El sonido sublime de Pete Rodríguez Jr.

El trompetista, arreglista y compositor boricua nacido en el Bronx y criado en Puerto Rico recorre paso a paso su camino por el pentagrama musical.
Pete Rodriguez en una reciente presentación en el C-Note en Luquillo. (Foto Conrado Pastrano)

Por Vicente Toledo Rohena
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

La música es su pasión, pero la entrega de ser parte del quehacer diario de su hija y su hogar lo domina. La casa en Georgetown, Texas, es el escenario perfecto por excelencia. Su trabajo más gratificante es el de papá -lo describe con dulzura- labor que toma muy en serio, más, cuando no se encuentra de viaje, ni con los compromisos musicales.

“Todos los días, me levanto a las 6:00 de la mañana. Realizo mis rezos y llevo a mi hija a la escuela a las 7:30… luego practico un poco de música y los días que ella sele temprano de la escuela, también la busco. Le preparo almuerzo, practico nuevamente, escucha algo de música, camino los perros y hago ejercicios con mi esposa”, explicó el trompetista, arreglista y compositor Pete Rodríguez Jr. (Pedro Emilio Rodríguez).

Rodríguez rememora los años tempranos de su adolescencia donde pudo atestiguar momentos históricos del reinado de la salsa. (Foto Conrado Pastrano)

El hijo del cantante ponceño Pete ‘El Conde’ Rodríguez (1933-2000), siempre estuvo expuesto a la música. Era su hábitat compartir junto a grandes personalidades de la salsa como Héctor Lavoe o su padrino Johnny Pacheco. Sencillamente, se lo vivió, disfrutó y buscó aprender. Por varios segundos hizo una pausa, para regresar de la retrospección momentánea que hizo al hablar de los compañeros de su padre. Eran los años famosos de las Estrellas de Fania, que dominaba la escena salsera mundial.

“Pacheco y papi formaron una combinación explosiva. Una combinación musical fuera de serie. Johnny Pacheco era mi padrino… Papi siempre lo quiso mucho. Pero mi padre era así, quería a todos sus compañeros. Tengo bellos recuerdos vividos en los camerinos. Esos cantantes se querían mucho. Siempre estaban hablando de música. Se apoyaban y hasta se hacían coro, sin ningún problema de ego”, expresó el trompetista.

Pete fue testigo de una era dorada. Los tiempos del imperio y dominio Fania. Luego de ser espectador, se convirtió en parte de la historia. Al pasar el tiempo, entró a la orquesta de su parde. Trabajo documentado en la producción discográfica ‘Generaciones’ donde participó en voz y coro, junto a su hermana Cita Rodríguez.

La producción ‘Generaciones’ donde participó en voz y coro, junto a su hermana Cita Rodríguez, marca una de las  incursiones discográficas de Pete hijo con la orquesta de su progenitor. (Foto suministrada)

“Fue tremendo lo que viví con la orquesta de papi. El gran pianista y maestro Oscar Hernández me enseñó cómo ser un director musical. Por lo que me convertí en director musical de la orquesta de mi padre por 10 años. Tocaba trompeta, hacía segunda voz con mi hermana, hacía coro y al mismo tiempo dirigía. Si papi viajaba a Colombia, Panamá o Venezuela, iba con él y dirigía la banda, con 19 y 21 años”, dijo Pete.

“Yo nací en el Bronx, y cuando llegué a Puerto Rico entré a la Escuela Libre de Música, tenía nueve años. En un principio no fue fácil. Existía mucha hostilidad para los que veníamos de Nueva York y no sabíamos español. Pero aprendí a hablar y escribir español. Empecé a darle duro al estudio de teoría, armonía, contrapunto, y logré ser parte de las bandas de música. Todos los que estudiábamos en la Escuela Libre de Música salíamos más avanzado que muchos en Estados Unidos. Al terminar y graduarme, me fui para Manhattan School of Music”, detalló Rodríguez, quien dijo que posteriormente, se dio de baja para unirse a las fuerzas armadas.

Tan pronto cumplió con su tiempo en las fuerzas armadas, se apartó de la vida militar y comenzó a estudiar un bachillerato y maestría en Rutgers University.

