Aquel ‘Jesús boricua’ que brilló en el ‘76

El primer actor Pedro Orlando Torres rememora su actuación en ‘Reflexiones’, versión en español del elogiado musical ‘Godspell’.
Manuel Fernández Cortines (“Maíto”) y Tito Bonilla produjeron el exitoso musical “Reflexiones” en 1976. (archivo Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Por Edgar Torres y Javier Santiago
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

El 1 de abril de 1976 subió a escena en el Teatro Matienzo de Santurce la obra teatral “Reflexiones”, versión al español del musical “Godspell”, basado en los evangelios de San Mateo. Con un elenco encabezado por el actor Pedro Orlando Torres, el montaje contó con el respaldo de Manuel Fernández Cortines y Tito Bonilla en la producción.

La obra original fue ideada en 1971 como una tesis de maestría del estadounidense John-Michael Tebelak en la Universidad de Carnegie-Mellon. La propuesta teatral, musicalizada por Stephen Schwartz, se escenificó en diversos escenarios experimentales, hasta que llegó a la meca del teatro estadounidense: Broadway. Allí, conquistó la taquilla, trascendió a la pantalla cinematográfica (protagonizada por Víctor Garber) y su banda sonora alcanzó la decimotercera posición el 29 de julio de 1972 en las listas de Billboard con el tema “Day by Day”. La canción contó con infinidad de intérpretes como lo fueron Shirley Bassey, The Fifth Dimension, Judy Collins, Cliff Richards y Andy Williams. En Puerto Rico, Lucecita Benítez la integró a su repertorio en dos de sus temporadas en el Club Caribe del Hotel Caribe Hilton.

El actor interpretó su personaje de “Jesús” enmarcado en el movimiento hippie de la época. (Foto suministrada)

El musical que le mereció a Tebelak el premio Drama Desk como autor, tuvo su primer asomo en suelo boricua en 1974 en la Academia Perpetuo Socorro de Miramar. José Gilberto Molinari tuvo entonces a su cargo la dirección del elenco compuesto por Martin Searcy Jr., Marian Pabón, Silka Besosa, Christopher Crommett, David Deliz, Miguel Dieppa, Inesita García, Edwin Montalvo, Belén Negrón, Cindy Ortiz, Anita Polo y José Antonio Quiroga. La producción, realizada por Sister M. Oliva, obtuvo el reconocimiento del experimentado director Antonio Quiñonez Vizcarrondo quien en reseña publicada el 11 de abril de aquel año destacó el montaje como una “Celebración jubilosa del Evangelio”.

Esos primeros laureles en la escena boricua fueron para una producción que se mantuvo fiel a su versión original en inglés. Pero un año más tarde, España ya había hecho logrado una magistral adaptación a nuestro vernáculo, realizada por José Luis Martín Descalzo. Y del Viejo Mundo al Caribe fue cuestión de un salto para ser testigos del estreno de “Godspell” – bautizada como “Reflexiones” – completamente en español.

“Será un espectáculo total, repleto de positivismo y alegría, y nutrido de diversas expresiones: canto, baile, pantomima, acción dramática”, adelantó José Gilberto Molinari a la periodista Nydita S. de Rodríguez quien en aquellos días escribía para la sección Por Dentro del periódico El Nuevo Día.

Y el pronóstico del director – que estaba presto para revalidar en este montaje en su idioma – no se quedó corto.

Un joven actor orocoveño de nombre Pedro Orlando Torres tendría sobre sus hombros la interpretación de un personaje de peso histórico. Era un Jesús que ante una nueva generación que recibía los embates de la guerra no declarada de Vietnam, era abordado vez tras vez en obras como la ópera rock “Jesus Christ Superstar”, de Andrew Lloyd Webber y Tim Rice, y canciones como “My Sweet Lord” del ex Beattle George Harrison.

