a los Juegos Panamericanos (Jaime Ruiz Escobar) que se celebraban en Puerto Rico con el fin que representáramos a Latinoamérica… por lo que volvimos en julio para tocar una semana completa durante los Juegos Panamericanos”, contó.

En ese momento, el grupo original contaba con cinco músicos. Durante ese viaje fue que conoció a su esposa Mayra Escribano, con quien se casó más tarde en 1981. A finales de 1979, su primo -integrante del Tepeu- decidió mudarse de Cuidad México, dejando una vacante en el grupo.

La integración de los hijos del matrimonio Ríos Escribano al grupo Tepeu no tardó en darse. (Foto FN/ER)

“Seguimos tocando con diferentes músicos, mi otro primo y yo. Pero la base de Tepeu original 1974-1979, no. Estábamos haciendo música de avanzada. Luego, me casé con Mayra (1981) y nos fuimos a México; y después optamos por volver a Puerto Rico con el grupo. Mayra ya se había integrado al grupo, también habíamos comenzado a trabajar música infantil latinoamericana. Un primo y un amigo decidieron venir también en 1982 a Puerto Rico; y fue una nueva etapa”, señaló Enrique Ríos.

– ¿Cómo fue la integración de una boricua en Tepeu?, preguntamos.

“Yo me integré cuando todavía vivíamos en México. Montamos un programa para realizar presentaciones en Puerto Rico de música infantil. Se nos ofreció vivir acá para hacer esa gira infantil que nos tomó como dos meses. En verdad, no se me hizo tan difícil integrarme a Tepeu, porque ya había pertenecido a un grupo que se llamaba Coabey, dirigido por Iván González Aulet. Yo tocaba la mandolina. No use la mandolina en Tepeu, pero aprendí a tocar el bombo. Y como hacía coro en Coabey tenía oído y afinación”, expresó Mayra Escribano quien, de niña, su padre la acostumbró a escuchar todo tipo de música.

Los entonces niños Arturo y Enrique Bayoán son acompañados en la guitarra por su progenitor en un programa infantil. (Foto FB/ER)

Siempre estábamos pendiente a la música latinoamericana, sobre todo chilena. Mi papá tenía muchos amigos chilenos y nos llegaba música. Escuchaba muchos intérpretes chilenos y tenía esa música grabada. Una vez llegamos a Puerto Rico nacieron propuestas para realizar el repertorio latinoamericano. Entonces, trabajé el bombo y la percusión menor latinoamericana”, recordó.

Una vez en Puerto Rico, Tepeu fue transformándose. Y con la llegada de los hijos, se vislumbraba nuevos rumbos para el colectivo. Los tres hijos del matrimonio siempre estaban presentes en los ensayos.

“Fueron escuchando el repertorio folclórico-latinoamericano como infantil; y en los ensayos agarraban instrumentos. Cuando ya tenían oído y afinación se integraron los tres Enrique Bayoan, Arturo y Gabriela (quien formó parte como hasta los nueve años de Tepeu infantil). A Bayoán le gustaba mucho la zampoña (instrumento de viento de la familia de las flautas Pan). Por su parte Arturo, le gustaba la percusión (estudió chelo en el Conservatorio de Música de Puerto Rico) y guitarra con Iván Rijo. Luego, tomó clases de batería en el Conservatorio; y se definió en la percusión. Bayoán siguió con la zampoña y luego la guitarra. Hizo una maestría en Barcelona, España en Composición para Cine. Arturo hizo estudios en Derecho; y Gabriela en Educación Preescolar”, narró la progenitora.

En la memorable presentación en Austria junto al tenor puertorriqueño Joel Prieto. (Foto captura)

En 1995 fueron contratados por Warner Studios para grabar parte de la banda sonora de la película ‘Assassins’, protagonizada por Sylvester Stallone, Antonio Banderas y Julianne Moore; y más tarde en 2003 son invitados a Indiana, Estados Unidos a ofrecer una serie de conciertos por distintas escuelas públicas y centros comerciales del estado. Como culminación de esta gira, el grupo Tepeu se presentó en el festival FIESTA 2003 -que se celebra en Indianápolis- y tocaron junto a la New Millenium Philarmonic Orchestra dirigida por Stanley de Rusha. Igualmente, recibieron una nominación al Premio Grammy Latino en la categoría ‘Mejor Álbum Folklórico’. Tepeu cuenta con nueve producciones discográfica, entre las que se encuentra un disco infantil.

En 2008 se inició las “Noches de Peña” en la Fundación Nacional para la Cultura Popular en Viejo San Juan en donde, por el espacio de 10 años, participaron numerosos artistas. Otras invitaciones como la participación del concierto navideño vienés ‘Christmas in Vienna’, compartieron tarima con la Orquesta Nacional de Viena, el Coro de Niños de Viena y el reconocido tenor Joel Prieto. Fueron la primera agrupación folklórica, latinoamericana y andina en participar en este concierto, celebrado en el legendario teatro Konzerthaus. De igual forma, en 2015 llegaron hasta La Habana, Cuba para interpretar la obra ‘Misa Criolla’ de los argentinos Ariel Ramírez y Félix Luna.

La unión familiar es el lazo que sostiene la permanecia del grupo Tepeu en la escena musical. (Foto FB/ER)

Actualmente, Tepeu presenta el programa radial ‘Vientos andinos’ por Radio Universidad de Puerto Rico, los lunes a las 8:00 de la mañana.

“Este es un sueño e idea de Enrique. Siempre había querido tener un programa de radio. Enrique realiza la investigación de la música para cada programa y el poeta a seleccionar; porque se combina música y poesía. Arturo también escribe junto a Enrique; y Bayoán, se encarga de editar y es el técnico de grabación. Hasta ahora, Enrique, Bayoán y yo hemos moderado el programa”, apuntó Escribano.

Hay muchas razones para celebrar los 50 años. Y la coordinación de distintos eventos, está en agenda. Se planifica un concierto de trayectoria. Todo lo que han estado haciendo durante este año, está dirigido a celebrar las cinco décadas. Además, esperan grabar un disco -como se hizo cuando cumplieron los 45 años- y la proyección de un documental de la trayectoria de Tepeu, comenzando en México y luego, su vida en Puerto Rico.

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