“En ese momento estaba con la orquesta de papi y con Eddie Palmieri. Con Palmieri fue una escuela brutal al compartir con David Sánchez, Brian Lynch, Charlie Sepúlveda y Richie Flores. Apareció una oportunidad de participar con Cachao, aunque no para tocar trompeta. Hacía coro y tocaba güiro y maracas. Pero con el grupo de Cachao estaba Juancito Torres. Recuerdo que tuve la oportunidad de viajar en guagua por España junto a Bebo Valdés. Tenía prácticamente 80 años, y qué clase de experiencia poderme sentar al lado de ese maestro; y poderle hacer preguntas. Algo que nunca olvido que Bebo, es que horas antes de sus presentaciones, se sentaba a ensayar y calentaba como si tuviera 15 años”.

Su encuentro con el jazz –

“El alquimista” fue distinguida como una de las producciones más sobresalientes de 2008 por la Fundación Nacional para la Cultura Popular. (archivo FNCP)

“Cuando estaba en el ARMY, un compañero puso jazz en el carro. Me gustó mucho lo que estaba escuchando. Había visto recortes y noticias de lo bien, que le iba a David Sánchez –estudiaron juntos en la Escuela Libre de Música- es mi pana fuerte. Y cuando terminé mi compromiso con el ARMY, hablé con David y me recomendó donde estudiar y opté por el jazz. Me decidí por el jazz. Siempre la salsa me ha gustado… También, dejé de tocar música clásica, porque quería dejar de tocar lo que estaba en un papel. Quería expresar sentimientos con mi música”, dijo Pete, quien posteriormente realizó un doctorado en Música de la Universidad de Austin, Texas.

Y eso es así. El sonido sublime y estilo elegante de Pete Rodríguez Jr., le ha ganado un espacio y respeto en el jazz. Es un músico inteligente y creativo que expone su arte libremente y de vanguardia. La disciplina adquirida de su maestro Kenny Barron -que lo instruyó a escribir a diario- lo ha llevado a otro nivel como compositor y arreglista. De igual manera, no pudo olvidar el detalle que, el gran trompetista Bryan Lynch lo ayudó mucho y fue quien le brindó la primera clase de jazz.

Trabajos discográficos extraordinarios como ‘Mind Trip’, ‘El alquimista ‘y ‘El Conde Negro’ por mencionar algunos, hablan de la elegancia y sutileza de su trabajo.

“Saqué un disco después de la pandemia que se llama ‘Obstáculos’. No me puedo quejar, porque me fue muy bien con la propuesta. Cuando salió, todavía no había muchos lugares para tocar por el asunto de la pandemia. Por lo que no toqué tanto como hubiera querido. Recientemente, estuve presentándome en Puerto Rico… algo muy especial en el C-Note en Luquillo. Tuvimos unas presentaciones llenas y con un público encantador. Tuve la oportunidad de tener de invitada a mi hermana Cita, que cantó tres boleros en tributo a nuestro padre. Estoy muy agradecido de la gente de C-Note, que me trató con mucha deferencia”, expresó Rodríguez, que venía de tocar en noviembre en New Jersey, de manera exitosa.

Pete atesora la experiencia de su reciente presentación en el C-Note de Luquillo donde contó con el respaldo del público boricua. (Foto Conrado Pastrano)

El trompetista realizó un trabajo exquisito en memoria de su progenitor hace unos años, con el trabajo ‘El Conde Negro’ donde hizo extraordinarias versiones en jazz de temas clásicos como ‘Soy la ley’ y ‘Catalina la O’ por mencionar algunos, está a punto de grabar su nuevo disco en Nueva York. Señaló que la nueva producción podría ser una combinación de jazz clásico y jazz latino.

Se prepara para regresar a New Jersey; y el 2 de febrero, se presentará en Lincoln Center. Otro compromiso será en marzo, en Teatro Pregones en Nueva York. Para más información del músico, seguir y estar pendiente de los compromisos de Pete Rodríguez Jr., en su Facebook y redes sociales.

Restos mortales de Pete ‘El Conde’ Rodríguez en suelo borincano –

“Cuando mi padre murió en el 2000 -víctima de un ataque al corazón mientras dormía- mami se quedó con las cenizas de papi. Allí mismo, en el cuarto donde murió. Entonces, cuando mi madre falleció en junio, la cremamos; y siempre fue el deseo de papi, que lo enterráramos en Puerto Rico. Amaba su país muchísimo. Estaba orgulloso de nacer en La Cantera de Ponce. Lo afirmaba en sus canciones. Logramos hacer los trámites; y se enterró el 1ro de diciembre en el Cementerio de Veteranos en Bayamón. Quiero agradecer a los grandes amigos de papi que nos acompañaron como Bobby Valentín y Adalberto Santiago, entre otros. Muchas gracias”, concluyó agradecido, el hijo del llamado ‘Conde Negro’ y ‘La Realeza de la Salsa’.

 

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