Por Edgar Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
Al concertista Joel G. Pagán Abreu le gustaba la música desde temprana edad, aunque sus progenitores Juan Pagán y Mildred Abreu lo llevaban, en un principio, para que practicara deportes, más bien, béisbol y baloncesto. Luego optaron por la música porque su hijo sufría de fatiga. Así lo reveló doña Mildred Abreu, tras representarlo en el reconocimiento otorgado al también educador por la Fundación Nacional para la Cultura Popular por su disco en formato físico “Encantos de mi Tierra” ser distinguido en el segundo escalafón de las 20 producciones más sobresalientes de 2023. En el hogar siempre había uno porque a doña Mildred siempre le ha fascinado el instrumento.

A los 10 años, Joel fue matriculado en la Escuela Libre de Música de Mayagüez, porque anhelaba aprender a tocar piano. “No lo quisieron poner en piano, sino en violín y se puso furioso. Luego le gustó tanto que se lo llevaba prestado. Vi que estaba tan entusiasmado que le compré un violín, que todavía lo tengo en casa”, narró.
Joel cumplía primero con las clases del plantel educativo regular y después empezaba en la Escuela Libre de Música de Mayagüez. Justo cuando le iba muy bien en el violín, empezó a tomar clases de saxofón con un maestro en Hormigueros, donde residían. Al mismo tiempo, cumplía con sus labores como monaguillo de la Iglesia Católica.
Gracias a su talento, la gente le hacía acercamientos para que tocara en cumpleaños y otros eventos, incluyendo hasta un acto fúnebre.

Doña Mildred destacó que por ser un estudiante adelantado lo matricularon en el Departamento de Cuerdas del Conservatorio de Música.
Esta abnegada madre lució conmovida por el reconocimiento al concertista por parte de la FNCP en el Viejo San Juan, efectuada el pasado martes 12 de marzo. Ella no estuvo presente durante la grabación de “Encantos de mi Tierra”, ya que su hijo la realizó en Texas, donde reside y ejerce como profesor de música en la Universidad de McAllen, desde que terminó el doctorado en Michigan State. Sí ha presenciado los conciertos de Joel, quien esparce su talento a distintas partes del mundo.
Doña Mildred sueña que el concertista la complazca con un disco exclusivo de danzas. “Constantemente yo le pregunto, cuándo vas a grabar el disco”, precisó.

Aprovechó para hacer un llamamiento a otras madres para que respalden a sus hijos cuando demuestren capacidades hacia la música.
Joel ha viajado a Puerto Rico para ofrecer seminarios, aunque no ha podido volverlo a hacer por la situación económica después de la pandemia del Covid-19. Ha ofrecido estos seminarios en la Pontificia Universidad Católica de Ponce.
En “Encantos de mi Tierra”, Joel G. Pagán Abreu expone de manera genial un proyecto donde viola y piano convergen con creaciones de compositores puertorriqueños. Pagán (viola) junto a la coreana Sangmi Lim (piano) logran un místico y bien logrado trabajo de musicalidad que surca por senderos excepcionales, según la descripción que realizó la FNCP sobre la producción al anunciarse la lista oficial de las 20 producciones más sobresalientes de 2023 en enero pasado.