Algunos de los recortes sobre la producción publicados en la prensa en 1976. (Foto suministrada)

En el estreno del 1ero. de abril de 1976, Torres estuvo acompañado en la escena por Adriano González, Carlos Camacho, Carlos Augusto Cestero, Cindy Ortiz, Lotti Cordero (responsable de la coreografía), Marga Llompart, Marian Pabón, Martin Searcy, Mickey Rivera, Rafael Fuentes, Sharon Riley y Valie Marie Rivera, bajo la dirección de Molinari.

Del Matienzo dieron un salto al escenario del Teatro Sylvia Rexach donde el 23 de abril continuaron cosechando aplausos.

“Hicimos cantidad de funciones… ¡Muchas, muchas! El público las acogió muy bien…”, recordó el histrión.

Memorables momentos de un musical –

“Reflexiones” en su versión al español contó con la dirección musical de Alberto de la Reguera. Siguiendo las partituras originales de Stephen Schwartz la obra tuvo momentos mágicos que trascendieron en la escena nacional.

El diario The San Juan Star distinguió “Reflexiones” como la mejor producción teatral de 1976. (Foto suministrada)

“Preparad el camino al Señor (Prepare Ye the Way)” irrumpía como introducción en el teatro en voz de Carlos Augusto Cestero, en el rol de San Juan Bautista. Con su cubo de agua, el actor iba predicando el evangelio, al que se le sumaba la compañía. Y en medio del júbilo ante el bautismo de nuevas criaturas en el espíritu, levantaba el cubo para rociarlo sobre un público temeroso que, en lugar de agua, recibía un sorpresivo baño de confetti.

En otro momento, “Turn Back, oh Man” llevaba la voz de Valie Marie Rivera en la interpretación. En su etapa de presentaciones en el Teatro Sylvia Rexach de Puerta de Tierra, la producción se ideó que la actriz y mimo bajara por una escalera plegadiza desde el segundo nivel del teatro para cantar con picardía su tema musical. La actriz hacía gala de sus expresiones faciales, mientras Jesús apaciguaba con su mensaje.

Otros momentos del musical basado en el Evangelio de San Mateo lo fueron el difundido “Te daré (Day by Day”), el rítmico “Tú eres del mundo la luz (You Are the Light of the World)”, así como el rítmico up tempo a contracanto “Todo va bien (All for the Best)” – magistralmente coreografiados todos por Lotti Cordero.

Pero de todos los momentos mágicos de este montaje musical, no se puede obviar el más sublime marcado por la interpretación de Carlos Camacho en “Todos esos dones”. Su poderosa y privilegiada voz retumbó con fuerza impresionante en el Sylvia Rexach, sin que ni él anticipara que el mensaje de su canción se convertiría en su norte en los últimos días de su existencia.

‘Reflexiones’ sobre la pieza –

En la Fundación Nacional para la Cultura Popular dialogamos con Pedro Orlando Torres para que reviviera esos momentos en que la pieza contó con la contundente aprobación del público y las mejores críticas de la prensa. “Reflexiones’: un bello espectáculo musical”, fue el titular que entonces le dio El Nuevo Día a la reseña escrita por José M. Villafañe el 5 de abril de 1976. Recordó Pedro Orlando que, en tiempos en que no existía el Círculo de Críticos de Teatro como organización, el musical llegó a ser distinguido como Mejor Producción y él como Mejor Actor Protagónico.

El histrión formaba parte de Teatro del Sesenta cuando se unió a “Reflexiones”. Ya había viajado a Francia para ser parte de; Festival Mundial de Nancy con la producción teatral “Puerto Rico Fuá” de Carlos Ferrari.

Pedro Orlando destacó la labor de José Gilberto Molinari como director de la pieza teatral. (Foto suministrada)

Torres aclaró que los inicios de su carrera fueron como cantante de teatro musical. En medio de todo ese crecimiento profesional tomaba cursos cortos y talleres en distintas facetas para pulirse en su desempeño actoral.

