Por Edgar Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
Desde horas tempranas del miércoles 27 de diciembre los estacionamientos del Viejo San Juan estaban llenos y en las aceras y calles apenas se podía caminar. Esto debido a que el décimo aniversario del “Atardecer Navideño” de Danny Rivera -desde el balcón de la Fundación Nacional para la Cultura Popular- superó todas las expectativas en asistencia. Este acontecimiento paralizó tremendamente la adoquinada ciudad, que siquiera los efectivos que custodiaban la Mansión Ejecutiva se aventuraron a dar un estimado de la multitud. Sencillamente, ¡media hora antes allí no cabía un alma! (Hasta los uniformados movieron por segunda vez las vallas con las que han encerrado la entrada principal al Palacio Santa Catalina…)

Definitivamente, la voz del cantor nacional fue una vez más imán para provocar tal acontecimiento.
Mientras esperaban el inicio del espectáculo, los asistentes entonaban cánticos navideños a todo pulmón y otros llevaron su güiro, como decía la convocatoria.
Las palabras de Danny de que “este evento ha ido creciendo y es una festividad familiar que toca mucho la fibra de lo sencillo, de lo natural. ¡Es muy de alma este encuentro!” quedaron evidenciadas de principio a fin. Este año se notó más la gente celosa de su espacio para así disfrutar cada momento del concierto. Recordemos que el “Atardecer Navideño” se inició en 2013; únicamente Danny no participó por compromisos previos en 2015, estando en su lugar Chucho Avellanet, y en 2018 Los Hermanos Sanz como Abanderados de ese año. En 2020 se transmitió de forma virtual debido a la pandemia del Covid-19, recurriendo Danny a transmitir un compendio de imágenes imborrables de otras ediciones y cantando en honor al insigne compositor Mario Enrique Velázquez su himno “Paz en la Tierra”. En 2021 no se llevó a cabo por el repunte provocado por el coronavirus.

Los aires navideños dominaron durante la tarde/noche, siendo el güiro el instrumento principal en esta nueva reafirmación cultural del pueblo… Los adornos iluminados de los edificios y de la calle Fortaleza llenaron de más vistosidad la ocasión… Pero, la euforia era colectiva no propiciada por las luces, sino por la música de Danny.
Por supuesto, que los celulares tomaron, además, un rol protagónico durante el “Atardecer Navideño”, ya que los asistentes grabaron o transmitieron en directo las incidencias de la tarde/noche de diciembre en que San Juan se detuvo y los ojos estaban puestos en la Calle de la Resistencia, como aquel verano de 2019, aunque en un matiz completamente distinto.
Mención aparte merecen los medios de comunicación del País que realizaron transmisiones desde el icónico evento, para que en cada esquina de Puerto Rico se conociera más el «Atardecer» que transformó la Navidad de San Juan. Los fotoperiodistas y camarógrafos captaron las mejores imágenes trepados en balcones, en medio de la muchedumbre y hasta en azoteas.

A la entrada de la histórica estructura de la Fundación Nacional para la Cultura Popular, estuvo largas horas, también, el artesano Vidal Torres Lozada con el güiro en miniatura que diseñó, inspirado en el décimo aniversario del “Atardecer Navideño”, disponible para que nuestra gente lo adquiriera como pieza de colección.
Igualmente, los Tres Santos Reyes permanecieron disponibles en las instalaciones de la FNCP para retratarse con grandes y chicos, fomentando que tampoco olvidemos esta tradición.
Habla el pueblo… motor del ‘Atardecer Navideño’ –
El pueblo es el motor del “Atardecer Navideño”. Este año, bajo un sofocante calor -¡en plena Navidad!- miles disfrutaron en armonía cada joya musical en voz de Danny Rivera. La multitud aplaudió del mismo modo, a los talentos que tuvieron una oportunidad dorada de compartir en el balcón con Danny. (El compañero Vicente Toledo reseñó fielmente cada minuto de Danny Rivera desde su balcón en la Fundación Nacional para la Cultura Popular, que publica como reportaje central de esta misma edición).

Esta nota recoge, más bien, el sentir de los asistentes a minutos de comenzar la jornada musical. Maricarmen Quiles, de Humacao, comentó que había presenciado el evento en una ocasión anterior. “Me encantó. Este año lo veo más movido. La vez anterior llegué sin escuchar ninguna promoción. Me encontré con la actividad y me quedé… Me gusta el ambiente, ese compartir entre la gente. Es una actividad para todo el mundo, más allá de qué nacionalidad seas o qué idioma hables. ¡La música es el lenguaje universal”.
Aida Pagán, natural de Aibonito, pero residente del Viejo San Juan hace 12 años, manifestó que ha estado en el “Atardecer Navideño” desde sus inicios. “Siempre me ha impresionado ver a Danny, su sencillez y su cariño al pueblo. Es algo recíproco porque lo queremos como miembro de la familia. Hizo este compromiso de dar la oportunidad a muchas personas que no pueden pagar para verlo (en otros escenarios). El show ha sido siempre de primera”.

Ana López, de San Juan, asistió el año pasado y le encanta porque “une al pueblo. ¡La música une al pueblo!”. Por su parte, Edith Vázquez, también de la amurallada ciudad, lleva varios años disfrutando del “Atardecer Navideño”. “Lo más bonito de la Navidad es venir aquí el día que Danny canta. Todo el mundo está contento, de fiesta. Aquí no se sienten las diferencias políticas. Todo el mundo está feliz y Danny, ¡fantástico!”, agregó Vázquez.
Estas voces son pocas para lo apoteósico del momento, pero evidencian la conexión perfecta entre cantor y pueblo. La gente prefirió dedicar cada instante a celebrar, a gozar, a vivir… ¡en paz! Dado el hecho, en la tarde del día 27, mientras bajaba el sol en San Juan, hasta los adoquines ‘cantaron’…