Alejandro demuestra su cría

A sus 14 años el trovador ha disfrutado dos presentaciones especiales junto a Danny Rivera en un mes, primero en Bellas Artes y luego en el ‘Atardecer Navideño’ en el Viejo San Juan.
Alejandro quedó prendado de la música de Danny desde que disfrutó por primera vez del himno “Yo quiero un pueblo”, que grabó para un especial del Banco Popular junto a Chucho Avellanet. (Foto Wilma Colón para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Por Edgar Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

A sus 14 años ya Alejandro Rivera Santos se rodea con uno de los grandes del cancionero popular. El cantor nacional Danny Rivera le echó el ojo tras escucharlo por primera vez y le ha brindado oportunidades únicas de brillar en el escenario de la Sala Antonio Paoli del Centro de Bellas Artes de Santurce durante el concierto “¡Es Navidad!” (27 de noviembre) y en la décima edición del “Atardecer Navideño” (7 de diciembre) desde su balcón de la Fundación Nacional para la Cultura Popular en el Viejo San Juan. Estas dos experiencias harían temblar a cualquiera, pero el talentoso adolescente las ha aprovechado al máximo demostrando su cría.

El joven trovador sonríe ante el mar de gente que le escuchó cantar desde el balcón de Danny Rivera en el Viejo San Juan. (Foto Wilma Colón para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

El estudiante de la Escuela Dr. José Padín en Corozal se lució en ambos compromisos profesionales interpretando “Controversia” con Danny. Ésta, en tributo al inolvidable cantautor y guitarrista Vicente Carattini, con quien Danny la grabó originalmente en 1985. En el CBA de Santurce, el jovencito entonó, además, un tema en solitario.

Leonel Rivera, padre de Alejandro, informó que su familia está involucrada en el proyecto de manejo -como parte de una labor voluntaria- del Bosque Estatal Monte Choca en Corozal, lo que interesó a Danny, quien fue a visitarlos. Para ese tiempo, Alejandro tenía cuatro o cinco años. Ese contacto con el experimentado artista se mantuvo por años. Cuando el niño se interesó por la trova, Danny descubrió, a través de vídeos, el potencial de Alejandro en ese difícil campo. Fue hace aproximadamente dos años que el intérprete se trasladó al Bosque Estatal Monte Choca para entrevistar a Alejandro para sus redes sociales y lo puso a cantar a capella, quedando impresionado. En ese instante le dijo que algún día lo llevaría a una actividad grande. Como hombre de palabra, Danny se comunicó por vía telefónica con Leonel para manifestarle, “‘yo quiero llevar a Alejandro para Bellas Artes’”.

El orgulloso papá vive agradecido de Danny por los sabios consejos brindados a Alejandro, cuando se han sentado solos a hablar.

Leonel Rivera, padre del joven trovador, vive agradecido de Danny Rivera por las dos oportunidades musicales brindadas a su hijo en tan corto tiempo. (Foto suministrada)

Leonel recordó, también, que a sus siete u ocho años Alejandro practicaba natación, mientras su hermano Lenoel no quería estar en ningún deporte, por lo que lo matricularon en unas clases de teatro que coordinaba el Municipio de Naranjito. Lenoel (ahora de 16 años) participó en una pequeña obra de teatro dentro un evento de niños trovadores, mientras Alejandro se hallaba de público quedando prendado del talento de ellos. En ese momento, comentó a su papá, “‘yo quiero estar ahí’”.

Leonel mencionó que no sabía de ese talento de su heredero. Lo primero que hizo la familia fue ponerlo en el coro de la iglesia, pero Alejandro quería estar como parte de los niños trovadores. Al año siguiente, ya integraba el Conjunto Criollo de Niños Trovadores de Naranjito. “Fue algo que él pidió. ¡Su talento es natural!”, puntualizó Leonel.

Habla Alejandro

Alejandro Rivera Santos toma la palabra para revelar que en su primera cita musical con Danny Rivera comenzó a sentirse nervioso. Al bajarse del auto en el estacionamiento y llegar al recinto de entretenimiento quedó impresionado porque le habían asignado un camerino solo para él. Luego saludó al artista, pero no fue hasta que inició el show que lo invadió el llamado frío olímpico. “Yo estaba temblando. La experiencia fue brutal, nunca lo hubiera imaginado. Al entrar al escenario todos los nervios se fueron…”, indicó.

El cantor nacional ha ofrecido sabios consejos a Alejandro y lo tiene en la mira para que sea parte de la continuación de su legado desde el balcón sanjuanero. (Foto suministrada)

Sobre su intervención en el “Atardecer Navideño”, Alejandro comentó que el único susto que enfrentó fue al ver el mar de gente por las adoquinadas calles del Viejo San Juan, que pudo apreciar desde el Balcón Danny Rivera de la Fundación Nacional para la Cultura Popular. “¡Pude ver todo San Juan lleno hasta la última calle! Yo sí estaba más tranquilo porque sabía lo que tenía que hacer. Me encontraba seguro. Eso sí, pensé que sería menos público…Yo estoy acostumbrado a cantar en festivales que se llenan, pero no tanto así como desde el balcón de la Fundación”, confesó el estudiante de noveno grado, que aspira a estudiar música cuando esté en la universidad. Por lo pronto, toma clases con Laura Reyes, maestra del Conservatorio de Música, quien lo preparó en técnicas para el concierto en Bellas Artes con Danny, más composición de la décima con Miguel Santiago en la Escuela de Trova de Comerío. En un principio su profesora de canto fue Jacqueline Negrón, quien lo tuvo por varios años como miembro del Conjunto Criollo de Naranjito.

Alejandro Rivera Santos, quien escucha todo tipo de música, entiende que chicos de su edad necesitan más orientación sobre la trova para que entiendan mejor el arte, como de nuestra cultura en general.

Este jovencito que brilló en la décima edición del “Atardecer Navideño” está en la mira de Danny para que continúe como parte de su legado desde su balcón en la Fundación Nacional para la Cultura Popular, así se lo expresó el cantor nacional durante una conversación en privado. ¡Así sea!

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