“‘Reflexiones” era en vivo, con orquesta; los músicos participaban (no como actores). Se desarrollaba en una especie de cancha con tela metálica. Fue una versión con comedia, dentro (del texto basado) en las Escrituras de San Mateo, sobre la vida de Jesús hasta la crucifixión… Recuerdo que Jesús entraba a la cancha mientras los otros (personajes) se maquillaban… Yo entro en ‘bóxer’ y me van vistiendo y maquillando, mientras cantan. Me rodean y al despejarse aparece Jesús vestido de payaso. Yo era un niño…”, narró recapitulando lo vivido, a la vez que hablando -en instantes- como si acabara de ocurrir el montaje.

El profesor de Laboratorio de Teatro en la Escuela de Bellas Artes de Bayamón -antes ofrecía historia del teatro y artes visuales- destacó que la obra, “retrataba la época de los ’60, ’70, esa cultura medio ‘hippie’, de música de avivamiento… Al final, lo crucifican, electrocutado en la verja. ¡Muy emotivo todo!”. (Aclaró que no fue un montaje enmarcado en la solemnidad).

Al indagarse cómo fue su Jesús, Torres respondió, “yo partí del punto de vista de que se trataba de un niño, un adolescente, a pesar de que ya tenía mi edad, había terminado mi bachillerato en Ciencias Políticas… Eso fue antes de hacer ‘Equus’ (1978), la obra que me impulsó”.

Señaló que para ese tiempo tuvo una gran formación actoral por ser parte de Teatro del Sesenta, con profesores como Idalia Pérez Garay, José Félix Gómez, Dean Zayas y Jaime Montilla. “Ellos sabían que estaba terminando mi bachillerato y mi intención era estudiar Leyes… Al regresar de Francia entendí que mi carrera tomaba un giro diferente, lo que fue un ‘shock’ para mi familia. En aquel momento la carrera actoral era impredecible y de mucho sacrificio”, añadió.

El elenco incluyó a Marian Pabón, Carlos Camacho, Sharon Riley, Lotti Cordero, Valie Marie Rivera y Martin Searcy Jr. (archivo Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Pedro Orlando Torres, quien es considerado uno de los actores de mayor renombre del teatro puertorriqueño y la televisión, vivió momentos “inolvidables” con sus compañeros de escena, inclusive “muchos vínculos que se crearon continúan hasta hoy”, subrayando las experiencias que tuvo con Sharon Riley, Rafael Fuentes, Carlos Augusto Cestero y Carlos Camacho (ya fallecido). “A algunos del elenco sí los dejé de ver”, apuntó.

El actor elogió, a su vez, la dirección de José Gilberto Molinari, destacando, “fue excelente. Él trabajaba en una agencia de publicidad y tenía una visión casi cinematográfica”.

Mencionó que cuando “Reflexiones” estuvo en cartelera, había una “ebullición” en el teatro local con distintas obras.

Después del montaje de “Reflexiones”, Torres se trasladó a Estados Unidos por poco tiempo, ya que quería hacer una maestría en sociología. Aunque no actuó en teatro en ese mercado, sí impartió clases de español y laboró hasta en una galería de arte haciendo retratos en vivo. La nostalgia lo invadió y sus días fueron complicados, hasta sintió prejuicio.

A su regreso al país, su carrera tomó un paso ascendente en la escena nacional, estableciéndose por su innegable talento escénico. Pero aún en la madurez de sus años, la huella de “Reflexiones” sigue latente en el recuerdo de aquel joven orocoveño, cuya interpretación de Jesús brilló en los escenarios boricuas de 1976…

Total
0
Shares
Noticias relacionadas
Leer más

A cinco décadas del ‘¡Fua!’

Don Alfonso Vélez Iturrino, autor del tema -cuyo título original es 'La Luz'- celebra su éxito al trascender generaciones y ser parte del cancionero navideño de Puerto Rico.
Total
0
Share